Recuerdo la frustración de emprendedores potencialmente capitalistas en años de burbuja inmobiliaria tras ir a diferentes entidades bancarias a pedir financiación para proyectos muy interesantes y salir con el rabo entre las piernas porque no había financiación para esos proyectos. Iba después el albañil tarugo a pedir financiación para hacer un edificio lamentable y convertirse en promotor millonario en pocos años.
La vivienda ha sido una Estafa legal; Estafa capitalista; Estafa democrática; todos los poderes han organizado esta estafa hasta pervertir las mentes de los caseros actuales y convertirlos en enfermos morales que poseen la herramienta legal para saciar su usura en el pisito, la habitación etc