www.transicionestructural.NET es un nuevo foro, que a partir del 25/06/2012 se ha separado de su homónimo .COM. No se compartirán nuevos mensajes o usuarios a partir de dicho día.
3 Usuarios y 20 Visitantes están viendo este tema.
Sé que esto va a sonar a perogrullo en este foro, pero, por si algún despistado nos está leyendo, me gustaría recordar una cosa.En un mercado afectado por la escasez (natural o artificialmente) en el que no se puede satisfacer la necesidad de todos los consumidores y estos compiten entre sí por el bien en cuestión, el precio acaba determinándose por el máximo que los consumidores pueden (o están dispuestos a) pagar, no por los costes de producción (si los hubiera).Bien, pues cuando se dan estas circunstancias, bajar los impuestos o dar ayudas o subvenciones no arregla absolutamente nada. Si se hace, como los consumidores pueden pagar más, los precios suben de acuerdo al aumento de la capacidad adquisitiva, la escasez no se soluciona y las ayudas o la bajadas de impuestos se las acaba embolsando el vendedor. En el caso de la vivienda, por ejemplo, hacer estas cosas es regalar dinero a los propietarios.Lo mismo pasa si se relajan las condiciones de financiación, bajando los tipos de interés, alargando los plazos de endeudamiento, permitiendo ratios de endeudamiento mayores o avalando a los prestatarios. Solo sirve para echar más gasolina al fuego.Digo esto porque estoy volviendo a oír discursos diciendo que el problema de la vivienda es que hay muchos impuestos, o que los bancos son unos vagos o que la normativa bancaria es demasiado estricta y barbaridades por el estilo. Y políticos poniéndose medallas porque han dado muchas ayudas a los jóvenes y les han bonificado el impuesto de transmisiones, y así "arreglan" el problema.Denunciemos públicamente a esos trileros y farsantes.
[A vueltas sobre la diferencia entre la paradoja del mentiroso y la del cretense Epiménides (citada por San Pablo). La del mentiroso es «estoy mintiendo». La del cretense Epiménides, «todos los cretenses mienten». La del mentiroso es una verdadera paradoja autorreferencial. Crea una contradicción inevitable, un conflicto lógico, un bucle irresoluble. Creemos que Trump es un mentiroso paradójico. «Soy malo». Desconbobula aposta. Por contra la frase de Epiménides es solo una generalización que pudiera ser falsa: no crea un conflicto o contradicción lógicos. La versión de la frase de Epiménides que sí es paradójica —formulada por Eubúlides— es: «Un cretense dijo: todos los cretenses mienten siempre».]