[He retocado el comentario...
https://www.transicionestructural.net/index.php?topic=2638.msg255470#msg255470... para mejorar la redacción del experimento mental de
Schrödinger.
El experimento de Schrödinger es mental e incluye abrir la caja para observar. La paradoja surge justamente al preguntarse en qué momento se produce el 'colapso' de la supersposición de estados. Schrödinger ideó este ejemplo para criticar la interpretación literal de la superposición cuántica propia de las mentes fisicoclásicas, no para afirmar que «no se sabe si el gato está vivo o muerto». Él consideraba absurdo que un gato pudiera estar vivo y muerto a la vez, y usaba la paradoja para mostrar lo problemático de extender la superposición al mundo de la Física Clásica. No vemos gatos en superposición porque el entorno 'mide' el sistema mucho antes de que abramos la caja. Pero a nivel conceptual, sí se plantea que antes de observar, el sistema solo puede describirse por una superposición, y es al observar cuando 'obtenemos' el dato. Con otras palabras, decir que «no se sabe si el gato está vivo o muerto» solo puede referirse a que, antes de medir (abrir la caja), no podemos asignar un estado de Física Clásica.
Estas discusiones las tuvimos en la red hace muchos años, cuando se decía que la sobrevaloración solo era una posibilidad y que, sin vender, no había minusvalía, eludiendo la obligación de contabilizar las pérdidas en cuanto se conocen (prudencia valorativa). A mí me gustan estos debates porque se cuestionan ideas filosóficas profundas: ¿existe una realidad definida independiente del observador?; ¿en qué medida el universo es predecible?; ¿qué límites hay a lo que podemos saber con certeza?
Nosotros hemos probado en este blog que, mucho antes de abrirse la caja,
sabíamos que el gato estaba muerto, mientras los participantes del timojuego se aferraban a la idea de que, hasta que no pasara no sabían ellos qué, había grandes probabilidades de que estuviera vivo «porque a nadie le interesa que esté muerto», je, je.
Se me ocurre reexponer el Principio de Superposición Cuántica, dejando el que hay en el comentario, de la siguiente manera:
«
Principio de Superposición Cuántica.— En nuestro mundo cotidiano, las cosas tienen propiedades definidas. Una moneda en tu mano está en
cara o cruz, nunca en ambos estados a la vez. La Física Clásica (la de Newton) describe así la realidad. Pero la Física Cuántica, que estudia el mundo de lo muy pequeño (átomos, partículas), descubrió algo radicalmente distinto, el Principio de Superposición: un sistema cuántico (como un electrón) no tiene propiedades definidas (como su posición o giro) hasta que lo medimos. Existe como una mezcla o 'superposición' de todos sus estados posibles a la vez. Es
la moneda girando en el aire, siendo simultáneamente cara y cruz en un sentido potencial, hasta que la atrapas y 'colapsa' en un resultado definido. El acto de medir, por tanto, 'obtiene' la realidad de Física Clásica. Este es el punto más filosóficamente provocador: la medición no solo 'descubre' un estado, sino que en sentido figurado lo crea. El sistema 'colapsa' aleatoriamente a un solo estado entre los posibles. Sin observar, no podemos predecir el resultado con certeza, solo calcular probabilidades (Regla de Born). En lenguaje metafórico, podemos imaginar que la realidad a nivel cuántico es como un conjunto de posibilidades latentes. Y el acto de observar cristaliza una de esas posibilidades».
Lo que a nosotros nos interesa es que
el gato está muertísimo y enterradísimo, y sin embargo hay cantidad de gente que actúa como si estuviera vivo, muriéndose en vida ellos y los suyos o haciendo morir a otros. Algunos comemierdistas son supermegahiperconscientes ellos de que sanseacabó lo que se daba, pero los HDLGP cogen el micrófono y dicen: «¡Pero qué vivo está este puñetero gato!». Y tú vas y picas. El REPATH ('real estate person at heart' —hay que ser verdaderamente gilipollas para autodefinirse así—) es solo la guinda de este montón de mierda.
Finalmente, a un servidor, me duele especialmente que el mantenimiento de la ficción de la vida del puto gato de los cojones está destruyendo a mi país,
España, al que adoro hasta lo más profundo de mi ser, aunque un poquito menos que a
Jesús de Nazaret, claro está. Por eso me jode hasta límites inimaginables la asquerosa fachosfera heterodoxa que padecemos últimamente, traidora de la derecha de toda la vida, que solo piensa en el individuo y en forrarse ellos a costa de los demás sin crear riqueza (
Capital & Dinero).]