* Blog


* Últimos mensajes

Re:COVID-19 por puede ser
[Hoy a las 01:48:08]


Re:COVID-19 por javi2
[Hoy a las 00:54:15]


Re:COVID-19 por Danny_M
[Hoy a las 00:49:58]


Re:COVID-19 por visillófilas pepitófagas
[Hoy a las 00:11:10]


Re:PPCC. PIsitófilos Creditófagos. Verano 2020 por visillófilas pepitófagas
[Hoy a las 00:02:54]


Re:COVID-19 por puede ser
[Ayer a las 23:57:29]


Re:COVID-19 por Meledo
[Ayer a las 23:11:52]


Re:COVID-19 por Danny_M
[Ayer a las 22:14:23]


Re:PPCC. PIsitófilos Creditófagos. Verano 2020 por Frommer
[Ayer a las 21:03:07]


Re:COVID-19 por CHOSEN
[Ayer a las 20:26:51]


* Temas mas recientes

COVID-19 por puede ser
[Hoy a las 01:48:08]


PPCC. PIsitófilos Creditófagos. Verano 2020 por visillófilas pepitófagas
[Hoy a las 00:02:54]


XTE_Central- 2019- Era Cero por saturno
[Julio 14, 2020, 12:47:20 pm]


Teletrabajo por javi2
[Julio 14, 2020, 11:50:36 am]


Coches electricos por JENOFONTE10
[Julio 14, 2020, 09:40:31 am]


Autor Tema: Artículos de heterodoxia.info  (Leído 30305 veces)

0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #60 en: Julio 24, 2019, 05:25:05 am »
Citar
¿ Es la economía la religión de hoy ?
Martes, 12 de Octubre de 2010

Cuando se habla de “teoría económica” inmediatamente acuden a la mente hermosos campus universitarios de élite, donde en sus edificios centenarios, premios nobel imparten complejas lecciones a alumnos aventajados. O grandiosos rascacielos de cristal donde importantes y sesudos señores, luego de interminables debates donde intervienen complicadísimos análisis y cálculos, toman decisiones que afectan la vida de todos.  Para aquel que albergue alguna duda sobre la magnificencia de todo esto, existen  frases tales como “el deficit de la balanza por cuenta corriente se está viendo ampliamente compensado por el superavit de la balanza de capitales”, o aquella de  “todavía tenemos capacidad de colocar instrumentos financieros para compensar el deficit presupuestario, con solo un 1,7% de diferencial respecto al bono alemán”, todas esgrimidas habilmente por el ministro de turno.

Todo esto transmite la sensación de que la ciencia económica es como la física o la química: una ciencia exacta, regida por inmutables y complejos principios matemáticos, fuera del alcance de la mayoría y  manejados por unos señores sesudos, formados y serios. El sistema, con nosotros dentro, se encuentra bajo control. No hay que preocuparse.

Nada más lejos de la realidad.

Si la ingeniería, la física o la medicina fuesen como la economía, sería normal que los edificios cayesen al suelo, las personas muriesen de infecciones y cada vez que se midiera el valor de la gravedad terrestre: arrojaría un valor diferente. Es interesante como el común de la ciudadanía y una buena parte de las élites, consideran  a la mayoría de las teorías económicas como ciertas, cuando su record de predicciónes es bastante pobre. La mayoría de las veces limitándose  a  elaborar complicadas explicaciones sobre los sucesos una vez estos se han consumado.

El fenómeno es llamativo, aunque casos parecidos existen en otros ámbitos, como el de los ordenadores personales. La mayoría de las personas se empeña en utilizar un sistema operativo poco fiable, que se cuelga, se llena de virus y al cabo de un tiempo deja de funcionar;  como herramienta de trabajo, para guardar información sobre clientes, acceder a su cuenta bancaria  y otros temas importantes. Curiosidades de la vida.

¿ Que diría la mayoría de las personas de los ingenieros ?, si rutinariamente las carreteras se hundiesen, los puentes se cayesen, las presan reventasen, y una vez sucedido el desastre estos mismos ingenieros ofrecieran explicaciones a posteriori tales como: “ha sido una externalidad”, “la realidad no se ha ajustado al modelo”, “los factores del modelo necesitan una calibración” o “ parecía una buena idéa”. La indignación pública no tendría límites, los juzgados se colapsarían,  serían quemados en hogueras públicas. Pero para los economistas y su ámbito de políticos y banqueros esto no sucede.

Podríamos especular con el que los economistas son unos incompetentes, tal como diríamos de un ingeniero al que se le caen las obras. Pero vemos que en el fondo son unas personas bastante cultivadas, eruditas en su área, han estado décadas estudiando, han recibido premios nobel, escrito libros, dado conferencias. Parecen personas serias.

En realidad, el problema de fondo es que la economía no es una ciencia exacta, tal como la física, las matemáticas o la electricidad. Es una ciencia social: como la psicología y la sociología, la cual se quiere presentar al público como una ciencia exacta, buscando el prestigio, la solidez y la credibilidad de las que estas últimas disfrutan. Alrededor de esto existen formidables intereses creados, desde el mantenimiento de pedestales dentro de ámbitos académicos, pasando por confortables empleos como economista jefe de esto o aquello, así como el atractivo prestigio de la palabra “economista” .

Una ciencia no exacta presentada como ciencia exacta. Constantemente dándose de bruces contra la realidad, bajo la mirada imperturbable de la mayoría. ¿ Por qué ?.

Porque en realidad detrás de todo este constructo se ocultan mecanismos de poder. La mayoría de los temas económicos son principalmente políticos, y las decisiones, por lo tanto, son políticas. Todo este montaje económico-teórico hace que las decisiones políticas tomadas entre bastidores, sean presentadas como decisiones producto de un concienzudo análisis matemático, como producto de una larguísima y complicada simulación por ordenador, realizada por técnicos totalmente asépticos mientras trabajan en salas blanquísimas y desinfectadas. Esto permite “vender” la decisión como algo “inevitable”, producto de teorías que tienen la misma validez que la física, por lo tanto: inapelables. Son leyes de la naturaleza.

El gran concejo de BCE, de la Reserva Federal, del G-20, G-8, Ecofin, Euro-lo-que-sea, donde se hace mucho incapié en que todos sus integrantes son técnicos de reconocida capacidad, se reune, analizan y toman decisiones técnicas sobre tipos de interés, regulación bancaria, volumen de dinero en circulación y un larguísimo etcétera. En realidad toman decisiones políticas, las cuales son presentadas como técnicas.

Si quitamos tantas florituras, la discusión central de la economía industrial es la que planteaba Marx. La economía como sistema se encarga de tomar unas materias primas y convertirlas en productos industriales útiles cuyo valor es muy superior al de las materia primas. La discusión central de todo es el como se reparte esa diferencia de valor entre los que trabajan y los propietarios de los medios de producción. Tan antiguo como el industrialismo.

Cualquier decisión sobre la economía incide en este reparto, el cual es netamente político. Esto, por su carácter e importancia, despierta no pocas acritudes; llegándose a la violencia cuantas veces halla sido necesario. El presentar estas decisiones como “técnicas e inapelables”  tiene la indudable ventaja de quitarles el componente político y de acritud, permitiendo vendérselas a la población de forma mas palatable, sobre todo si alteran la balanza de manera que les desvaforezca.

El caso paradigmático es el de la globalización. La justificacción teórica de todo esto es que la liberalización del comercio sería beneficiosa para todo el mundo ya que todo sería más abundante y barato. Se invocaba mucho la “mano invisible del mercado”, al liberalismo económico de Adam Smith y a las teoría del comercio internacional de  David Ricardo.  ”La vuelta a los orígenes”. Se presentaba todo esto como muy formal y teoríco, arropado desde la escuela de economía de Chicago.

En realidad se trataba de quitarle todo poder de negociación a las clases medias en la discusión mencionada con anterioridad sobre el reparto de las plusvalías, como Marx la denominaba. Mientras estos economistas se dedicaban a promocionar las bondades de la liberalización de todo,  mientras vestían corbatas con la imagen de Adam Smith y David Ricardo; en realidad lo que sucedía era lo siguiente:
  • Se exportaba toda la producción industrial a países de bajos costes y regímenes lo suficientemente autoriatorios como para que no permitiesen la actividad sindical.
  • Poner a todos los países del globo a competir lo unos contra los otros, de forma que todos pretendan ser exportadores a la vez. Cosa matemáticamente imposible.
Y efectivamente tuvieron muchísimo éxito: la clase media se hundió, sus ingresos se estancaron en la misma medida que los ingresos de los propietarios de los medios de producción aumentaron. Mientras los mansos ciudadanos de clase media aceptaban esas medidas “técnicas” por el bien de la libertad de mercados, pensando que luchaban por su libertad.

Lo que no se les dijo es que Adam Smith recelaba profundamente de la gran corporación, y que su mundo de libre mercado se encontraba compuesto casi exclusivamente por PYMES comandadas por su propio dueño, y no por grandes corporaciones comandadas por equipos de dirección que solo buscan su enriquecimiento personal, al mas puro estilo soviético. Al parecer, también confundieron lo que David Ricardo llamaba ventaja comparativa con ventaja competitiva.  Tampoco tuvieron en cuenta el hecho que el valor de la producción es igual al valor de los salarios que la compran, por lo que al deprivar a una buena parte de la población de sus ingresos provocaron la fortísima recesión de 1990. Al parecer también pasaron por alto el que el factor que mas inestabilidad introduce en una economía es la desigual repartición de la riqueza.  Nadie se preguntaba: ¿por qué si cada vez producimos más y más barato nos es cada vez más difícil vender ?

Siempre la teoría se puede torcer un poco aquí y allá, citarla selectivamente y olvidar alguna que otra fórmula en beneficio de las decisiones políticas previamente tomadas.

En 1990 la situación era grave. La desindustrialización de Occidente, combinado con la llegada a la edad adulta de generaciones poco pobladas así como la rebaja general de ingresos reales producto de “que hay que ser competitivos”, de forma que todos los países de la Tierra sean exportadores netos al mismo tiempo, produce una inmensa caída de la demanda. No se ve salida a la recesión, que amenaza con convertirse en depresión.

Entonces, en la irresponsabilidad histórica mas grande de la segunda mitad del siglo XX, se decide tomar la decisión “técnica” de darle crédito a todo el mundo: hasta al que no lo pudiese devolver, con tal de reactivar la rueda. Para esto se bajan los tipos de interés hasta su nivel más bajo en los últimos 50 años, en una maniobra que solo tuvo que ver con la política. Una vez mas la teoría es convenientemente reescrita.

El resto es conocido: burbuja internet, burbuja inmobiliaria, y quiebra generalizada del sistema financiero, ante lo cual se toma otra decisión “técnica” de rescatárle con dineros públicos, emitiendo deuda pública,  por lo que los ciudadanos una vez más deben apretarse el cinturón. ¿ En que manual de economía se encontraba escrito todo esto ?, ¿ en que universidad se enseña esto ?, ¿ cual es la teoría económica que indica que para que una economía funcione bien hay que inflar burbuja tras burbuja ?. Dominación pura y dura.

El proceso económico tiene más que ver con la psicología, con las expectativas, con la envidia y la emulación, que con sesudos cálculos donde intervienen agregados macroeconómicos. La misión de los gobiernos y por lo tanto de los técnicos es la de proveer un ambiente sano de crecimiento, es decir: una moneda estable que sirva de almacén de valor, unos intereses tales que desincentiven las malas inversiones,  un sistema de justicia que haga cumplir los contratos y defienda al débil frente al abuso del fuerte y de proveer una ámbito donde la discusión sobre la repartición de las plusvalías se pueda realizar de forma civilizada y sin tener que recurrir a atentados diarios como en el siglo XIX.

Nada de eso se ha hecho ultimaménte. Sistemáticamente se han dedicado a arrinconar a las clases medias, destruir su capacidad de consumo, para luego caer en la cuenta que es esa misma clase media la que consume lo que sus fábricas producen. Este es el origen de la crisis: fallo de demanda  en 1990 y agotamiento de recursos en 2007. Esto si estaba en los manuales, pero las élites decidieron ignorarlo y así se lo hicieron saber a sus economistas-altavoces, los cuales a su vez buscaron una teoría que explicase el por qué eso es así.

Al día de hoy, la ciencia económica se parece extraordinariamente a la religión de hace 1000 años. Todo se sustentaba en una serie de dogmas con el objetivo de hacer que la población aceptase el status-quo. Los reyes eran reyes por mandato divino, lo decía Dios:  lo dice aquí en este libro. De ahí se derivaba todo lo demás, con profusión de extraños ritos y solemnes misas en latín que nadie entendía. No puede negarse que existe un paralelismo hasta divertido, entre las solemnes reuniones de organismos económicos tales como los bancos centrales, FMI, Ecofines, etc, donde el gesto grave, la pompa y el lenguaje económico enrrevesado (el latín de hoy) forman parte del decorado y aquellas misas de hace 500 años donde el pueblo, desde detrás de la reja que les separaba la zona noble, observava como el cardenal convertía aquel pan y aquel vino en la sangre y el cuerpo de Cristo. Era un verdadero milagro; esperado con la misma expectación que hoy se espera a que el banco central fije el tipo de interés.

Una religión revestida con los símbolos del mecanicismo y cientificismo imperantes, lo que le confiere credibilidad,  pero religión al fín y al cabo, que intenta ocultar los verdaderos mecanismos del poder.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #61 en: Julio 26, 2019, 05:46:55 am »
Citar
Mitos y Leyendas Económicas 1
Miércoles, 20 de Octubre de 2010

Una buena biblioteca de economía podría llegar a tener miles y miles de tomos, todos encuadernados en noble piel, con letras repujadas, sobriamente dispuestos en librerías de maderas nobles de esas con escaleras. Grandes obras, incluidos unos cuantos premios Nobel, reposando apaciblemente en esas grandes bibliotecas de ambiente grave, típicas de los centro del saber. Un silencio impenetrable permite a los pocos eruditos, que se osan a acceder al templo, el minucioso estudio de tan formidable cuerpo de sabiduría, donde se elaboran complicados modelos matemáticos que explican el por qué de las cosas económicas.
Todo ese cuerpo de conocimiento se basa en dos grandes principios:

-          La existencia del mercado
-          La demanda del consumidor

La explicación comúnmente aceptada, es la de que la demanda del consumidor viene dada por algo externo a la economía. Esta se encarga mediante el mercado de satisfacer dicha demanda de forma que la utilización de los recursos (capital, mano de obra y materias primas) sea lo más eficiente posible. De esta forma la demanda del consumidor es satisfecha, al menor coste posible, con un aprovechamiento máximo de los recursos naturales, redundando en la mejoría del nivel de vida y la felicidad del consumidor.

Esto da la impresión de que la economía es algo “impersonal” y aséptico. Es una maquinaria, perfectamente engrasada, que recibe un input externo: la demanda del consumidor, funciona mediante un mercado totalmente impersonal donde rigen exclusivamente las reglas de la competencia, y por la salida desfilan una serie de productos imprescindibles para el consumidor.

En realidad estos dos principios son axiomas, o como se les denominaba antiguamente: “dogmas de fe”. Ni la demanda del consumidor es totalmente externa, ni existe el mercado impersonal sujeto exclusivamente a las leyes de la competencia.

Al parecer todos estos economistas olvidan los esfuerzos titánicos que hace la industria para crear necesidades en los ciudadanos. Gigantescos  flujos monetarios dedicados a la publicidad y todo tipo de manipulación mental de la población, pasan desapercibidos ante sus pantallas de ordenador, donde son capaces de ver hasta cuánto gasta la población en goma de mascar.

Es extremadamente curioso como este proceso, del cual existe poderosa evidencia en cuanto que es interno a la economía, es clasificado como “externalidad”, es decir: ajeno a la misma. Tampoco parecen percatarse de que cada vez los productos son más psicológicos y que el trozo en el pastel de los costes que tanta publicidad implica, cada vez es mayor. En un perfume corriente, de esos que se regalan en Diciembre, el impacto de la publicidad llega a ser de un 25% de su precio de venta. En un traje de “marca” el 50%. En la telefonía móvil es parecido.

Es innegable, para el ciudadano medio, él como la industria constantemente “estimula” la demanda. Solo hay que sacer la cabeza por la ventana y ver las vallas, o encender la tele durante unos minutos. Sin embargo la comunidad académico-económica, en sus modelos y teorías, insiste en que esa demanda es “externa”, vamos que nadie se gasta un duro en estimularla. Viene sola.

Una teoría, la que sea, donde una de sus principales patas sea un dogma de fe de esta naturaleza, que evidentemente resulta falso hasta al más asnálfabeto (gracias Jose Luís por el término) en economía, no debe ser una teoría muy sólida. Y a los resultados nos remitimos: su capacidad de predicción es muy pobre.

Pero: el enfocar la realidad de esta manera, viene muy bien para dos cosas.

La primera: ocultar la realidad de que gran cantidad de cosas que producimos en realidad no hacen falta, son solo un desperdicio de recursos y las personas no las necesitarían si constantemente no les lavaran el cerebro para que las deseen.  Es decir: una buena parte de nuestro sistema económico nos trata como a hamsters en su rueda, con todas las implicaciones filosóficas y éticas que eso conlleva.

La segunda y más importante: esto permite culpar a las mismas personas por los estragos que el actual sistema económico obra en casi todas partes.

Estamos acabando con los bosques: claro, es que el consumidor demanda cambiar los muebles cada dos años.

Hay guerras en Africa por el control de metales raros: claro es que el consumidor demanda el nuevo iPhone.

¿ Pero el modelo anterior no salió el año pasado ?, si pero ahora demandan este y ya.

El sistema económico es ”inocente”, limitándose de forma “profesional” a satisfacer la demanda de estos insaciables consumidores, que no se sabe de dónde sacan estas ansias de poseer todo tipo de cachivaches. No existe intencionalidad política detrás de todo esto, es así y es una ley natural el que la demanda crezca y crezca sin límites.

¿ Pero y toda esa propaganda doctor economista-con-laureles ?

Bueno, eso es una externalidad al modelo.

¿ Como que externalidad ?, esa publicidad la financia la misma industria.

En este caso, la realidad no se ajusta al modelo, estamos trabajando en ello para el próximo congreso, también saldrá en mi libro. Por cierto: ¿ ya han abierto el buffet ?.

Culpar a la víctima. No hay mejor mecanismo para la coerción y la dominación. Yo te domino y tú te sientes culpable. Esta táctica, no es exclusiva de la teología económica, si no del poder en general.

Culpar al consumidor por la basura, cuando la industria es quien genera esa inmensa montaña de envoltorios, packaging y  envases no retornables. En lugar de tomar medidas impositivas (un buen impuesto a semejante desperdicio) se culpabiliza al ciudadano y se le dice que esto pasa porque no recicla. Antes de culpabilizar a la industria, se culpabiliza al ciudadano.

Un 8% del consumo total de agua es para uso humano. El resto lo consume la agricultura (un 70%) y la industria (un 20%). Cada día hace falta más agua, y es curioso como las campañas de la televisión hacen énfasis en tonterías tales como introducir una botella en depósito de la cisterna para que gaste menos agua, cerrar el grifo mientras se lava los dientes, duchas cortas y demás “tecnologías”  que en el mejor de los casos ahorrarían un 3-4% del consumo total. Mientras tanto la agricultura sigue regando por inundación y la industria perforando pozos por doquier. Increíblemente se concluye que los ciudadanos son culpables de la escases de agua: son “malos”. Antes de culpabilizar a la industria y a los agricultores con influencia política, se culpabiliza al ciudadano

Se pretende disminuir los accidentes de tráfico a cero, lo cual aparte de imposible esconde la realidad. La realidad es que si medimos el número de accidentes por millón de kilómetro conducido han descendido de forma vertical en los últimos 20 años. Esto se debe a la notable mejoría de la red viaria y de la tecnología de los coches. Sin embargo el estado insiste en comparar los sesenta accidentes de la semana santa del año pasado con los setenta de este año. Mero ruido estadístico. Si de verdad se quiere limitar la velocidad, se deberían colocar limitadores a todos los coches, pero aquí topamos con la industria y los empleos: esto es intocable. Solución: culpabilizar al ciudadano.

En realidad los suicidios matan más gente al año que los coches, pero no se ve ninguna campaña contra los suicidios, claro que esto también conllevaría investigar la causa de los mismos, lo que nos podría llevar a conclusiones desagradables.

Un mundo de dominadores y dominados, donde a los dominados constantemente se les culpabiliza de todo, desde sus ansias de comprar cosas que no necesitan hasta el no reciclar las botellas de cerveza, que hace solo unos años eran retornables.
« última modificación: Julio 30, 2019, 08:17:28 am por Jossot »

gentid

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 1264
  • -Recibidas: 1621
  • Mensajes: 96
  • Nivel: 29
  • gentid Con poca relevanciagentid Con poca relevancia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #62 en: Julio 29, 2019, 10:09:43 am »
Citar

Mitos y Leyendas Económicas II
Lunes, 8 de Noviembre de 2010


El mercado. Ese espacio frío e imparcial donde se intercambia todo tipo de productos y servicios. Según la liturgia económica aceptada en estos días, es la mano invisible del mercado la que a larga provocará que todo funcione a la perfección. Pero como decía John Keynes: “…a la larga todos estaremos muertos”, y lo que es más importante: ese mercado no existe.

El modelo del “libre mercado” viene muy bien a la hora de justificar las tropelías cometidas en el nombre del mismo. Ya que el mercado se encuentra por allá funcionando solo, es impersonal y se autorregula. Es decir: no existen culpables, o es muy difícil identificarlos entre tanto anonimato.

Los “libres” mercados no existen. Todo mercado se crea a partir de un cuerpo de leyes. Es el estado el que crea los mercados, legislando sobre su modo de funcionamiento. Es el estado el que crea las reglas del juego, y luego implementa los mecanismos para que estas se cumplan. O al menos: es lo que debería de hacer. Desde los requisitos técnicos que deben cumplir los productos y servicios que concurren al mercado, pasando por la obligatoriedad de cumplir los contratos, y llegando hasta el establecimiento de horarios comerciales, regulaciones zonales, días de fiesta, legislación laboral, etc,etc. Es el estado, y no otro quien crea los mercados.

Un ejemplo de libre mercado es el del tráfico de drogas, donde el capo pretende quedarse con el negocio de todos, ser el jefe absoluto y someter a los demás. Evidentemente los demás no estarán de acuerdo con esto o querrán ellos ser el capo. Entonces el capo se encuentra sometido a un asedio constante por parte de los que se defienden y por parte de los que quieren ocupar su lugar. Asesinatos, atentados, venganzas, revenganzas, recontravenganzas, emboscadas y una larga cola de calamidades que hacen que los suministradores de productos y servicios de este mercado utilizen una buena parte de sus energíasy recursos en matarse los unos a los otros, en lugar de dedicar sus esfuerzos a que cada vez exista más y mejor droga disponible para su consumo. Digamos que son ellos mismos y no la policía el principal obstáculo a que la droga llegue abundantemente a sus consumidores.

En términos económicos: los costes de coordinación de este mercado “libre” son altísimos, consumiendo una buena parte del PIB producido. Los capos emplean, cada vez más, una mayor porción de los beneficios que les deja su negocio en defenderse y en atacar a los demás. Esto les deja cada vez menos recursos disponibles para sembrar más opio, construir más laboratorios y comprar más aviones. En términos económicos: los excesivos costes de coordinación merman la inversión; por lo tanto la economía crece menos. Esto es ineficiente.
Si los capos tuviesen dos dedos de frente, organizarían su mercado. Es decir: establecerían reglas y encargarían a alguien de hacerlas cumplir. Se establecerían zonas, rutas, precios de referencia, se prohibiría quitarle el negocio a otro por la fuerza: tendría que comprárselo, y un largo etcétera que redundaría en el beneficio de todos. Los consumidores tendrían más droga a su disposición, las ventas aumentarían, se invertiría en nueva explotaciones, los señores de la droga serían más ricos, no temerían por sus vidas y se verían anualmente en la feria de muestras del sector.

Un “mercado libre” es el caos, es el todo vale, por lo que a la larga o no produciría absolutamente nada o muy poco, ya que todos los costes de “fricción” del sistema, por llamarle educadamente, consumirían gran parte de los recursos disponibles. Esta es la principal razón del por qué los países pobres son como son. Los costes ocultos de funcionamiento, es decir: la mordida, el permiso bajo manga, la arbitrariedad, la falta de seguridad jurídica, los secuestros, robos y atracos, consumen una parte importante de los recursos que deberían destinarse a la actividad productiva. Solo hay que vivir una temporada tratando de manejar una empresa en uno de estos países: hacer cualquier cosa es extremadamente difícil.

La legislación gubernamental es la encargada de poner orden, y así se crean los mercados. Es una cuestión de eficiencia económica. Desde las leyes destinadas a preservar la vida y la propiedad, hasta la regulación más complicada que afecte al sector de telecomunicaciones o eléctrico. Todos los mercados se crean mediante leyes, y el único capaz de crear las leyes y aplicarlas es el estado.

Por lo tanto lo que hace falta no son “libres mercados” sino “regulaciones inteligentes”, regulaciones bien planteadas. El que los mercados funcionen adecuadamente o no, en cuanto a que mejoren la vida de los ciudadanos, si tiene un culpable: el estado y los políticos.

Mejor ejemplo que la crisis actual no existe. Se nos vende que la crisis es producto de no se sabe qué, que es culpa del ciudadano por pardillo-ignorante, que es culpa de los bancos por codiciosos, que es culpa del banco central por bajar los intereses, que es culpa de los promotores por abusadores. Curiosamente siempre se esgrimen razones morales: codicia, abuso, ignorante, pardillo.

En realidad esta crisis tiene su origen en cambios en la ley, realizados por políticos, en un mercado que funcionaba más o menos correctamente. Nadie ha ido preso por esto.
Primero se cambia la ley para que los intereses que paguen los créditos hipotecarios sean deducibles del impuesto sobre la renta. ¿Por qué esto sí y no por ejemplo: la electricidad, o el combustible, o la ropa ?. Para que la banca conceda hipotecas a diestra y siniestra. Comienza la burbuja inmobiliaria, todo esto alentado por cambios en las leyes.
Luego se cambia la ley para bajar los impuestos a las ganancias de capital. Es decir: que si usted tiene una industria y genera empleo y productos, usted paga el 35% de los beneficios. Si usted se dedica a la especulación en la bolsa paga el 18%. Conclusión: el estado nos está diciendo que dejemos de trabajar y nos dediquemos a especular. Luego se extrañan del brutal aumento del desempleo. La euforia financiera se alimenta desde el estado.

La burbuja financiera-inmobiliaria prosigue sin frenos. “La vivienda siempre sube”, es su slogan. Llegado el 2004 ven como la burbuja se va a detener por falta de mano de obra. No hay problema: se vuelven a cambiar las leyes para dejar entrar 6 millones de inmigrantes de baja cualificación. Carne de cañón para el sector de la construcción. Este cambio en las leyes, reventó el mercado laboral en el país.

La burbuja financiera estalla, la mitad del sistema financiero y la totalidad de constructoras y promotoras se encuentran en quiebra. El estado vuelve a cambiar las leyes para que en sus activos sigan reflejando terrenos y propiedades a precios pre-crash. De esta forma no perderán su capital al computar semejante minusvalía.
También en medio de todo esto se cambiaron las leyes que rigen el funcionamiento de los bancos, permitiéndoles hacer prácticamente lo que quisiesen con el dinero de los depósitos. A esto se le llamó: liberalización.

Solo un pequeño ejemplo de cómo es el estado quien crea y modifica los mercados.
El tema no es aséptico y técnico, existe intencionalidad y responsabilidad política detrás de todos los mercados. Desde los horarios de apertura de locales comerciales, hasta el precio de la electricidad y los carburantes.

Los mercados los crean los políticos, son los responsables, todos acatamos sus normas: el que no va preso. A la vez es increíble como el mundo académico percibe esto como “anomalías” dentro de un libre mercado. ¿ Será que viven demasiado bien ?


Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #63 en: Julio 30, 2019, 08:16:13 am »
Citar
Informe a la Confederación Galáctica
Martes, 23 de Noviembre de 2010

El objetivo de este blog siempre ha sido el abordar diferentes aspectos de la sociedad induustrial: banca, dinero, productores, empleados, educación, propaganda, etc, sin ese velo “políticamente correcto” que hoy lo invade todo. Hoy haremos un ejercicio de ponerlo todo junto, y tratar de obtener una imagen mas o menos nítida del  mundo en el que nos ha tocado vivir. Más o menos esto es lo que escribiría el delegado de la Federación Galáctica (FG) desde su observatorio en la cara oscura de la Luna,  en su informe sobre las sociedades industriales terrestres.

Educación
Desde tempranas edades se inserta a los niños en un sistema obligatorio donde aprenden a competir los unos contra los otros, a temer al superior (cursos superiores), despreciar al inferior (cursos inferiores), a no cuestionar la autoridad, a memorizar y no pensar, a temer ser diferente y al mismo tiempo burlarse y rechazar al distinto. Finalmente se les enseña el valor de “esfuerzo”, a trabajar y trabajar sin cuestionar para que y el por qué. Sin siquiera tomar en cuenta los resultados.

No se les enseña a pensar en términos de eficiencia (esfuerzo/resultados) sino en términos de esfuerzo absoluto: mientras más mejor. Los niños son transformados en piezas de maquinaria para ser insertados en un sistema productivo manejado desde arriba.

Los padres que se nieguen a esto seran castigados de acuerdo a la ley: el estado podría quitarles la custodia de sus hijos. Mediante este sistema la población internaliza el mensaje de “este es el único sistema posible”. Largos años de educación reglada por el estado les impiden pensar en alternativas, llevan la prisión dentro de sus cabezas.

Este sistema se implantó hace doscientos años, con la llegada del industrialismo. Desde el comienzo de su civilización hace 11.000 años, nunca habían tenido ningún sistema de educación obligatorio en ninguna parte del planeta.

Producción
Actualmente, la producción no es necesaria en cuanto a que sea vital lo que se produce. Existe una parte de dicha producción que si es determinante  para sobrevivir y se encuentra bastante bien resuelta. Hoy día la mayoría de la producción es necesaria para mantener la estabilidad social, es decir: puestos de trabajo y beneficios empresariales.

La población es sometida psicológicamente mediante técnicas derivadas del psicoanálisis y se le coaxiona para que consuma la producción innecesaria. Básicamente han desarrollado un sistema de convertir recursos naturales en basura, tarea en la cual se emplea la mayor parte del tiempo de todos. Nadie quiere levantar la cabeza y denunciar esto: todos temen que el sistema colapse y quedarse sin empleo, sin empresas y sin poder devolver los préstamos bancarios.

Dinero
La población es forzada a cambiar su trabajo por dinero en forma de papel moneda, el valor del cual es fijado arbitrariamente por gobiernos y bancos. Son  forzados a un círculo infernal de deudas para pagar deudas más intereses. Esto obliga al sistema a aumentar siempre la producción y el consumo de forma de poder devolver los siempre crecientes préstamos. El que esa producción sea necesaria o no, no interesa: lo importante es devolver los préstamos.

Todo el dinero se crea como una deuda a un banco, los cuales se encuentran manejados por muy pocas personas. Estos bancos se arrogan el derecho de hacer de intermediarios entre los bancos centrales y el público, quedandose con casi la mitad de los beneficios de la economía real por hacer absolutamente nada. Constantemente inflacionan el mercado monetario, por lo que las monedas pierden  su valor como depósito de riqueza, o lo que es lo mismo: trabajo acumulado. Mediante este mecanismo los bancos se van apropiando de toda la riqueza, actual o acumulada, de forma que las personas con ahorros son sistemáticamente expropiadas.

Periódicamente provocan ciclos de euforia irracional y depresiones debido a su errática asignación del crédito. Estos banqueros tienen derecho al 100% de los beneficios de sus bancos, pero cuando existen pérdidas, estas son sufragadas por todos los ciudadanos.

Empresas
Los propietarios de las empresas del tipo “sociedad anónima” tienen el derecho de apropiarse el 100% de los beneficios de la misma. Sin embargo, son solo responsables por el mal hacer de sus empresas ante proveedores, empleados y resto de la sociedad hasta el capital que hayan invertido. Inclusive no responden con sus bienes personales, los cuales se encuentra a salvo, jurídicamente separados de sus empresas. Las grandes empresasas tienden a ser sociedades anónimas.

Es curioso él como en las pequeñas empresas tipo “sociedad limitada”, las cuales presentan un riesgo social mucho menor que una S.A., el propietario si responde solidariamente con todos sus bienes por el mal hacer de su empresa.

Al parecer, mientras más grande es una empresa y mayor es el riesgo que esta impone a la sociedad, el propietario de la misma se encuentra más a salvo de cualquier calamidad que pudiese ocurrir o provocar el mismo, los demás: no.

Justicia
Poseen un sistema de justicia donde todos son iguales ante la ley, siempre y cuando dispongan de los mismos recursos monetarios para contratar abogados e investigadores de prestigio. Ningún estado promueve la igualdad ante la ley, por ejemplo, requiriendo que tanto acusados como acusadores tenga que usar abogados de oficio.

Toma de Decisiones
Han implementado un curioso sistema llamado Democracia, donde supuestamente los ciudadanos, en conjunto,  deciden sobre sus asuntos. En realidad el sistema se encuentra diseñado para evitar que los ciudadanos participen en las decisiones importantes que les afecten. Para esto han constituido una serie de partidos políticos, a los que las clases superiores dan instrucciones detalladas sobre lo que hay que hacer.

Ingeniosos mecanismos de obstrucción del poder del ciudadano tales como congresos representativos, listas y leyes electorales, prorrateo de votos, representación de minorías mantienen al común de la población a raya. De esta manera apartan, en lo posible,  al resto de la sociedad, de la vida política y de las decisiones importantes. Curiosamente, la forma democrática por excelencia: el referendum, casi no es utilizado, y cuando a él se recurre es para temas banales. El ciudadano se limita a pagar los impuestos que le exigen bajo pena de uso de la violencia o privación de su libertad. Las clases superiores indican a la clase política sobre el cómo  redactar tal o cual ley de forma detallada, a esto lo denominan: “proceso de consultas con la sociedad”.

Religión
Poseen una extraña religión a la que disfrazan como “ciencia” para darle credibilidad y presentar su sistema de dominio como algo natural e inevitable. Se trata de la Economía. Básicamente es cuerpo filosófico vacío de todo contenido científico, que nunca ha podido hacer lo que hace toda ciencia: predecir con cierta exactitud. Se basa en falsas premisas: mercados libres, demanda del consumidor y competencia/rivalidad entre los ciudadanos.

Un mercado libre implica libre circulación de información, cosa poco probable en una sociedad que cree que la información es “poder”. La demanda del consumidor es claramente estimulada y modelada en base a técnicas que recurren al inconsciente de las personas. John Nash, uno de sus más célebre matemáticos, demostró formalmente él que en una relación cualquiera, la solución óptima siempre es que las partes colaboren. Eso le valió  el premio Nobel. Sin embargo, esta sociedad sigue empeñada en promulgar las ventajas del individualismo y la competencia de los unos contra los otros.

Propaganda
A principios del siglo XX descubrieron cómo funcionaba el inconsciente humano y como los traumas infantiles producto de su modo de culturización afectan a la vida adulta en forma de neurosis. En lugar de utilizar estos conocimientos para mejorar la crianza de los niños  (donde se encuentra la clave de todos sus males), así como mejorar la consciencia del adulto, lo utilizaron para dominar a las masas.

El primer resultado de la aplicación de estas técnicas, fue el ascenso de un movimiento llamado Nationalsozialistische, para luego enfrascarse en una guerra en la que murieron cuarenta y cinco millones de personas. La mayoría ciudadanos civiles. Actualmente estas técnicas son utilizadas para estimular de forma artificial el consumo que sustenta  la producción de cosas que poca falta les hacen. La población, a su vez, compra con dinero que no tiene, para lo cual se esclavizan al sistema de por vida.

Conclusión
Forman una raza perfectamente dividida en castas, tal como las hormigas. En la cúspide se encuentran los banqueros que lo dirigen todo. Luego por debajo se encuentran los grandes industriales que son los que establecen las reglas del juego económico. Debajo de estos se encuentra la clase política, cuya misión ayudar a que las  las decisiones solo se tomen por encima de su nivel, mientra, a su vez, engañan a los niveles inferiores en haciéndoles creer que participan en algo. Por debajo de los políticos se encuentran los pequeños empresarios, que se llevan lo peor de los dos mundos ya que deben “acatar” las reglas establecidas por banqueros y grandes industriales y al mismo tiempo cumplir con todos los pagos y requerimientos de la clase política. Este es el sector más dinámico de la sociedad, ya que se encuentra en permanente estado de supervivencia, es de aquí donde se produce la mayoría de la innovación en estas sociedades. Finalmente tenemos una masa de ciudadanos empleados, los cuales simplemente hacen lo que les dicen, obedecen. Curiosamente todos creen que son “libres”.

Una sociedad diseñada desde arriba para expropiar a todos de la mayor parte de su trabajo y esfuerzo. Concentran casi toda la riqueza en la cúspide, para  luego ser repartida en base a criterios políticos. Muchas personas consiguen vivir casi gratuitamente con este arreglo, y el conseguir un buen trozo del pastel en la rebatiña de   la repartición esa riqueza expropiada consume gran parte de sus energías.

Este tipo de sociedad comprende menos del 20% de la población del planeta. El otro 80% vive en unas condiciones de pobreza, ignorancia y maltrato tan grandes que dignificaría lo que sucede en nuestros planetas-prisión. El objetivo de estas personas es vivir como ese 20% ya que la abundancia material es evidente.

Epílogo
Estas sociedades industriales han resuelto con maestría el problema de la abundancia material. Desde hace décadas deberían de haberse dedicado a otros temas más acuciantes de los que dependerá su supervivencia. No lo han logrado, debido a la maraña de intereses creados, cetros poder y privilegios que existen alrededor del producir bienes. Esto les ha hecho entrar en “fase cancerosa”, bajo la cual producen y producen sin mayor objetivo, al igual que la célula cancerosa produce y produce virus que irán a infectar a otras células, hasta la muerte del organismo.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #64 en: Julio 31, 2019, 10:15:27 am »
Citar
España, el Miedo a la Verdad
Miércoles, 1 de Diciembre de 2010

Nuestro sistema educativo, en gran parte en manos de la iglesia católica, sigue produciendo ciudadanos obedientes, pasivos, acríticos y que no poseen mayor curiosidad y ansias por el conocimiento. Son ciudadanos más propios de un régimen dictatorial que de una democracia moderna. Este es el verdadero problema de España.

“Un país sin justicia no es un país”. De esta forma comienza a tratar el que nuestro sistema legal es poco menos que una farsa.  Todos los órganos de control del poder judicial se encuentran bajo férreo control  político. En alguna oportunidad, han pasado años sin ser renovados porque los partidos políticos no se ponen de acuerdo en cuantos magistrados del PP y cuantos del PSOE. Esto sería de un escándalo mayúsculo en cualquier democracia consolidada. El sistema sigue teniendo graves herencias franquistas, que al parecer son difíciles o no interesa erradicar.

Y así prosigue con la politización de medio sistema económico mediante las Cajas de Ahorros y las empresas privatizadas del INI, la baja preparación de nuestra clase política que no sable ni hablar idiomas ni comportarse en los foros donde su trabajo les obliga a participar, y aun menos pensar de forma estratégica.

Toda la obra se encuentra empapada de sugerencias y cursos de acción a seguir en cada área, lo que le confiere cierto aire de optimismo, y también deja entrever el gran cariño que Orbaneja profesa por esta tierra y sus sufridas gentes.

No todo está mal, también se han hecho cosas en la dirección correcta. Hoy por hoy el ejército español ya no se dedica a organizar “pronunciamientos” ni golpes de estado, y la policía no se dedica a abusar y maltratar al ciudadano. Todos los cuerpos de seguridad se han convertido en verdaderos cuerpos profesionales al servicio de la población.

En los capítulos finales aborda temas ya de carácter más global. Realiza un excelente análisis sobre el timo de las finanzas globalizadas, toca el tema de la sobrepoblación mundial, hace un llamado a una vuelta a la economía nacional y pone un poco en su sitio a los políticos que van predicando “raza y patria” por estas latitudes.

La impresión que deja el libro es la de un profundo conocimiento y cariño por este país.

Siempre he mantenido que la crisis en España es más una crisis de régimen que una crisis financiera o inmobiliaria o como se la quiera llamar. La crisis financiera es la consecuencia de la forma de obrar del régimen, así como la crisis inmobiliaria, y todas las demás crisis que vemos. El actual régimen se muere, y para salvarse: pretende llevarse a toda la población por delante.

Prácticamente vivimos gobernados bajo las mismas fuerzas económicas y políticas que en la última etapa del Franquismo, es decir: bancos, constructoras, empresas de electricidad, teléfonos y más constructoras. El régimen político sigue siendo poco democrático al no existir separación efectiva de poderes y todo el pode estar copado por los dos principales partidos. Estos partidos básicamente se han nutrido de los antiguos integrantes del movimiento nacional: La Falange Española y los Franquistas, repartidos entre el PSOE y el PP. Solo hay que ver la historia familiar de gran cantidad de sus dirigentes.  Los sindicatos no escapan de seguir funcionando bajo la sombra y el confort que el estado brinda, tal como lo hacían en épocas anteriores. Los medios de comunicación se encuentran abiertamente adscritos a tal y cual órbita partidista y la justicia se encuentra infiltrada por la política hasta sus últimas consecuencias.

Es verdad, el país se ha modernizado desde el punto de vista físico construyendo muchas infraestructuras, los cuerpos de seguridad han dejado de ser aquellos cuerpos brutales y poco profesionales que eran y podemos publicar blogs como este sin temor a “desaparecer”.  Eso está muy bien: pero no es suficiente. En treinta años, es verdad, se han construido muchas autopistas y viviendas pero básicamente la sociedad española sigue funcionando como siempre, solo que con un lavado de cara en base al dinero europeo.

¿ Donde está la industria que supuestamente tendría que encontrase instalada dentro de los edificios construidos?, ¿Dónde están las mercancías que supuestamente deberían circular por esas autopistas ?: en ninguna parte. El país durante años se “ha estado preparando” para ser europeo y llegada la hora de la verdad: lo único que hacía era construir infraestructuras para ese futuro que nunca llegó.

¿ Por que ?

Porque con el actual régimen económicamente secuestrado por el complejo bancario-constructor y políticamente secuestrado por esta dictadura de partidos donde lo importante son los “negocitos”, el resultado no podría ser otro que el de malbaratar todos los recursos financieros a los que el país ha tenido acceso al poseer una moneda fuerte como el Euro. Las monedas fuertes son para personas que van con pies de plomo, las deudas contraídas en esas monedas también son fuertes por lo que más vale que las inversiones hechas con ese dinero también sean fuertes.

Me han gustado mucho las soluciones que Orbaneja propone en su libro, las comparto, pero no las veo aplicables. La maraña de intereses creados en que este país siga por su senda constructora-bancaria y política-bipartidista es de tal envergadura que solo una crisis de proporciones inimaginables podrá introducir algún cambio. Solo una quiebra en toda regla del país  hará que el actual régimen se desprestigie de tal forma, que no quede otro remedio que cambiar de tercio. Esto siempre implica cambio de personas en las altas esferas: de aquí la numantina resistencia y el infinito e innecesario sufrimiento de las bases.

Todos los que compartimos estas inquietudes siempre estaremos en deuda con Orbaneja: hay que ser un verdadero valiente para escribir sobre estos temas, en los que nos va el futuro de nuestros hijos. Su obra en de un incalculable valor para que el español medio aprenda a perder ese “Miedo a la Verdad”. Desde esta columna queremos enviarle una cálida felicitación y unas palabras de ánimo. Como bien el ha dicho: “El problema de este país es que nunca ha tenido patriotas”.

Yo diría que si, por lo menos hubo alguno: Manuel Azaña, al que nuestros políticos deberían leer con más asiduidad. Claro, que eso presupone que pueden leer con soltura y sobre todo entender lo que leen.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #65 en: Agosto 01, 2019, 17:48:56 pm »
Citar
El Descontrol Aereo
Domingo, 5 de Diciembre de 2010

Es bien interesante toda esa polvareda que se ha formado alrededor del tema de los controladores aéreos. Los medios de comunicación se limitan a pasar imágenes de colas en los aeropuertos.  El video periodista tonto de turno se dedica a entrevistar a la abuela que va a Murcia o a la huerfanita que iba al encuentro de sus padres para que cuente su anécdota. Todos los entrevistados aparecen indignados ante la situación mientras  los políticos, con voz grave, acusan a los controladores aéreos: si esos pijos que ganan trescientos mil euros al año, para mayor inquina del milenariamente envidioso pueblo español. La foto que acompaña el artículo es premonitoria: el avión se estrella contra el AVE.

Todas son versiones sesgadas de lo que de verdad pasa y nadie aporta visión de conjunto. Se intenta encubrir otros fines, mientras los actores de este sainete, como gallinas cluecas en el gallinero, no paran de cacarear y cacarear medias verdades, que la otra mitad del gallinero no deja de repetir a su vez. Todo esto provoca una cacofonía tal de cloqueos, graznidos, cantos de gallo y alboroto que nubla el pensamiento y cancela el escaso entendimiento de este pueblo.

Nos encontramos ante otro caso del tradicional griterío español, que muy poco bien nos ha hecho a lo largo de los siglos, y que tantas malas decisiones y rumbos equivocados nos ha hecho tomar. Aquí viene muy bien una de mis frases favoritas, del gran Don Manuel Azaña:

“Si los españoles habláramos sólo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar”

Esta tragedia lleva años cocinándose.

En España existen dos mil trescientos controladores aéreos, que en promedio ganan unos trescientos cincuenta mil Euros al año. Esto supone unos ochocientos millones de Euros a las arcas de AENA, que es el organismo del que dependen. Es verdad, los controladores ganan bastante más que la media Europea, la que se encuentra alrededor del cuarto de millón de Euros al año.

Hace diez años, siendo ministro Francisco Alvarez Cascos,  se firmó un convenio con los controladores, donde básicamente se les autorizaba a realizar las horas extras que hicieran falta, y se las pagarían a tres veces la hora normal. El objetivo era el no aumentar la plantilla de controladores ante el acuciante aumento del tráfico aéreo, en detrimento de la seguridad aérea y de la salud del colectivo. No está demás el recordar que este señor también fue quien tomó la decisión de alejar el Prestige de la costa gallega, con las consecuencias por todos conocidas.

Luego han venido dos legislaturas de gobiernos del PSOE donde nadie toca el tema, hasta que en vista al desastre económico que entre los dos partidos han montado en este país, se ven en la necesidad de privatizar AENA.

Actualmente AENA opera cuarenta y siete  aeropuertos en esta España de medio millón de kilómetros cuadrados, para una separación media entre aeropuertos de ciento veinte kilómetros. Evidentemente esto no es así, ya que depende de la ubicación de las principales ciudades, pero nos da una idea de la desproporción. El objetico de AENA no es el de comunicar centros que necesiten ser comunicados, si no el que cada capital de provincia, autonomía u otros cacicatos posea un aeropuerto así tenga que estar abierto con subvenciones y con dos vuelos al día: el de ida y el de vuelta a Madrid. A esta lista todavía hay que sumarles otros aeropuertos construidos por las taifas autonómicas tales como el de Castilla la Mancha (quebró antes de abrir) y el aeropuerto de Lleida operado por el ente paralelo a AENA que ha creado la Generalitat de Catalunya.

El resultado de tan demencial política es bien claro: solo nueve  aeropuertos, o sea el 12%, tienen un superávit en su operación, es decir: son útiles y se encuentran bien dimensionados para el volumen de tráfico.  Estos son:  Alicante, Palma de Mallorca, Bilbao, Gerona, Ibiza, Gran Canaria, Málaga, San Javier-Murcia y Tenerife Sur. Es decir: los aeropuertos por donde ingresa el grueso del turismo (para esto no hacía falta escribir tanto), y el de Bilbao: la zona de España con una industria potente, moderna y de futuro; donde las personas tienen que ir, les guste o no, a comprar y vender.

El resto de los aeropuertos, o no hacen falta, o se encuentran hiper-sobredimensionados para más grandeza y gloria de los poderes fácticos de la zona y de sus amigos constructores. Este  es el caso de  Barcelona y Madrid en sus nuevos, relucientes e innecesarios palacios de cristal. Madrid pierde trescientos millones de Euros al año mientras que Barcelona cuarenta y dos.  Entre los dos acumulan ocho mil millones de Euros en deudas, de los trece mil millones en total que adeuda AENA. Esta, a su vez, pierde unos cuatrocientos millones de Euros al año.

Este es el panorama de la aviación civil española luego de treinta años de despropósitos, donde lo que prima es ponerle el aeropuerto a mi amigo el presidente autonómico o a mi amigo el alcalde de la ciudad que languidece, mientras mi amigo el constructor se frota las manos. En la más pura tradición del gobierno de Felipe II lo que prima es lo político y no esas cosas deleznables poco nobles y de tenderos vulgares como son los cálculos de rentabilidad.

¿ Cómo es que luego de gastarse casi 10.000 millones de Euros en dos aeropuertos que no hacen falta, operar aeropuertos que deberían de estar cerrados,  ahora el problema venga a ser el que los controladores ganan mucho ?.

Respuesta: porque se ha acabado el dinero para proseguir con la fiesta, hay que buscar un culpable. Los controladores son unos buenos culpables. Un colectivo altísimamente especializado, que gana mucho dinero despertando envidia y resentimiento en el resto de la población. Envidia milenaria que para más inri es atizada por su alto nivel de formación. En este país el que los empollones ganen muchísimo dinero es intolerable, y encima que nos lo restrieguen en la cara poniéndose en huelga: vamos, hasta aquí podríamos llegar. Nadie parece recordar que hasta hace bien poco, cualquier paleta sin la EGB al mando de una colla de rumanos y latinoamericanos ganaba medio millón de Euros al año colocando ladrillos. Nuestros políticos de planes estratégicos, aviación civil y cálculos de rentabilidad saben bien poco, pero conocen muy bien las bajas pasiones del pueblo español.

Actualmente un controlador europeo trabaja 1350 horas al año, incluyendo períodos de formación (que son muchos) y bajas por enfermedad. El actual gobierno quiere que los controladores trabajen 1670 horas al año, dentro de las cuales no computan ni bajas y formación. Todo con el objetivo de “aumentar la productividad” y ahorrar doscientos millones de Euros al año. Esto es lo que mantiene la negociación atascada desde hace un año. La gota que ha colmado el vaso de agua ha sido el anuncio de privatización de AENA. Otras liberalizaciones aeroportuarias han resultado un fracaso. El caso de Ferrovial y su filial gestora de aeropuertos en Inglaterra BAA es paradigmático. Lo más triste de todo esto es el objetivo real:  el que la comunidad financiera internacional vea cómo el estado español está “liberalizando y privatizando” de forma que continúe comprando deuda pública española.

En un ambiente más racional, la solución es bien simple: los controladores no pueden seguir trabajando tantas horas al año y haciendo horas extra como si el mundo se fuese a acabar así les guste el dinerito que eso implica. A la larga su efectividad se reduce y pueden llegar a poner en peligro la seguridad del tráfico aéreo.  Por otra parte ante el aumento imparable  del número de aviones, AENA tendría que haber contratado más controladores a lo largo de los últimos diez años.  Se han gastado los millones vaciando hormigón en aeropuertos que nadie con excepción de las constructoras necesita y no ha aumentado la plantilla de controladores que es lo que hacía falta. Una vez más estamos ante un caso de inversiones públicas secuestradas por el complejo constructor.

Esto es una pequeña muestra de cómo un tema que es meramente técnico se politiza hasta hacerlo intratable. Los actuales gestores, en la más pura tradición íbera,  no quieren que sus vergüenzas y desmanes con las constructoras sean expuestos:  la ampliación del Aeropuerto de León ¿ para que?.  Todo aderezado con el que los sindicatos de controladores son “de derechas “  (léase bando “A”), por lo que el gobierno de “izquierdas” (bando “B”), aprovecha para indignar a la población contra el  bando “A”.

Tampoco nadie habla el por qué las aerolíneas en vista de este caos, que ya estaba anunciado y por eso nuestro presidente anuló su viaje a Latinoamérica, no cancelan los vuelos previstos y evitan el gran follón en los aeropuertos. No lo hacen  para no tener que devolver el dinero. Es preferible que el ganado, una vez agotado en el aeropuerto, desista y pierda el dinero o espere tres días a que la aerolínea le pueda transportar. Pero de devolver el dinero o suspender la venta de billetes:  ni hablar. Curiosamente el reportero tonto, aparte de entrevistar abuelas y familias en el aeropuerto, no entrevista a directores de líneas aéreas preguntándoles el porqué continúan emitiendo billetes en medio de semejante caos. Luego se quejan de su reducción a la condición de mileuristas.

El problema real es que esto que en lenguaje técnico se llama planificación estratégica, en nuestro país, es inexistente a nivel de estado. Independientemente del partido político que gobierne, todas estas decisiones se toman por temas políticos y cortoplacistas; llegándose a situaciones insostenibles financiera y operacionalmente. No solo en aeropuertos existe este caos:  en electricidad, comunicaciones por carretera, telefonía, ferrocarriles de mercancías, AVE, educación, justicia,  banca, puertos y energía.

Es verdad: los controladores ganan mucho y trabajan muchas horas, eso no es sostenible y no se ve muy seguro, corresponde a AENA poner orden: que las personas trabajen y ganen lo que toca respetando horarios y temas de seguridad. Pero también un diputado tiene derecho al 100% de su pensión con ocho años en el cargo, en la banca están prejubilando a los 50 años con dinero de los fondos de rescate,  los jueces son pocos y ganan una miseria, casi toda la casta política tiene prebendas inaceptables y no hacen más que meter al país en problemas y más problemas. Por lo menos a los controladores no se les caen los aviones del cielo de forma permanente, y acceden al cargo por oposiciones.

¿ Por qué se quiere privatizar un organismo como AENA que pierde cuatrocientos millones al año y tiene trece mil millones de deuda ?. ¿ Quien querrá meterse en eso, y en qué condiciones ?. ¿ Será como las autopista radiales de Madrid: si hay ganancias me las quedo, si hay pérdidas que el estado me subvencione ?.  Para aclarar esto, solo habrá que seguir el viejo refrán inglés: “follow the money”. Al día de hoy AENA es la organización de gestión de aeropuertos más grande del mundo por número de pasajeros y aeropuertos gestionados: 47 en España y 27 en el extranjero.

Mad Men

  • Estructuralista
  • ****
  • Gracias
  • -Dadas: 2784
  • -Recibidas: 7102
  • Mensajes: 1653
  • Nivel: 121
  • Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.Mad Men Sus opiniones inspiran a los demás.
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #66 en: Agosto 01, 2019, 18:31:17 pm »
Citar
El Descontrol Aereo
Domingo, 5 de Diciembre de 2010

Es bien interesante toda esa polvareda que se ha formado alrededor del tema de los controladores aéreos. Los medios de comunicación se limitan a pasar imágenes de colas en los aeropuertos.  El video periodista tonto de turno se dedica a entrevistar a la abuela que va a Murcia o a la huerfanita que iba al encuentro de sus padres para que cuente su anécdota. Todos los entrevistados aparecen indignados ante la situación mientras  los políticos, con voz grave, acusan a los controladores aéreos: si esos pijos que ganan trescientos mil euros al año, para mayor inquina del milenariamente envidioso pueblo español. La foto que acompaña el artículo es premonitoria: el avión se estrella contra el AVE.

Todas son versiones sesgadas de lo que de verdad pasa y nadie aporta visión de conjunto. Se intenta encubrir otros fines, mientras los actores de este sainete, como gallinas cluecas en el gallinero, no paran de cacarear y cacarear medias verdades, que la otra mitad del gallinero no deja de repetir a su vez. Todo esto provoca una cacofonía tal de cloqueos, graznidos, cantos de gallo y alboroto que nubla el pensamiento y cancela el escaso entendimiento de este pueblo.

Nos encontramos ante otro caso del tradicional griterío español, que muy poco bien nos ha hecho a lo largo de los siglos, y que tantas malas decisiones y rumbos equivocados nos ha hecho tomar. Aquí viene muy bien una de mis frases favoritas, del gran Don Manuel Azaña:

“Si los españoles habláramos sólo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar”

Esta tragedia lleva años cocinándose.

En España existen dos mil trescientos controladores aéreos, que en promedio ganan unos trescientos cincuenta mil Euros al año. Esto supone unos ochocientos millones de Euros a las arcas de AENA, que es el organismo del que dependen. Es verdad, los controladores ganan bastante más que la media Europea, la que se encuentra alrededor del cuarto de millón de Euros al año.

Hace diez años, siendo ministro Francisco Alvarez Cascos,  se firmó un convenio con los controladores, donde básicamente se les autorizaba a realizar las horas extras que hicieran falta, y se las pagarían a tres veces la hora normal. El objetivo era el no aumentar la plantilla de controladores ante el acuciante aumento del tráfico aéreo, en detrimento de la seguridad aérea y de la salud del colectivo. No está demás el recordar que este señor también fue quien tomó la decisión de alejar el Prestige de la costa gallega, con las consecuencias por todos conocidas.

Luego han venido dos legislaturas de gobiernos del PSOE donde nadie toca el tema, hasta que en vista al desastre económico que entre los dos partidos han montado en este país, se ven en la necesidad de privatizar AENA.

Actualmente AENA opera cuarenta y siete  aeropuertos en esta España de medio millón de kilómetros cuadrados, para una separación media entre aeropuertos de ciento veinte kilómetros. Evidentemente esto no es así, ya que depende de la ubicación de las principales ciudades, pero nos da una idea de la desproporción. El objetico de AENA no es el de comunicar centros que necesiten ser comunicados, si no el que cada capital de provincia, autonomía u otros cacicatos posea un aeropuerto así tenga que estar abierto con subvenciones y con dos vuelos al día: el de ida y el de vuelta a Madrid. A esta lista todavía hay que sumarles otros aeropuertos construidos por las taifas autonómicas tales como el de Castilla la Mancha (quebró antes de abrir) y el aeropuerto de Lleida operado por el ente paralelo a AENA que ha creado la Generalitat de Catalunya.

El resultado de tan demencial política es bien claro: solo nueve  aeropuertos, o sea el 12%, tienen un superávit en su operación, es decir: son útiles y se encuentran bien dimensionados para el volumen de tráfico.  Estos son:  Alicante, Palma de Mallorca, Bilbao, Gerona, Ibiza, Gran Canaria, Málaga, San Javier-Murcia y Tenerife Sur. Es decir: los aeropuertos por donde ingresa el grueso del turismo (para esto no hacía falta escribir tanto), y el de Bilbao: la zona de España con una industria potente, moderna y de futuro; donde las personas tienen que ir, les guste o no, a comprar y vender.

El resto de los aeropuertos, o no hacen falta, o se encuentran hiper-sobredimensionados para más grandeza y gloria de los poderes fácticos de la zona y de sus amigos constructores. Este  es el caso de  Barcelona y Madrid en sus nuevos, relucientes e innecesarios palacios de cristal. Madrid pierde trescientos millones de Euros al año mientras que Barcelona cuarenta y dos.  Entre los dos acumulan ocho mil millones de Euros en deudas, de los trece mil millones en total que adeuda AENA. Esta, a su vez, pierde unos cuatrocientos millones de Euros al año.

Este es el panorama de la aviación civil española luego de treinta años de despropósitos, donde lo que prima es ponerle el aeropuerto a mi amigo el presidente autonómico o a mi amigo el alcalde de la ciudad que languidece, mientras mi amigo el constructor se frota las manos. En la más pura tradición del gobierno de Felipe II lo que prima es lo político y no esas cosas deleznables poco nobles y de tenderos vulgares como son los cálculos de rentabilidad.

¿ Cómo es que luego de gastarse casi 10.000 millones de Euros en dos aeropuertos que no hacen falta, operar aeropuertos que deberían de estar cerrados,  ahora el problema venga a ser el que los controladores ganan mucho ?.

Respuesta: porque se ha acabado el dinero para proseguir con la fiesta, hay que buscar un culpable. Los controladores son unos buenos culpables. Un colectivo altísimamente especializado, que gana mucho dinero despertando envidia y resentimiento en el resto de la población. Envidia milenaria que para más inri es atizada por su alto nivel de formación. En este país el que los empollones ganen muchísimo dinero es intolerable, y encima que nos lo restrieguen en la cara poniéndose en huelga: vamos, hasta aquí podríamos llegar. Nadie parece recordar que hasta hace bien poco, cualquier paleta sin la EGB al mando de una colla de rumanos y latinoamericanos ganaba medio millón de Euros al año colocando ladrillos. Nuestros políticos de planes estratégicos, aviación civil y cálculos de rentabilidad saben bien poco, pero conocen muy bien las bajas pasiones del pueblo español.

Actualmente un controlador europeo trabaja 1350 horas al año, incluyendo períodos de formación (que son muchos) y bajas por enfermedad. El actual gobierno quiere que los controladores trabajen 1670 horas al año, dentro de las cuales no computan ni bajas y formación. Todo con el objetivo de “aumentar la productividad” y ahorrar doscientos millones de Euros al año. Esto es lo que mantiene la negociación atascada desde hace un año. La gota que ha colmado el vaso de agua ha sido el anuncio de privatización de AENA. Otras liberalizaciones aeroportuarias han resultado un fracaso. El caso de Ferrovial y su filial gestora de aeropuertos en Inglaterra BAA es paradigmático. Lo más triste de todo esto es el objetivo real:  el que la comunidad financiera internacional vea cómo el estado español está “liberalizando y privatizando” de forma que continúe comprando deuda pública española.

En un ambiente más racional, la solución es bien simple: los controladores no pueden seguir trabajando tantas horas al año y haciendo horas extra como si el mundo se fuese a acabar así les guste el dinerito que eso implica. A la larga su efectividad se reduce y pueden llegar a poner en peligro la seguridad del tráfico aéreo.  Por otra parte ante el aumento imparable  del número de aviones, AENA tendría que haber contratado más controladores a lo largo de los últimos diez años.  Se han gastado los millones vaciando hormigón en aeropuertos que nadie con excepción de las constructoras necesita y no ha aumentado la plantilla de controladores que es lo que hacía falta. Una vez más estamos ante un caso de inversiones públicas secuestradas por el complejo constructor.

Esto es una pequeña muestra de cómo un tema que es meramente técnico se politiza hasta hacerlo intratable. Los actuales gestores, en la más pura tradición íbera,  no quieren que sus vergüenzas y desmanes con las constructoras sean expuestos:  la ampliación del Aeropuerto de León ¿ para que?.  Todo aderezado con el que los sindicatos de controladores son “de derechas “  (léase bando “A”), por lo que el gobierno de “izquierdas” (bando “B”), aprovecha para indignar a la población contra el  bando “A”.

Tampoco nadie habla el por qué las aerolíneas en vista de este caos, que ya estaba anunciado y por eso nuestro presidente anuló su viaje a Latinoamérica, no cancelan los vuelos previstos y evitan el gran follón en los aeropuertos. No lo hacen  para no tener que devolver el dinero. Es preferible que el ganado, una vez agotado en el aeropuerto, desista y pierda el dinero o espere tres días a que la aerolínea le pueda transportar. Pero de devolver el dinero o suspender la venta de billetes:  ni hablar. Curiosamente el reportero tonto, aparte de entrevistar abuelas y familias en el aeropuerto, no entrevista a directores de líneas aéreas preguntándoles el porqué continúan emitiendo billetes en medio de semejante caos. Luego se quejan de su reducción a la condición de mileuristas.

El problema real es que esto que en lenguaje técnico se llama planificación estratégica, en nuestro país, es inexistente a nivel de estado. Independientemente del partido político que gobierne, todas estas decisiones se toman por temas políticos y cortoplacistas; llegándose a situaciones insostenibles financiera y operacionalmente. No solo en aeropuertos existe este caos:  en electricidad, comunicaciones por carretera, telefonía, ferrocarriles de mercancías, AVE, educación, justicia,  banca, puertos y energía.

Es verdad: los controladores ganan mucho y trabajan muchas horas, eso no es sostenible y no se ve muy seguro, corresponde a AENA poner orden: que las personas trabajen y ganen lo que toca respetando horarios y temas de seguridad. Pero también un diputado tiene derecho al 100% de su pensión con ocho años en el cargo, en la banca están prejubilando a los 50 años con dinero de los fondos de rescate,  los jueces son pocos y ganan una miseria, casi toda la casta política tiene prebendas inaceptables y no hacen más que meter al país en problemas y más problemas. Por lo menos a los controladores no se les caen los aviones del cielo de forma permanente, y acceden al cargo por oposiciones.

¿ Por qué se quiere privatizar un organismo como AENA que pierde cuatrocientos millones al año y tiene trece mil millones de deuda ?. ¿ Quien querrá meterse en eso, y en qué condiciones ?. ¿ Será como las autopista radiales de Madrid: si hay ganancias me las quedo, si hay pérdidas que el estado me subvencione ?.  Para aclarar esto, solo habrá que seguir el viejo refrán inglés: “follow the money”. Al día de hoy AENA es la organización de gestión de aeropuertos más grande del mundo por número de pasajeros y aeropuertos gestionados: 47 en España y 27 en el extranjero.

Menuda chusta de artículo.

Lo valiente no quita lo cortés, y la mala gestión de aena no justifica el mafioseo de este colectivo con trabajo que se hereda.

Tuve un familiar que se miró el tema de hacerse controlador, sabéis que le dijeron? Que no pierda el tiempo  que ellos deciden a quien meter, básicamente a familiares y amigos cercanos, algo similar a lo que ocurre en la estiba, pero cobrando seis veces más.

Son castuzos, cuestan cientos de millones de más, al menos es el sobrecoste que pagamos todos en comparación a cualquier otro país.

Y respecto a la altísima formación, perdonenme que me ría, creo que es un cursillo de unos 6 meses y conocer algún idioma, nada de una carrera vocacional y un nivel de exigencia extremo, cualquier profesional que lleve unos años trabajando tiene más conocimiento en su labor que el de un controlador en su oficio.

Y para rematar el fantasmerio,cuestionar la privatización, al menos yo no la cuestionaría tanto, nuestros gestores y mafiosos patrios tienden a esconder las pérdidas de entes públicas de forma opaca mediante ayudas,externalizaciones o artimañas contables para aparentar que lo "PUBLICO" sale de putísima madre, servicio inmejorable a precio de ganga. Como mienten escondiendo las verguenzas y sacando a relucir que la privatización y el malvado capitalista solo ve billetes desde una oficina en un rascacielos con un puro en la boca. Manda Cojones.

Para rematar, lo del obrero que se levanta medio millón con paletas rumanos de vergüenza, primera no se que obsesión tiene con ese colectivo, si son tan privilegiados que se suba a un andamio en pleno verano a levantar paredes de gero y segunda, parece el chivo  expiatorio para justificar las fantasmadas que hacen con nuestros impuestos.

Vergüenza de principio a fin.

PD:Veo que es un artículo de 2010, pero creo que aún sirve hoy en día para expresar lo que nos ocurre.
« última modificación: Agosto 01, 2019, 18:33:53 pm por Mad Men »

gentid

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 1264
  • -Recibidas: 1621
  • Mensajes: 96
  • Nivel: 29
  • gentid Con poca relevanciagentid Con poca relevancia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #67 en: Agosto 05, 2019, 10:01:25 am »
Citar

Peligrosa Deriva
Jueves, 9 de Diciembre de 2010


 Llevamos tiempo a la deriva, pero ahora hemos entrado en la fase peligrosa de la misma con esto de los controladores. A todas luces la declaración del estado de alarma es ilegal. La ley orgánica 4/1981 es bien clara. Solo se podrá declarar el estado de alarma ante catástrofe natural, emergencia sanitaria o desabastecimiento alimentario. El que los aeropuertos dejen de funcionar no es un supuesto de una acción claramente ilegal, ante un problema que es meramente laboral.

Todo esto pone de evidencia la no separación de poderes. Ni el congreso ni ningún tribunal de justicia ha anulado semejante decisión y criticado severamente al ejecutivo. Mejor ejemplo de su total rendición al aparato partidista sería difícil de conseguir. El ejecutivo gobierna sin ningún tipo de control democrático.

El pueblo español, ignorante y envidioso como siempre, aplaude la medida: “a esos pijos que ganan 300.000 Euros al año hay que darles”. Ya los medios se encargan de mostrar las colas en el aeropuerto y las abuelas con lágrimas en los ojos sin poder ver a sus nietos. Pero nadie entiende que esto establece un precedente muy peligroso en este país. En un futuro a cualquier colectivo en huelga le podrán aplicar la misma medida. Y con la que está por caer: conflictividad social vamos a tener para dar y regalar. Todo el mundo pasa del tema: le sucede a otros. Hasta que le suceda a usted mi querido lector.

Estamos entrando en una dinámica que nada me gusta. La casta política atrapada y puesta en evidencia ante este monumental fracaso de treinta años de dictadura de partidos, hará lo que sea: así sea ilegal, para mantenerse en el poder. Fuera máscaras. Todos hablan de los controladores, los malos malísimos, pero nadie habla de la megacorrupción en AENA.

Esto que ha sucedido es muchísimo más peligroso de lo que la mayoría piensa. En un país democrático de verdad este tipo de acciones por parte del ejecutivo provocaría un voto de censura en el congreso y un fallo judicial tan apabullante, que no quedaría más remedio que ir a elecciones anticipadas. En Inglaterra algo como esto implicaría la caída del gobierno.
Interesante que todo esto suceda durante las fiestas para conmemorar un año más de la constitución.

El derrotero del país comienza a ser preocupante.

Tiempo al tiempo.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #68 en: Agosto 06, 2019, 10:28:05 am »
Citar
No habrá recuperación en España
Jueves, 16 de Diciembre de 2010

Juan Carlos Barba, alma matter del colectivo burbuja.info publica un interesante artículo en libertad digital sobre la no-recuperación de la economía española.

Solo hay que echar un vistazo a la producción industrial:



Desde el comienzo de la crisis hasta ahora, en términos reales,  hemos retrocedido hasta niveles de mediados de los años 80 en cuanto a producción industrial. El desplome ha sido imparable. Fijaros en el “bajón” de la “gran crisis de 1993″ y el bajón de la “no-crisis-pasajera-con-brotes-verdes” de 2009. Esta crisis es entre cuatro y cinco veces más grave que la de 1993. El control mediático es total, y el que no: es militarizado. La situación es bien grave y seria.



Los paises centrales de Europa se han ido recuperando a lo largo de la crisis, España no. La crisis española tiene todos los visos de ser en “L”, es decir: sin recuperación. Una vez acabada la orgía de créditos se acaba el crecimiento. Solo han quedado las deudas que ahora hay que devolver, no se sabe muy bien de donde.



Ningún sector ha tomado el relevo del 40% de pérdida de empleos en el sector de la construcción. El único sector que parece aguantar es el de servicios, sector tradicionalmente de baja productividad y salarios.  Tarde o temprano la caída de los otros sectores conllevará la caída en el sector servicios: menos centros comerciales, restaurantes, hoteles, viajes, servicios bancarios, etc.

Con toda probabilidad volveremos a los años 80: sueldos de 500 €/mes, el coche de lujo será un Renault y vacaciones en la Manga del Mar Menor para los pocos privilegiados que tengan trabajo. Actualmente atendiendo a cifras sin maquillar estamos en la vecindad de los cinco millones de parados, la caída del sector servicios conllevará entre uno y dos millones adicionales. En ese estado quedará la economía del país durante años: NO HABRÁ RECUPERACION.

Nuestros políticos, en un falso diagnóstico por motivos que tienen mucho que ver con su propia supervivencia, han estado tratando de revivir la economía a punta de inyecciones de dinero, pensando que esto es pasajero: FALSO. Han dilapidado muchísimos recursos que podrían haber utilizado en ayudar un poco a la población a afrontar lo inevitable: NO HABRÁ RECUPERACIÓN.

Esto es lo que no nos quieren contar: no habrá recuperación, esto se acabó y fue bonito mientras duró. Con el dinero que se ha pedido prestado se han realizado inversiones ruinosas en viviendas, AVEs, Mega-aeropuertos, y demás fastos. Mientras todo eso se construía, mientras España se preparaba para el futuro, había trabajito y alegría. Ahora el futuro ha llegado.

Estamos ante la quiebra total y absoluta del país, no solo económica, si no como modelo de sociedad:

Fracaso del sistema educativo: los últimos de la OECD en casi todo lo relacionado con esto.
Fracaso político: democracia secuestrada por partidos políticos y corrupción generalizada.
Fracaso sistema justicia: totalmente politizado, impunidad patente.
Fracaso económico: despilfarro y desatino en inversiones, abandono de la poca industria que había, no tenemos oferta de exportación.
Es cuestión de tiempo antes de que el país entre en quiebra técnica: no podrá pagar ni los intereses de lo que debe.

Esto es lo que no nos quieren contar.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #69 en: Agosto 07, 2019, 17:13:15 pm »
Citar
Avelandia: a case study
Martes, 21 de Diciembre de 2010

Es curioso esto de la línea del AVE Madrid-Lleida: sale del centro de Madrid, pasa por el centro de Zaragoza para llegar al centro de Lleida. Curiosamente a su paso por Guadalajara, no la hace por el centro, como sería lógico, si no  que lo hace por la localidad de Yebes; pujante metrópoli de 120 habitantes diez kilómetros al Sur de Guadalajara. Los usuarios del AVE luego de circular a trescientos kilómetros por hora, para llegar a Guadalajara, deben transitar durante un buen rato por la  estrecha carretera que une las dos localidades.

¿ Por que ?

Los terrenos donde se encuentra la estación del AVE y sus alrededores pertenecen a la familia de Fernando Ramirez de Haro, conde de Murillo y Grande de España por obra y gracia de Carlos II en 1692, específicamente a su tía Teresa. Fernando se encuentra casado con Esperanza Aguirre y Gil de Biedma (si la Esperanza Aguirre que sale en la tele), con quien tuvo dos hijos: el marqués de Villanueva de Duero y el conde de Villariezo. El gobierno de Castilla la Mancha, del que José Bono era presidente en la época, recalificaron los terrenos para montar una promoción de nueve mil viviendas, donde la constructora Reyal-Urbis propiedad de Rafael Santamaría, intímo amigo de Bono, era parte importante.

Como podéis ver, a la hora de los negocios desaparecen las divisiones políticas. Nace Valdeluz, su lugar de ensueño en Yebes o “Avelandia”, como es conocida localmente.

Con este proyecto, la población de Yebes pasaría de ciento veinte habitantes a más de treinta mil. Todo en base a una estación de AVE que por razones que “desconocemos” se ubicó en medio de unos secarrales de escaso valor, al módico precio de diez millones de Euros el kilómetro de AVE con cargo al contribuyente. A todas estas,  los ochenta y cinco mil habitantes de Guadalajara: sin AVE.

La historia acaba con cinco kilómetros cuadrados totalmente urbanizados donde se llegaron a construir muy pocas viviendas. Unos mil incautos invirtieron aquí los ahorros de su vida, para vivir ahora en medio de la nada y sin ningún tipo de servicio. El ayuntamiento de Yebes no tiene ni para mantener el gran lago artificial que han construido, ese gran ojo de Sauron que todo lo ve y todo lo devora.  Reyal  Urbis se encuentra a un paso de producir la segunda quiebra más grande de toda la historia patria, con una impagable deuda que asciende a 4.800 millones de Euros, donde el Santander es el principal acreedor.

El resultado de esto es el que el estado ha modificado la ley para que promotoras como Reyal Urbis no tengan que reflejar el valor real al día de hoy ( ¿cero? ) del suelo que compraron durante la burbuja (como en este caso:  a la familia del conde). Los bancos en lugar de prestarle al público se dedican a aceptar pisos y terrenos de las promotoras, que poco valen, como dación de pago ante los créditos que no pueden devolver. Mientras el estado se encarga de apuntalar a los bancos con 150.000 millones de dinero de los contribuyentes, al mismo tiempo que se dedican a  jubilar personal con 55 años y 100% de salario.

Para que la comunidad financiera le preste dinero al gobierno, este tiene que demostrar que lo puede devolver y de aquí viene el rosario de subidas de IVA, recortes de pensiones, reducción de sueldos de funcionarios, copago de sanidad, eliminación de subsidios y subidas generalizadas de impuestos.  Ni que decir que la condesa consorte y el expresidente siguen en cargos públicos de responsabilidad, mientras la familia del conde se ha embolsado el dinero de los terrenos mágicamente tocados con la varita del AVE.

El objetivo de esta larga historia, no es el de la  denuncia, cosa que ya se ha hecho hasta la saciedad en todos los medios que no sean la televisión, los diarios y la radio. Esta historia ilustra muy bien el porqué de la quiebra del país y sus causas profundas.

El problema de fondo de España es que la misma casta que gobernaba cuando al conde de Murillo le dieron el título sigue gobernando hoy día. Bajo este régimen, cualquier dinero que entre en el país y no sea inversión directa de alguna empresa, recorrerá el mismo circuito: los terrenos del noble de turno, la promotora del avispado de turno apoyado por el político de turno, y el banco de turno financiándolo todo. Resultado: cero industria, cero crecimiento sostenible, 100% de especulación y pan para hoy y hambre para mañana.

El negocito de Yebes no es más que otro de las decenas de miles de negocitos que durante los últimos diez años han llevado al país a la ruina. Todos siguiendo el mismo libreto, cuyo efecto visible es el de la ejecución de unas inversiones ruinosas, que no resuelven el problema de nadie y que solo sirven para llenar los bolsillos de unos pocos. En este caso, desde el punto de vista del país, hubiese sido preferible regalarles el dinero de los terrenos a la familia del conde con cargo a los presupuestos generales del estado.  Por lo menos no se hubiese desperdiciado tanto dinero en esta locura.

Esto nos trae a colación el hecho central: al día de hoy vivimos gobernados por unas élites pre-industriales, provenientes de la nobleza y los grandes de España. Con esto nunca en la vida España llegará a ser nada en el ámbito industrial, eso tenedlo por seguro. Esta es una de las razonas por las cuales en este país nunca ha habido trabajo para toda la población.

La causa de todo esto: nunca hubo una revolución que sacara a la nobleza del poder y pusiese a la burguesía industrial al mando. Ahora es tarde, pero no todo está perdido. En Inglaterra tampoco lograron expulsar a la nobleza del poder, pero si atenuarla bastante imponiendo un sistema parlamentario que de verdad sea  representativo, un sistema de justicia totalmente separado del poder político y un control efectivo del ejecutivo por parte del parlamento. Eso no existe en este país.

Si queremos que este tipo de desgracias no se vuelvan a repetir, o por lo menos dificultar el fenómeno, lo menos que tendríamos es que abogar por una reforma electoral, donde realmente se institucionalice la separación de poderes:

-          Elecciones uninominales al congreso de los diputados y al senado.

-          Elecciones separadas a presidente del gobierno

-          Elecciones a jueces y fiscales

Tampoco saldremos de esta sin una reforma a fondo del sistema educativo, que con toda probabilidad implica el quitar las competencias de educación a las comunidades autónomas.

Esto no es la panacea, pero será mucho mejor que lo que ahora existe: dictadura de partidos, impunidad ante la ley de unos cuantos y sometimiento de todos los poderes al ejecutivo.

Yo no soy muy optimista con todo esto.

El pueblo español desde siempre ha temido al poder. Siglos y siglos de dictaduras así le han condicionado. Se ha intentado seguir adelante como si la dictadura de Francisco Franco no hubiese existido, cuando las relaciones de poder tejidas durante ese período perduran en gran medida y en parte son responsables del actual sistema político-económico y de su monumental  fracaso. El pueblo español se ha limitado a disfrutar de la riqueza material proveniente de Europa, a olvidarse de su pasado de pobreza y represión,  quiere creer  que aquello fue un mal sueño. Pretende  ser europeo   sin pasar por una reforma del sistema político, de un cambio en las anquilosadas estructuras de poder y sin formarse. En estas condiciones la riqueza no es sostenible en el tiempo, ya que no se reproduce ni se aumenta la eficiencia económica del país.

No podemos pretender ser ricos y vivir como los europeos con un sistema que más se parece al feudalismo más rancio que a una democracia moderna. Es verdad: venimos de muy abajo, pero ya han pasado más de treinta años desde la transición. Si se quiere dar una oportunidad a nuestros hijos, debemos abogar por un cambio en profundidad.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #70 en: Agosto 08, 2019, 18:27:21 pm »
Citar
La Corrupción
Martes, 11 de Enero de 2011

Siempre que nos referimos a la corrupción solemos hacerlo en términos morales y éticos, calificando la actividad como “mala” en cuanto a que es opuesta a “buena”. Es verdad: la corrupción es un cáncer que devora a las sociedades, pero si solo fuese por sus connotaciones morales o religiosas sería un mal menor. La corrupción tiene un profundo efecto económico, yo diría que el más importante, dentro de cualquier sociedad.

Una sociedad cualquiera si quiere mejorar su nivel de vida debe aumentar su productividad a largo plazo. Esto quiere decir que hoy cavo la zanja con una pala de madera, mañana con una de acero y un pico y pasado con una retroexcavadora. Para que esto sea posible a alguien se le tiene que ocurrir la idea y la sociedad debe invertir capital en desarrollar esa idea.  A los que se les ocurren las buenas ideas les llamamos emprendedores y la sociedad, mediante los bancos o los inversores directos les presta el capital  para que lleven a cabo su cometido. A mayor grado de desarrollo el capital requerido cada vez es mayor: no cuesta lo mismo una carpintería para hacer palas de madera, que una fundición de acero, que una inmensa planta de producir retroexcavadoras.

El capital es finito, ya que proviene de dos sitios: ahorro interno de los habitantes o préstamos del exterior. En el primer caso la población deja de consumir para ahorrar, es decir: baja voluntariamente su nivel de vida para generar un excedente que puede ser invertido por lo que solo puede ahorrar hasta cierto punto. En el segundo caso los prestamistas extranjeros concederán créditos hasta por un límite. Al ser el capital finito la sociedad no puede invertir en todo lo que se le ocurra: si quiere mejorar su nivel de vida a largo plazo debe invertir en aquello que aumente su productividad económica. Una vez decidida cierta opción de inversión, existirá menos capital para otras opciones.  Es como tener una escopeta de un solo disparo, como no obtenga una presa que provea buen alimento no van a existir mas balas para intentarlo con otra.

Las diferentes ideas que bullen en cualquier sociedad compiten por el capital disponible para hacerse realidad. Corresponde a los propietarios de ese capital o a la banca el asegurarse que esos recursos serán invertidos en cosas rentables que aumenten la productividad a largo plazo y mejoren la vida de la población. También corresponde al estado crear el sistema y el marco legal para que esto sea así.

Toda la vida los emprendedores han tenido que convencer a sus  financistas bien sean inversionistas o banqueros para que arriesguen su dinero. Corre exclusivamente  de su parte el convencer a los reticentes e inquisitoriales futuros financiadores así como el aportar garantías suficientes: como  que el emprendedor también arriesgue su patrimonio personal  en la aventura. Todo con la esperanza de que el capital disponible se asigne a los proyectos que de verdad son útiles.

La corrupción lo que hace es cortocircuitar este proceso. Ya no importa que la inversión sea útil o no, lo que importa es que la inversión se haga. Entonces la discusión se centra en quien va a construir aquello, quien será el proveedor de tal y cual, la comisión del 8%, la recallificación de mi terreno y poner a mi amigo o familiar de director o consultor. El que luego aquello sea útil o no , rentable o no, mejore la vida de la población o no, aumente la productividad o no pasa a un plano secundario. Mientras tanto otros emprendedores con proyectos útiles para la sociedad no consiguen financiación al haberse esta asignado a otros “negocios”.

Esta es la terrible verdad económica que la corrupción esconde: los ahorros de la población y los créditos exteriores son dilapidados en proyectos cuyo único fín era obtener una mordida.  Si la mordida fuese, digamos,  del 10% el otro 90% invertido se habrá desperdiciado. Desde el punto de vista estrictamente económico sería más conveniente regalarle a la mafia corrupta ese 10% y que por lo menos el otro 90% del capital estuviese disponible para que otros emprendedores pudiesen llevar a cabo proyectos que si sean útiles a la sociedad, es decir: mejoren su nivel de vida largo plazo.

Esta es la verdadera razón por la cual los regímenes corruptos se ven envueltos en serios problemas económicos para cierto tiempo. El capital disponible es dilapidado en proyectos inútiles cuyo único objetivo es el de generar comisiones y enchufes. Las inversiones realizadas de esta manera no revierten en beneficios, por lo que dicho capital es dilapidado. Esto agota el stock de capital y obliga a la población a realizar nuevos esfuerzos para reponerlo. De aquí provienen los innumerables recortes de empleo, salarios y beneficios sociales.

Los regímenes corruptos dilapidan el capital que con tanto esfuerzo la población a ahorrado para  luego le exigir a esa misma población el reponerlo de la única forma posible: ahorrando más y  bajando aun más su nivel de vida. Luego se pretender seguir con el ciclo de malas inversiones en un círculo infernal que no tiene fin. No importa el nivel de ahorro de la población: con este sistema siempre se realizaran malas inversiones, siempre se dilapidará el capital del que se disponga.

España es el caso paradigmático de muerte por dilapidación de capital de los primeros diez años de este siglo. La inmensa corrupción urbanística ha dilapidado una parte importante del capital disponible. Se han construido aeropuertos, AVEs, autopistas, radiales y un sinfín de cosas que no han reportado crecimiento a largo plazo y que solo han beneficiado al contubernio constructoras, bancos y dictadura de partidos.  Cabría preguntarse cuántos emprendores industriales, cuantas buenas ideas, cuantos proyectos interesantes se habrán quedado en el tintero mientras el régimen corrupto dilapidaba nuestras escasas reservas de capital. En un país de cuarenta y cinco millones de habitantes por lo menos tendría que haber cien mil personas con buenas ideas que no han tenido acceso a la financiación requerida.

Por otra parte áreas que si tienen un impacto directo en la productividad y el nivel de bienestar a largo plazo han sido totalmente desatendidas. Tal es el caso de la industria de la alimentación, industria de energías renovables, manejo del agua, ferrocarriles de mercancías, sistemas de justicia, educación y energía.

Esa es la tragedia de la corrupción: malbaratar el ahorro de la población, desviar las inversiones hacia pozos sin fondo y eliminar toda posibilidad de desarrollo y bienestar.

El nivel de corrupción se encuentra claramente correlacionado con el nivel de bienestar general de los países. En el informe 2009 de transparencia internacional (www.transparency.com) se observa cómo generalmente los países con menos índice de corrupción (mayor puntuación) son en los que la población disfruta de un mayor nivel de bienestar. Como en todo, existen algunas excepciones pero la tendencia general es a menos corrupción mayor bienestar. Solo hay que ver el mapa de casos de corrupción política que acompaña a este artículo: claramente las regiones más afectadas por esta crisis proveniente de malbaratar el capital son las más corruptas.

La corrupción en inherente a la actual cultura del ser humano, por esto la sociedad ha creado mecanismos un tanto artificiales tales como la moral y la religión para contenerla. El diseño del estado también influye de forma determinante y a eso se refiere la separación de poderes prevista en los estados democráticos. El ejecutivo, el legislativo y el judicial se vigilan mutuamente cada uno defendiendo su propio interés: es el ser reelecto. Este es el sentido económico de la separación de poderes, cosa que en nuestro país brilla por su ausencia.

Así nos ha ido.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #71 en: Agosto 09, 2019, 16:56:14 pm »
Citar
De Película de Berlanga
Miércoles, 19 de Enero de 2011

Recientemente la tarifa eléctrica ha subido un diez por ciento. Con esto llevamos acumulada una subida del 46% desde el 2006. Todavía no se ha asentado el polvo de la última subida y ya se rumorea otra subida del 10% para mediados del 2011.

El despelote eléctrico se encuentra en plena efervecencia. No hay nada mejor para una economía tocada de muerte como la española que subidas continuas de la electricidad. El efecto es tan grande que ya en muchas empresas estos costes son superiores a los del personal. Luego que nos hablen de los elevados salarios de los españoles y la necesidad de reducirlos.

Pero el despelote eléctrico no es de hoy, este desastre lleva años cocinándose, así como se ha cocinado el desastre autonómico, el del AVE, el de las autopistas, el de la construcción, el de la educación, justicia, bancos y el de la mayoría de los sectores estratégicos en un río de despropósitos que nos arroja a estas playas del paro endémico y el desastre económico. No es más que otra de las múltiples facetas de la economía de un país regido por élites no ilustradas y que todavía viven en el medioevo, aunque se desplacen en Mercedes Benz último modelo construidos por otras economías que si funcionan.

El desastre eléctrico, como muchos otros desastres en este país (léase vivienda y banca), comenzó a cocinarse durante el gobierno de Felipe Gonzales. En esa época se decidió no construir más centrales nucleares, cosa perfectamente racional ya que un país puede decidir el no utilizar dicha energía y optar por otras que no conlleven el empleo de material nuclear. Pero como estamos en la península ibérica y aquí el buen juicio brilla por su ausencia, se optó no solo por no construir más centrales nucleares sino también por derribar las que se estaban construyendo. Un auténtico eco de esa pesada carga genética proveniente de los primeros pobladores íberos.

La centrales  de Lemóniz I y II (2 x 900 MW) en Vizcaya  fueron construidas en su totalidad y nunca puestas en marcha. En Extremadura se paralizó la central de Valdecaballeros I (975 MW) estando construida al 70%, Valdecaballeros II(975 MW)  estaba al 60% de construcción cuando fue paralizada. Por lo menos la central de Trillo II (1000 MW), prevista en Guadalajara fue paralizada antes de comenzar su construcción. En total el estado tiró a la basura cuatro centrales nucleares, el equivalente a ocho centrales convencionales a un coste aproximado de unos 6.000 millones de Euros de hoy.

En vista de este desastre, tuvo que compensar a las eléctricas, lo cual es lógico: si paran la construcción tienen que indemnizarles por los costes incurridos. Pero no, también les indemnizaron por lo que dejarían de ganar. El coste por Megawatio-hora (MWh) en una nuclear es de 12-15 €/Mwh, el coste de una central convencional aproximadamente 50 €/Mwh.  El estado se comprometió a devolver a las eléctricas la diferencia de coste durante el período de vida de las hipotéticas centrales: unos 1.500 millones de Euros/año. Siguiendo esta línea de razonamiento, el estado debería indemnizar a los bares por la bajada de beneficios debido a la ley antitabaco, a las industrias por obligarles a depurar las aguas y a los camioneros por limitar la velocidad en las carreteras.

Se aduce a la presión de los ecologistas, pero la realidad es más prosaica. Durante la construcción de estas centrales las tasas de interés en el mundo se fueron a las nubes, y a las nubes me refiero al 15%. La primera en quebrar fue FECSA durante la construcción de las centrales nucleares de Vandellos y Ascó: los sobrecostes y los intereses acabaron con ellos. Entonces el estado ordenó a Endesa que les comprase. La moratoria nuclear en realidad fue un rescate en toda regla de la industria eléctrica, embarrada en costosísimos proyectos nucleares sin haber previsto la importante subida de intereses y devaluaciones de la peseta. El estado se hizo cargo del entuerto, tal como hoy hace con los bancos y las constructoras con dinero de los contribuyentes.

El efecto de todo esto: electricidad un 8% más cara.

Luego vino la época de las privatizaciones durante el primer gobierno de Aznar. El objetivo era que el gobierno español obtuviese ingresos extra que le permitiesen mostrar un bajo déficit presupuestario de cara a cumplir los criterios de Masstrich y entrar en el Euro. Entonces llegó la etapa de la “liberalización” del sector. Habría más competencia, los precios bajarían y España sería un estado moderno. En realidad esto fue utilizado por las eléctricas para “convencer” al gobierno de obsequiarles con una dádiva eufemísticamente llamada “Costes de Transición a la Competencia” o CTCs como se les denominó en el ámbito burocratico.

Los CTC permitieron a las eléctricas cargar un 4% adicional a la tarifa durante diez años para modernizar su infraestructura de cara al nuevo panorama competitivo que se avecina. Esto sumó la friolera de 10.000 millones de Euros que todos pagamos en el recibo eléctrico para que estas empresas se fuesen a Latinoamérica a comprar las eléctricas de allá, en lugar de modernizar  sus instalaciones en España. Un regalo de parte de todos los ignorantes que aquí vivimos. No contentos con esto, el estado también les permitió amortizar de forma acelerada gran cantidad del parque de generación, lo que equivale a una reducción de impuestos encubierta.

Ya vamos por un 12% de sobrecostes en la tarifa….que se sepa.

Luego pasó lo que tenía que pasar: los precios del Petróleo comenzaron a subir de forma desproporcionada. Como todo en la vida, las cosas malas llegan todas juntas y en lugar de trasladar al público el resultado de su nefasta gestión y sufrir en carnes propias las consecuencias políticas, decidieron esconder todo esto bajo la alfombra. Durante el gobierno de Aznar se regularon las tarifas eléctricas por real decreto, muchas de ellas por debajo del coste, y se permitió a las eléctricas acumular las pérdidas bajo el creativo epígrafe de “Déficit Tarifario”.

Con el paso del tiempo, pasa lo que tiene que pasar: la mala situación se transforma en peor, el déficit tarifario se va acumulando año a año hasta que llega, de nuevo, a la escalofriante cifra de 10.000 millones de Euros. Entonces el estado decide convertirlo en deuda del estado y emitir deuda pública para pagar esto. Lo que los ciudadanos no han pagado en tarifa eléctrica lo acaban pagando vía impuestos y con el 5% de interés anual.

Inesperadamente, la pésima gestión del peor atentado terrorista en nuestro país hace que el gobierno del PP sea expulsado del poder en las elecciones del 2004. El día después de las elecciones se saca un decreto concediendo ayudas a la generación de renovables y sobre todo a la eólica sin límites de cantidad ni de tiempo. Es decir: ayudas para siempre jamás. Es normal que el estado apoye las nuevas tecnologías en su fase inicial, pero: ¿ ayudas por siempre jamás ?. En realidad el tema no era apoyar al desarrollo tecnológico, el tema era apoyar a la familia Entrecanales, dueños mayoritarios de Acciona. Hoy por hoy Acciona es el feliz propietario de la mayoría de los parques eólicos en España, con derecho a subvención por siempre jamás. Esto nos cuesta unos 5.000 millones de Euros al año o el 20% de la tarifa eléctrica.

Ya vamos por el 32% como mínimo.

Durante el gobierno de Zapatero se decide reducir de forma importante las subvenciones a la energía fotovoltaica, de forma retroactiva y causando estragos entre los que invirtieron en esto. Extrañamente la energía eólica, propiedad de Acciona, no ha sido tocada.

Entonces viene la liberalización de verdad, ¡ ahora si ¡. Las eléctricas en España operaban de forma integrada, es decir: generaban la electricidad que distribuían a sus clientes. Con la nueva liberalización son separadas en dos partes; una que genera y otra que distribuye. Es decir: en lugar de existir digamos Endesa, ahora existe Endesa Generación y Endesa Distribución. Todas las compañías de generación ofrecen sus megawatios a un pool común donde cada hora se realiza una subasta que determina el precio de la electricidad al que deben comprar las empresas de distribución.

Estos pool funcionan de la siguiente manera: supongamos que la demanda en la próxima hora es de 1000 MWh (en realidad se parece más a 40.000). Una empresa ofrece 500 MWh a 10 Euros otra  400 MWh a 20 Euros y otra 500 MWh a 30 Euros. Entonces el pool comprará 500 a la primera empresa, 400 a la segunda y solo 100 a la tercera. El precio medio será 500 x 10 + 400 x 20 + 100 x 30 = 16 Euros. Este es el precio de la electricidad y así se hace en todo el mundo, menos en España donde el precio de la electricidad es el último precio que entra en la subasta, o sea: el más caro. En este caso: 30. De esta forma el pool paga a todas las generadoras a 30, en lugar de pagar a cada quien lo que toca.

Entiendo que estas disquisiciones en un artículo como este pueden sonar a muy técnicas, pero es un buen ejemplo de cómo al público en general se le tima mediante ardides complejos como estos, imbuidos profundamente en tomos y tomos de regulaciones normalmente fuera del alcance del público en general.

Pero aquí no acaba la cosa. La electricidad, según el pool claro, cuesta 30 por lo que las compañías distribuidoras de electricidad (que son las mismas generadoras pero con diferente CIF), deben comprar a estos precios. Al estar la electricidad regulada por el gobierno por debajo de ese coste, entonces las empresas distribuidoras tienen “pérdidas” y aparece un déficit de tarifa aun mayor.

Supongamos que la compañía eléctrica ENCHUFALIA acude a la subasta del pool con un precio de 12 €/Mw-h ya que tiene nucleares e hidroeléctricas. A la subasta también acude ELECTRICA LOS CUÑAOS con un precio de 50 €/MW-h ya que solo tiene centrales a gas. La subasta queda a 50 €/Mw-h, por lo que el pool le paga ese precio a ENCHUFALIA-GENERACION y a ELECTRICA LOS CUÑAOS – GENERACION.  Esto es una clara subvención a ENCHUFALIA-GENERACION.

Ahora viene ENCHUFALIA-DISTRIBUCION y compra la electricidad a 50 €/Wwh, y la tiene que vender a 20 €/Mwh ya que el gobierno reguló la tarifa. Entonces ENCHUFALIA-GENERACION le dice al gobierno que tiene pérdidas y el gobierno buscará la forma de compensarle.

La subvención es doble: en realidad a ENCHUFALIA la electricidad le cuesta 12 y la vende a 20. El gobierno le regala la diferencia entre 12 y 50 vía pool y luego le reconoce otra deuda producto de la diferencia entre 20 y 50.

El tema suena complicado porque lo es. De esta forma se tima al contribuyente con más facilidad.

Se estima que esto nos cuesta otro 5-8% de la factura y ya va un 37% como mínimo.

Paralelamente al despliegue de aerogeneradores, se autorizó el despliegue de 23 centrales de ciclo combinado de nueva generación a gas con un coste aproximado de unos 10.000 millones de Euros. Estos son aproximadamente 10.000 MW adicionales.

Hasta aquí todo bien, centrales nuevas más eficientes y menos contaminantes para cerrar las antiguas a carbón ubicadas principalmente en Asturias, Galicia y León. Las centrales a carbón nunca entrarían en el pool por temas de precios, ya que queman carbón nacional a 300 €/ton cuando el precio internacional ronda los 30. Aquí es cuando el gobierno decreta que esas centrales seguirán funcionando porque si, y ordena al pool ponerlas de primero en la lista para generar, saltándose todas las reglas de la subasta. Esto deja la mitad de las nuevas centrales en paro técnico.

El estado decreta 1.500 millones de ayudas a las centrales de carbón a ser cargadas en tarifa eléctrica lo que  equivale a un 6% y ya vamos por 43%.

Paralelamente las eléctricas, tradicionales compinches de los políticos de este país en todo tipo de trapicheos, deciden que no soportan más y recurren a los tribunales europeos ante semejante atropello. Se rompe la baraja. Piden compensaciones por el dinero que están dejando de ganar al tener la mitad de las centrales que acaban de construir paradas.

Todavía no sabemos cuánto nos costará esto, pero prepararos.

Solo falta por agregar el impuesto al consumo eléctrico del 4% (el estado necesita dinero) y el aumento del IVA de  2 puntos para un gran sobrecoste total del 49%.

…Su tabaco…muchas gracias.

Y en fin, mis queridos lectores, esta es la historia de cómo hemos llegado a tener la electricidad más cara de la OECD en un país cuya única salida industrial es la industria alimentaria que depende totalmente de grandes sistemas refrigerados y por lo tanto el precio de la electricidad es fundamental.  Hasta Angela Merkel ha comentado que con estos precios de la electricidad no vamos a ningún sitio.

Como os decía: de pelicula de Berlanga…..pero con actores pésimos y pagada por nosotros.

También hay cosas mucho peores: hay países que mediante estos tejemanejes se han quedado sin electricidad.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #72 en: Agosto 12, 2019, 13:33:55 pm »
Citar
De Película de Berlanga ….y sigue
Viernes, 21 de Enero de 2011

El esperpento eléctrico pica y se extiende. Ahora el gobierno negocia con los sindicatos el retraso de la edad laboral a los 67 años, y trae a la mesa la política energética. Se pretende mezclar política energética con pensiones y a su vez negociar esto con los sindicatos. Como podemos ver: el esperpento eléctrico sigue fuera de control.

Continuamos con los síntomas del medievalismo agudo que impregnan a las altas esferas de este país, que les hace pensar que todo y absolutamente todo es político, que todo no son mas que escaramuzas de palacio que en nada o poco afectan la realidad, en otras palabras: al nivel de vida de los españoles. Nada más lejos de la realidad.

Las decisiones sobre el sistema eléctrico son decisiones técnicas, a llevar a cabo por técnicos donde los que se busca es disponer de electricidad de forma confiable y a unos costes razonables. La única decisión política que cabe en todo esto es la de la dependencia energética, ya que esto tiene un impacto estratégico vital. Esto implica decidir si vamos a importar hidrocarburos (nuclear si/ nuclear no) y si los vamos a importar a quien se los vamos a comprar y en que condiciones. El resto: cuales centrales funcionan, cuales no, etc son decisiones técnicas.

Parece que todavía no hemos entendido esto. Y ahí están los resultados: la electicidad más cara de la OECD.

Específicamente en el esperpento que hoy nos ocupa se trata de posponer la edad de jubilación a 67 años y a cambio el gobierno permitirá que la central nuclear de Garoña (Burgos) siga abierta. ¿ Que tiene que ver lo uno con lo otro ?, ¿Que tiene que ver con la política energética de un país que se cierre o no una sola central mas bien pequeña ?”.

Esto amerita un par de puntualizaciones:

La central Nuclear de Garoña (wikipedia) fue inargurada en 1971 con una vida útil de 40 años por lo que debe cerrar este año. Es una central más bien pequeña de 460 MW propiedad de Iberdrola y Endesa donde trabaja la friolera de 1.000 personas. En una central moderna de 2 x 400 MW trabajará una cuarta parte de ese personal. Las cosas en 1971 no funcionaban con los sistemas que hoy existen, es un tema de tecnología. La carga total de españa es de alrrededor de 40.000 MW, por lo que 460 MW más o menos no hacen ninguna diferencia.  Por otra parte tenemos unas 13 centrales a gas totalmente nuevas en paro técnico porque no hace falta su electricidad. En españa hoy por hoy tenemos un importante exceso de capacidad de generación eléctrica instalada, precisamente para dar de baja todo lo obsoleto.

El estado se arroga el derecho de meter en negociaciónes sindicales unas instalaciónes que no vienen al caso y que para colmo no le pertenecen. Seguramente Endesa e Iberdrola, los verdaderos propietarios, están deseando el cierre. Que poco han cambiado las cosas desde los tiempo del Duque de Lerma. Ya vendrán Endesa e Iberdrola a pedirle compensaciones al estado, que todos gustosamente pagaremos en la tarifa eléctrica mediante otro 5% de incremento.

Por otra parte el tema de la pensiones no es que la jubilación sea a los 65, 67, 70 u 80. El tema central es que no habrá jubilación para nadie en vista del modelo megaimproductivo basado en turismo, construcción y 30% de fracaso escolar en el que nos han embarcado durante los últimos treinta años. Estemos claros: una legión de camareros, guías turísticos, go-gos de discoteca, mucamas de hotel, paletas, instaladores de parquet, taxistas y recepcionistas nunca podrá aspirar a la misma jubilación que aquellos que fabrican aviones, turbinas, reactores nucleares, máquinas de curar el cáncer, satélites, corazones artificiales, tomógrafos y submarinos.

El 10 de Abril de 1912 zarpó el RMS Titanic del puerto de Southhampton con 2.227 pasajero a bordo. El barco tenía importantes fallos de diseño en la estanqueidad de sus compartimientos. Durante la construcción le habían agregado una cuarta chimenea ya que así las personas creerían que era más rápido. Para esto tuvieron que eliminar dos secciones de botes salvavidas reduciendo la capacidad a 1.178 personas. Durante la travesía por aguas de Terranova recibieron más de doce mensajes de radiotelégrafo informando de avistamientos y coordenadas de icebergs a los que no hicieron caso. Una vez avistado el iceberg y estando en curso directo de colisión la maniobra correcta hubiese sido chocar de frente, ya que la proa del barco estaba diseñada para esto. El primer oficial al avistar el iceberg, preso del pánico, comenzó una maniobra de viraje a babor con las máquinas en retroceso; pero el timón del barco era muy pequeño para su tamaño y al poner las máquinas en retroceso redujo la efectividad del viraje. Tampoco se percató que bajo el agua todos los iceberg se extienden hacia fuera una buena cantidad de metros. En lugar de chocar de frente y arruinar la proa del barco pero seguir a flote, chocó con el lado de estribor destrozando cien metros de casco a cinco metros de profundidad y abriendo seis vías de agua. El personal corrió a cerrar las escotillas de los cinco compartimientos afectados, para percatarse con horror que el agua seguía entrando en el resto de compartimientos ya que las mamparas que aíslan un compartimiento del otro no llegaban hasta el techo de la última cubierta. El barco se hundió en poco más de dos horas y media. Solo lograron embarcar 700 personas en los botes salvavidas. Primera y segunda clase tuvieron prioridad mientras se limitaba el acceso de los de tercera a punta de pistola. En total murieron 1.500 personas entre los que se incluye al 50% del pasaje de tercera clase.

Antes de la colisión los pasajeros se encontraban despreocupadamente disfutando la velada en el agradable salón principal entre tintinear de copas y el suave piano de fondo. Todos confiaban en el capitán. Seguro que sabía lo que hacía y les llevaría a buen puerto.
« última modificación: Agosto 12, 2019, 18:33:01 pm por Jossot »

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #73 en: Agosto 13, 2019, 18:20:40 pm »
Citar
There’s no business like show business
Domingo, 23 de Enero de 2011

El otro día mi mujer e hija me convencieron para que les acompañase de centros comerciales. Mi hijo fue más listo: cogió su skate y se fue a casa de un amigo. Tenía tiempo que no acudía a un sitio de estos, por lo que decidí ir con la mirada crítica, inclusive tomando algunas notas. Fue divertido.

En realidad el centro comercial es una simulación de la calle. Pero de una calle perfecta donde todo está limpio y recién construido con los cristales inmaculados. Hasta esas esquinas producto de la unión de las paredes con el piso que en la calle son asquerosas, aquí son asépticas, impolutas. ¿ Las limpiaran con un cepillo de dientes ?.  No existen farolas dobladas, ni el polvo de los escapes de los coches que se deposita en todas partes, ni fachadas desvencijadas, o fluoerescentes titilando siniestramente, ni gente pidiendo o el otro mirando a ver a quien le va dar el tirón. Tampoco se aprecian aires acondicionados goteando, grafitis, toldos rotos, ni papeles en el suelo. Por otra parte no da el sol, el viento no se siente no se divisan árboles ni pasan cosas que merezca la pena contar.

La calle sintética, el parque temático de lo que pudo ser y no fue donde las personas se recluyeron huyendo de la calle y su impactante realidad. Hace años nos prometieron que el futuro sería perfecto, sería el de las ciudades con cúpulas de cristal donde la familia feliz pasearía deslizándose por la cinta transportadora que hace de acera. Todos sonrientes embutidos en sus trajes color plata.

El futuro llegó, pero llegó en la forma de desastre urbanístico, carestía de la vivienda, paro, pobreza, bajos salarios, humo, hollín y grafiti en medio de ciudades abarrotadas. Ese futuro perfecto que nos contaban solo existe dentro del centro comercial. Una versión consumista de las villas amuralladas con alambre de púas y guardias armados que existen en los países subdesarrollados. Dentro: el césped verde y las piscinas están por todas partes, fuera:  miseria, violencia y chabolas.  Dentro las personas simulan que no pasa nada, fuera: pasa de todo.

La privación sensorial  es absoluta. Nunca se sabe si hay sol o está nublado, si es mediodía o de noche, si hace calor o frio. La temperatura siempre es la misma, la iluminación siempre es igual. El ruido de fondo, un murmullo de gente mezclado con música de ascensor, es siempre el mismo. Una sofisticada representación del mundo donde nunca pasa nada, donde todo siempre es igual, donde el encefalograma es agradablemente plano.

Visitamos un par de centros  y en ambos se vende lo mismo, que a su vez también se puede conseguir en cualquier comercio de la calle. Las personas compran poco, se les ve con pocas bolsas en las manos y la vez tardan mucho en realizar esas compras.  El tamaño y la vistosidad de las bolsas es desproporcionado al volumen de lo comprado y a su valor. Es decir: lo que gusta es ir de paseo al centro comercial, lo que atrae es la evasión que ofrece esta calle de cartón piedra donde todo tiene la extraña perfección de las cosas muertas. Inclusive se observan personas sentadas en unos bancos dispuestos en los pasillos que simulan la calle, como si efectivamente estuviesen sentados en el parque o viendo a la gente pasar.

En los dos centros comerciales no había ninguna librería, solo en uno de ellos existía una dedicada  a best sellers. Curiosamente muchas tiendas si utilizaban libros: como complementos en la decoración de sus vidrieras. Los únicos que conversan animadamente son los corrillos de gente mayor. Mientras esperan a sus parejas hablan entre ellos, discuten cosas: son diferentes. Los demás esperan solos, de píe o sentados en los bancos. Todos en lo suyo y nadie en lo de todos.

Al entrar a un parking una chica guapísima con una aguda e inteligente mirada se encuentra haciendo su trabajo: repartir el periodicucho de las ofertas. Ese es su trabajo: toda la jornada de pie al lado de la barrera del parking repartiendo la noble publicación, a la vez que disfruta de aquel frío. Seguro que es muy espabilada: tiene trabajo. Dentro, sus compañeras a salario mínimo se afanan en vender esas cosas que prometen la vida perfecta.

Muchas tiendas se encuentran de oferta pregonando rebajas del cincuenta al setenta por ciento. Las leyes de comercio prohíben vender por debajo del coste directo (dumping), por lo que aún a esos precios la tienda tendrá margen bruto. Si los salarios del personal son mínimos, quiere decir que la mayoría del precio de venta de los artículos ahí expuestos en su mayoría se compone de margen comercial y gastos de alquiler-funcionamiento en el centro comercial. En realidad esta es la forma de cobrar entrada al parque temático. El producto real que se vende es evasión en un espacio de privación sensorial que simula una supuesta realidad “perfecta”, no ropa o complementos.

Irónicamente en un extremo de uno de los lugares visitados existe un pequeño parque infantil que ostenta un insultante cartel que reza “Espacio de los Sentidos”, donde los niños juegan en instalaciones hechas de melanina y aglomerado sobre un suelo de caucho. De este forma se evita que al caer alguien se haga daño y el centro comercial pueda ser demandado.

El ágora de los ciudadanos que desesperadamente quieren escapar de la realidad de la calle mientras son reducidos a la condición de consumidores y despojados de su ciudadanía. Todos viven su hora de vida perfecta en el edificio perfecto comprando cosas para su supuesta vida perfecta. Luego se marcharan a la calle, a la vida real, a su piso antiguo o pequeño, muchos insalubres, todos  vendidos a precios de estafa. Reconforta abandonar  todo eso por un momento  y refugiase aquí.

Los únicos que se ven contentos felices y entusiasmados son los inmigrantes  latinoamericanos, árabes y de Europa del este. Todavía piensan que la felicidad es comprar la pantalla de 42 pulgadas; aún creen en eso. Por eso les han dejado entrar: the show must go on, la misma razón por la que a nosotros nos dejaron entrar en Europa. Los demás perciben, aunque no parecen entender lo que pasa: se ven tristes.

Entre las dos superficies comerciales que visitamos suman sesenta hectáreas. Estas superficies nacieron como proyectos de rehabilitación urbana de antiguas zonas industriales. Con toda probabilidad hubiese sido mejor para los ciudadanos el seguir siendo ciudadanos y disponer de sesenta hectáreas de parques. En su lugar abdicaron a la ciudadanía y centraron su desarrollo alrededor de centros comerciales que prácticamente usurparon el espacio público, bajo la complaciente mirada de los políticos. Y con toda probabilidad bajo la complacencia de sus bolsillos también.

Una de las superficies es propiedad de Hines Real Estate, una empresa inmobiliaria con sede en Texas, actualmente en serios problemas de solvencia. La otra es propiedad de Metrovacesa, propiedad de la familia Sanahuja, cuyo imperio se encuentra actualmente en suspensión de pagos.

Los políticos de la ciudad evitaron que la población dispusiese de sesenta hectáreas (el equivalente a ochenta y cinco  campos de futbol) para el esparcimiento. Espacios para ir con la bicicleta, jugar con sus hijos, descansar bajo los árboles, hacer picnics, perder el rato, pasear, correr. En su lugar sembraron toda la ciudad de inmensas máquinas de hormigón para el consumo, máquinas que ahora se demuestra que no son rentables ni sostenibles. Lo triste es que el estado mediante la banca tratará de rescatar a estas empresas y los mismos ciudadanos evadidos que deambulan por sus instalaciones acabaran pagando los platos rotos vía impuestos. Se quedarán sin su parque y disfrutaran del privilegio de tener en su barrio inmensas moles de hormigón cerradas con tablones y decoradas con grafiti, a la vez que la factura les vendrá en forma de más impuestos, menos jubilación, copagos sanitarios, bajadas de salarios, subidas de servicios públicos y delincuencia.

Nadie protestó cuando se tomó la decisión del centro comercial. En una ciudad famosa por su falta de parques, nadie salió a la calle, nadie se manifestó. Ahora vagan evadidos por los suntuosos pasillos que emulan aquello que les prometieron pero que no estaban dispuestos a darles, pensando que viven en Sim City mientras el trágico desenlace asoma por el horizonte.

Hay un globo que seguramente se le ha escapado a un niño y a flotado hasta quedar atrapado allá en lo alto, bajo el techo de vidrio. Pegado al cristal inútilmente trata de escapar hacía el cielo, hacia la libertad; pero no puede y no sabe por qué. En otra realidad con toda probabilidad existe ese mismo niño, quien  con la cara compungida contempla como su globo se eleva por siempre hacia el cielo azul, mientras su madre le llama a merendar sobre el mantel que ha dispuesto en el césped del parque.

Jossot

  • Ojiplático
  • *
  • Gracias
  • -Dadas: 171
  • -Recibidas: 218
  • Mensajes: 60
  • Nivel: 3
  • Jossot Sin influencia
    • Ver Perfil
Re:Artículos de heterodoxia.info
« Respuesta #74 en: Agosto 14, 2019, 19:19:30 pm »
Citar
Renta Básica Ciudadana
Miércoles, 23 de Febrero de 2011

Desde hace algún tiempo en Alemania se viene discutiendo el instaurar una renta básica para todos los ciudadanos. Mediante este sistema se pretende entregar a cada ciudadano 1.000 Euros al mes libres de impuestos para asegurar su supervivencia. Esto será independiente de su nivel de ingresos. Aquí podéis leer con detalle sobre la reforma. La venta “social” de este programa se basa en liberar al ciudadano de la pesada carga de la subsistencia básica, permitirle encontrar el trabajo que le guste y no el que se ves obligado a realizar para subsistir, en fin: un tema de libertades.

Pero este programa, que más bien parece una utopía, tiene todo el sentido económico del mundo, y me explico.

Desde hace casi treinta años el valor de la mano de obra en el todo el mundo se viene reduciendo. No hay que realizar complejos estudios económicos para percatarse el como el nivel de vida de las clases obreras y no tan obreras ha descendido de forma general o como mínimo sufre de un proceso de estancamiento que ya dura décadas. Todo esto en medio de un aumento de la productividad industrial como nunca se ha visto.

Los economistas clásicos siempre han pregonado que el aumento de salarios y por ende de nivel de vida depende en gran medida del aumento de productividad a largo plazo. No es lo mismo cosechar diez hectáreas de trigo con una hoz, que con una cosechadora New Holland serie C9000 con un ancho de corte de diez metros a la vez que separa la paja del grano. En lugar de una cuadrilla de treinta personas trabajando todo Agosto de sol a sol, el nieto de alguno de aquellos ahora va cómodamente sentado en su C9000 con aire acondicionado y escuchando un CD, mientras cosecha cuatro hectáreas por día y su primo va al lado con la tolva recogiendo el grano. Hace sesenta años la mitad de la población trabajaba en el campo, hoy solo lo hace el tres por ciento y la oferta de alimentos es tan grande que el estado tiene que regular la producción para que no se hundan los precios. No gana lo mismo ni vive igual el nieto que cada uno de sus abuelos, con todo y que cada vez que saca la cosechadora le tiene que poner mil litros de gasoil.

Mucha gente marchó entonces del campo a la ciudad buscando mejores salarios en trabajos más productivos, es decir: no se gana lo mismo segando, llevando mulos y trillando en la hera del pueblo que operando un torno de producción de piezas mecánicas. Mi suegro cuando marchó del campo y vino a la ciudad ganaba lo mismo que toda su familia junta, que eran unos cuantos,  trabajando de sol a sol.

Pero: ¿ que pasa si esto es llevado al límite ?, que pasa si ahora la cosechadora va sola porque tiene cámaras y sistemas de navegación GPS. Que pasa si la cosechadora se enciende sola, se va al campo, cosecha, regresa, descarga el trigo en el molino para luego marcharse a otros campos. Que ve que la falta combustible:  se dirige a una estación automática de recarga y así por ahí anda sola durante todo el verano ?.

Pues que ya no hace falta nadie que trabaje, simplemente habría que pagarle al dueño y al mantenedor de semejante maravilla tecnológica por los servicios prestados.

Entonces que sucede si todo llegase a funcionar así: cultivos, fábricas, servicios bancarios, etc. ¿ Como funcionaria la sociedad donde los que trabajen sean robots ?. Pues que simplemente habría que pagarle al dueño del robot por los servicios prestados y a los técnicos de mantenimiento. La mano de obra “obrera” valdría cero.

Bajo el actual sistema y con ese panorama la gran mayoría de las personas estarían desempleadas o con bajos salarios. La producción aumentaría hasta niveles de locura ya que los robots trabajan veinticuatro horas al día trescientos sesenta y cinco días al año sin pestañear, y los propietarios de estas instalaciones se harían de oro.

Eso es precisamente lo que ha estado sucediendo en los últimos treinta años y lo que nos trae a estas playas de crisis económica global. La automatización de la industria ha causado la pérdida de millones de puestos de trabajo, la generalización en el uso de ordenadores ha eliminado otros millones de puestos administrativos y la implantación de grandes redes globales interconectadas ha eliminado más puestos de trabajo al automatizar muchísimas actividades entre empresas.

¿ Quienes han sido los beneficiados ?: los propietarios de estas empresas, sus directores y los creadores de las tecnologías. Los “salarios del pueblo” se han desplomado y los ingresos de la clase superior se han multiplicado por siete.

¿ Y como hacemos para que estas personas con bajo salario y empleo precario consuman la montaña de bienes y servicios producidos por las máquinas ?: pues les damos crédito sin ton ni son.

¿ Y cuando no puedan pagar los créditos ?: pues ya veremos.

Y el día de “ya veremos” ha llegado con esta espantosa crisis.

En realidad el motor que genera tanto desempleo y bajos salarios en el mundo desarrollado es tecnológico y se llama robotización. Lo de China que con sus bajos salarios contribuye a bajar los del resto tiene algo de verdad, pero las exportaciones chinas en su punto álgido de 2007 fueron de un trillón de dolares. El tamaño de la economía mundial es de sesenta trillones de dolares, por lo que esto no puede tener un impacto tan desmesurado en el empleo industrial. Sobre todo considerando que hoy día la mayoría de la producción industrial de alto valor agregado todavía se hace en los paises industrializados.

Nunca mejor dicho: cuento Chino. Los trabajadores del mundo no compiten contra los trabajadores chinos, compiten contra robots de manipulación, de soldadura, colocadores de pernos, cintas transportadoras, líneas automáticas de ensamblaje, coladas de acero que funcionan solas, cámaras de visión robótica  y un larguísimo etcétera de proezas electrónicas que trabajan de día y de noche, no hacen vacaciones, no se marchan a sus casas, no tienen hijos, ni van de fin de semana, ni toman café, ni están afiliadas a sindicatos,  ni se enferman, ni se deprimen.

Tienen la batalla perdida.

¿ O ganada ?.

Supuestamente la intención de tanto robot es el de liberar al hombre del trabajo. El problema es que tenemos un sistema donde el hombre se ve forzado a vender su trabajo para sobrevivir. Para sustentar esto durante los últimos quinientos años ha desarrollado una cultura donde “el trabajo dignifica”, “el trabajo te hace digno de diós”, “el hombre que no trabaja en un vago”, etc, etc.  Eso tiene una utilidad: obliga a todo el mundo a trabajar y producir al máximo. En un mundo de escasez esto es vital, en un mundo de abundancia: tiene su importancia relativa.

Un primer paso puede ser el que pretende dar el gobierno alemán, su lógica es impecable: ya que los beneficios industriales son altísimos, tenemos una industria automática y potente y el estado recauda más del cincuenta por ciento de los beneficios industriales, pues aseguremos a la población su supervivencia. El que quiera vivir sin trabajar ya sabe: mileurista y no pasa nada. Ahora si ya quiere tener una buena casa y un buen coche: pues a producir.

Sería el comienzo del cambio de una sociedad basada en el trabajo-consumo a una sociedad basada en el placer. Para esto habría que abandonar o modular en cierta medida la actual moral de trabajo (la sola idea parece escandalosa, ya que estamos imbuidos en esta cultura). Ya no hace falta producir y producir, el tema se encuentra resuelto.

Para que este cambio sea efectivo la sociedad debería de:

- Haber alcanzado un nivel muy alto de industrialización automatizada

- Tener un estado fuerte, que se imponga a los intereses creados y reparta los beneficios.

- Un cuerpo político que entienda la situación y sepa abstraerse de los intereses creados y las monsergas culturales.

Porque: ¿ Si ante los desmadres bancarios la población ha de asumir las perdidas, por qué ante el aumento imparable de la productividad industrial la población no puede disfrutar de esa riqueza ?.

Piensen en esto: el sistema no es tan “privado” como pensamos.

Al día de hoy la posibilidad de esta utopía se encuentra al alcance de muy pocas sociedades: hace falta ser muy rico para hacer esto. Aquellas sociedades que al día de hoy no hallan logrado un buen avance tecnológico en este sentido se verán reducidas a la condición de competir con su mano de obra de carne y hueso contra las máquinas creadas por otras sociedades que encima se darán el lujo de no trabajar o trabajar bien poco. El futuro así visto no será “competitivo” como nos dicen: será una verdadera masacre.

Por desgracia nos ha tocado vivir en lado obscuro en cuanto a tecnología. Nuestros políticos no se cansan de decir que debemos ser cada vez “mas” competitivos. Para competir contra máquinas lo que hay que hacer es trabajar sin parar 8.760 horas al año y alimentarse exclusivamente de aceite.

Tags:
 


SimplePortal 2.3.3 © 2008-2010, SimplePortal