EUBÚLIDES TE DESCONBOBULA.—
En un montón de arena, quitar un grano no hace diferencia. Entonces, cuando los vas quitando, ¿con qué grano el montón deja de serlo?
Con otras palabras, ¿en qué momento la estafa del Ladrillo dejará de serlo?
Aquiles le echa una carrera a una tortuga; pero le da una ventaja inicial, por lo que jamás podrá alcanzarla: en el tiempo que Aquiles tarde en llegar al punto de referencia, la tortuga habrá hecho su propio pequeño recorrido, y, así, infinitesimalmente.
Con otras palabras, ¿cuándo dejará de la faltar oferta de vivienda?
La primera paradoja (sorites, de 'soros', montón) es de Eubúlides de Mileto. La segunda (movimiento infinito), de Zenón de Elea.
Afortunadamente, esto no es Matemáticas. En este blog sí sabremos cuándo deja de haber estafa (*) y de faltar oferta (**). Aunque hay uno que no.
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(*) Gracias a la moda imperante en la derecha heterodoxa desvergonzada, que farda de no-cobarde (envalentonada por el rabo entre las piernas del propietariado, otrora proletariado), la retórica engañosa cada vez lo es menos : «[Te voy a mentir ahora mismo, como te hago siempre:] Podría bajar los precios de la vivienda para ayudar a todos, pero prefiero que tú sigas pensando que eres rico». Es la paradoja del mentiroso, atribuida a Eubúlides de Mileto: «Estoy mintiendo»; y, tanto si suponemos que es verdad, como que es mentira, resulta mentira, y viceversa.
(**) La táctica militar de doble envolvimiento o 'de pinza' por ambos flancos: el doble ariete Casa 47 & Fondo Soberano —parque público de vivienda, etc.—, y la represión crediticia —el BCE, revisando los criterios para la concesión de préstamos hipotecarios—.
Lamento decirlo, pero el fondo soberano no arreglará nada. Ningún casero, es mas ningún español conservador en temas financieros, de plazo fijo de toda la vida, va a meter su dinero ahí. No garantiza el principal ni - obviamente - los rendimientos positivos de la inversión. Frente a eso se situa una inversión inmobiliaria que, mientras no se ataque frontalmente su naturaleza de medio de acumulación de valor de forma suficientemente contundente, seguirá capturando Capital y volviéndolo aproductivo, y mientras siga dando rendimientos vía escasez artificial, es muy superior en cuanto a rentabilidad esperada a esos fondos. Casa 47, en palabras de su presidenta no afectará a los precios de la vivienda hasta 2030 al menos. O sea, es mero toqueteo para que parezca que se hace algo cuando simplemente en 2030, entre los temas de sostenibilidad energética de las viviendas, cuya carencia prohíbe su venta o alquiler, y el mero reemplazo generacional, la naturaleza de medio de acumulación de valor del ladrillo dejará de ser tal, porque no se podrá tapar el exceso de casas vacías por fallecimiento de sus propietarios.
Sólo si el principal del fondo soberano estuviera garantizado por el Estado con as mismas garantías que los depósitos en caso de quiebra, podría haber alguna posibilidad de que el dinero fuera para allí.
Mientras que no se fuerce a toda la vivienda vacía - según definición del INE - a salir al mercado y los gobiernos sigan haciendo política para mantener el precio del ladrillo por presiones del Propietariado, no se resuelve nada.