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Asprima pone cifra al fin de la vivienda asequible: el coste de edificar sube un 3,3% en 2025La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid advierte que el precio de construcción alcanza los 1.360 euros por metro cuadrado, una barrera que hace inviable la producción de obra nueva para rentas mediasAlfonso Abad García · 2026.02.10Viviendas en construcciónEl sueño de la vivienda asequible en España tiene ahora un precio concreto que lo convierte en inalcanzable: 1.360 euros por metro cuadrado. Esta es la cifra que, según el último informe sectorial de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA), marca el coste medio de construcción en el cuarto trimestre de 2025, un 3,3% más que un año antes y un 2,8% superior al trimestre anterior.Este módulo de 1.360 euros por metro cuadrado, calculado por la tasadora Sociedad de Tasación, representa únicamente el coste de ejecución material: ladrillos, hormigón, instalaciones eléctricas, fontanería, carpintería y mano de obra.Es decir, lo que cuesta físicamente levantar el edificio. Pero la ecuación económica de un promotor no termina ahí. A esta cifra hay que sumarle el precio del suelo, cada vez más escaso y caro en las grandes ciudades; los honorarios técnicos, las tasas municipales, los impuestos, los gastos financieros durante la construcción y, finalmente, el margen de beneficio industrial.Haciendo números sobre un piso de 80 metros cuadrados, solo el coste de construcción asciende a 108.800 euros. Si a eso se añade un suelo que en Madrid puede costar entre 500 y 800 euros por metro cuadrado edificable, más impuestos y gastos que pueden rondar otro 20-30% adicional, el precio final de venta debe situarse necesariamente por encima de los 250.000-280.000 euros para que el promotor no entre en pérdidas.Calle Wenwai zh:深圳文衛路, distrito de Bao'an, Shenzhen en julio de 2017La consecuencia más dramática de esta escalada de costes es el desplome de la vivienda protegida. Según el informe de ASPRIMA, en la Comunidad de Madrid las transacciones de vivienda protegida, tanto nueva como usada, representan apenas el 5,5% del total del mercado, con 4.512 operaciones registradas, lo que supone un descenso interanual del 4,4%.A nivel nacional, la cifra es ligeramente superior (6,8%), pero igualmente testimonial.La explicación reside en una contradicción estructural: los precios máximos de venta que establecen las administraciones para la vivienda protegida no han seguido el ritmo de los costes de construcción.Con un coste base de 1.360 euros por metro cuadrado solo en ejecución, más el suelo y demás gastos, resulta prácticamente imposible para un promotor cumplir con los topes de precio de la vivienda de protección oficial y obtener un mínimo retorno que justifique el riesgo empresarial.El resultado es paradójico: justo cuando más se necesita, menos se construye. Los datos de calificaciones provisionales en Madrid son reveladores: en los nueve primeros meses de 2025 se calificaron apenas 2.341 viviendas protegidas, una cifra irrisoria comparada con las más de 80.000 transacciones totales registradas en la Comunidad.Aunque el dato anualizado asciende a 10.408 unidades, esto se debe a la inclusión estadística de más de 6.000 viviendas del Plan Vive de la Comunidad de Madrid contabilizadas en el último trimestre de 2024.El informe de ASPRIMA recoge que los depósitos bancarios de las familias españolas están cerca de alcanzar los 1,1 billones de euros, un máximo histórico. La tasa de ahorro de los hogares se mantiene por encima del 12% de la renta bruta disponible, niveles desconocidos en la última década.Edificios en construcciónEs decir, hay dinero, hay intención de compra —según el CIS, el porcentaje de familias que desean adquirir una vivienda en el próximo año se sitúa en niveles cercanos a máximos—, y hay un mercado laboral sólido con una tasa de paro en mínimos (9,93% a nivel nacional, 7% en Madrid).Pero la industria de la construcción residencial ya no puede fabricar el producto que ese ahorrador medio necesita: una vivienda digna a un precio razonable.Asprima señala un desequilibrio entre oferta y demandaLa consecuencia es un desequilibrio creciente entre oferta y demanda. Según los cálculos de ASPRIMA basados en datos del INE y del Ministerio de Vivienda, solo en los nueve primeros meses de 2025 el déficit de vivienda superó las 100.000 unidades. Con una creación neta de hogares que ronda las 250.000 familias anuales y apenas 90.000 viviendas terminadas, la brecha se ensancha cada trimestre.Los promotores madrileños advierten que la situación no tiene visos de mejorar a corto plazo. Aunque se ha observado una cierta recuperación en el número de viviendas iniciadas —con cifras anualizadas superiores a las 19.000 unidades en la Comunidad de Madrid—, esto sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda real.Además, no existe el suelo finalista necesario ni suelo en desarrollo en plazos compatibles con la urgencia del problema.Obras en bloques de casasMientras tanto, los precios siguen su escalada. El Índice de Precios de la Vivienda del INE refleja incrementos interanuales del 12,8% en el tercer trimestre de 2025, con subidas trimestrales del 2,9%. En la Comunidad de Madrid, la vivienda usada se ha encarecido un 14,88% interanual, evidenciando una presión que no encuentra alivio en la nueva construcción.Con un esfuerzo teórico del 42,8% del coste salarial necesario para comprar en Madrid —frente al 33,6% de media nacional—, la ecuación es sencilla: construir es caro, comprar es carísimo, y la vivienda asequible ha dejado de existir como opción de mercado.
Europe's $24 Trillion Breakup With Visa and Mastercard7 - 9 minutesECB President Christine Lagarde has called for Europe to break its dependence on American payment infrastructure, warning that every card transaction sends European consumer data to the United States. A coalition of 16 banks thinks it has the answer.QUICK ANSWERWhat’s happening? ECB President Christine Lagarde told Irish radio that Europe needs its own digital payment system “urgently,” warning that virtually all European card and mobile payments currently run through non-European infrastructure controlled by Visa, Mastercard, PayPal or Alipay. Days later, on 2 February, the European Payments Initiative (EPI) and the EuroPA Alliance signed a landmark agreement to build a pan-European interoperable payment network covering 130 million users across 13 countries. The system, built around the digital wallet Wero, aims to let Europeans pay and transfer money across borders without touching a single American network.Join The European Business BriefingEvery time a European taps a card, pays online or splits a bill with friends, the transaction flows through infrastructure owned and operated by American companies. Visa and Mastercard together process approximately $24 trillion in transactions annually. Card payments account for 56% of all cashless transactions in the EU. And the data — who bought what, where, when and for how much — leaves European jurisdiction every time.“It’s important for us to have digital payment under our control,” Lagarde told The Pat Kenny Show. “Whether you use a card or whether you use a phone, typically it goes through Visa, Mastercard, PayPal, Alipay. Where are all those coming from? Well, either the US or China.”The host’s response — “I didn’t realise this” — captured the broader European blind spot. Most consumers have no idea that their payment data routinely exits the EU. In a geopolitical environment where Europe is scrambling to reduce dependence on the United States across defence, energy and trade, payments remain an overlooked vulnerability.The lesson of Russia sharpened the urgency. When Western sanctions cut Russia off from Visa and Mastercard in 2022, the country’s domestic payments were immediately disrupted. European policymakers asked the obvious question: what would happen if the US decided — or was pressured — to restrict European access to those same networks?Enter WeroThe European Payments Initiative, a consortium of 16 major banks and payment processors including BNP Paribas, Deutsche Bank and Worldline, launched Wero in July 2024 as Europe’s answer. Built on SEPA instant credit transfers, Wero lets users send money using just a phone number — no IBAN, no card, no intermediary.The numbers so far are encouraging. Wero already has over 47 million registered users in Belgium, France and Germany, has processed over €7.5 billion in transfers, and counts more than 1,100 member institutions. Retail payments went live in Germany at the end of 2025, with merchants including Lidl, Decathlon, Rossmann and Air Europa already accepting Wero online. France and Belgium follow in 2026.But the real breakthrough came on 2 February, when EPI signed a memorandum of understanding with the EuroPA Alliance — a coalition of national payment systems including Italy’s Bancomat, Spain’s Bizum, Portugal’s MB WAY and the Nordics’ Vipps MobilePay. The deal instantly connects approximately 130 million users across 13 countries, covering roughly 72% of the EU and Norway population. Cross-border peer-to-peer payments launch this year, with e-commerce and point-of-sale payments following in 2027.“European payment sovereignty is not a vision, but a reality in the making,” said Martina Weimert, CEO of EPI.Why Previous Attempts FailedEurope has tried this before. The Monnet Project, launched in 2008 by twenty European banks, collapsed in 2012. The original EPI vision itself was scaled back after several founding members withdrew, forcing a pivot from a full card-replacement scheme to a narrower account-to-account model.The core problem has always been fragmentation. Each EU country developed its own domestic payment solution — Bizum in Spain, iDEAL in the Netherlands, Payconiq in Belgium, Girocard in Germany — but none could work across borders. A Belgian consumer buying from a Dutch retailer still needed Visa or Mastercard. National pride and competing banking interests repeatedly sabotaged attempts at unification.The network effect compounds the challenge. Merchants accept Visa and Mastercard because consumers carry them. Consumers carry them because merchants accept them. Breaking that loop requires either regulatory force or a critical mass of users large enough to make merchants care — which is precisely what the EuroPA deal attempts to deliver by connecting existing national user bases rather than building from scratch.The Digital Euro QuestionRunning in parallel is the ECB’s digital euro project, which would create a central bank-backed digital currency usable across the eurozone. EU finance ministers have accelerated discussions on the initiative, though the European Parliament has not yet passed the required legislation. Once approved, the ECB estimates it would need a further two to three years to launch.EPI is careful to distinguish Wero from the digital euro. Wero is a private-sector initiative; the digital euro is public money. They are designed to complement rather than compete — though the overlap in ambition is obvious. Both exist because Europe’s political establishment has finally accepted that payments sovereignty is as strategically important as energy independence or defence autonomy.Can It Actually Work?Sceptics have good reasons for doubt. Creating a viable alternative to Visa and Mastercard requires “several billion euros” in investment, according to EPI’s own estimates. Low interchange fees under EU regulation make profitability difficult. Consumer habits are deeply entrenched — and neither Visa nor Mastercard will sit idle while Europe tries to dismantle their most profitable market.Weimert herself concedes that calling Wero a “challenger” may be premature, describing it as functioning like a startup — albeit one with €500 million in backing and 47 million users already on board.But the political tailwinds are stronger than they have ever been. The EU’s instant payments regulation, the Capital Markets Union push, the broader drive for European strategic autonomy in a world of tariff wars and great power rivalry — all point in the same direction. The question is no longer whether Europe wants its own payment infrastructure. It is whether it can execute fast enough to matter.As Lagarde put it: “We have the assets and opportunities to do that ourselves. And if we were to remove the internal barriers that we have set for ourselves in Europe, our economic wealth would increase significantly.”
Cita de: Fomento Cemento en Ayer a las 12:55:34https://www.economiadigital.es/empresas/asprima-fin-vivienda-asequible.htmlCitarAsprima pone cifra al fin de la vivienda asequible: el coste de edificar sube un 3,3% en 2025La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid advierte que el precio de construcción alcanza los 1.360 euros por metro cuadrado, una barrera que hace inviable la producción de obra nueva para rentas mediasAlfonso Abad García · 2026.02.10Viviendas en construcciónEl sueño de la vivienda asequible en España tiene ahora un precio concreto que lo convierte en inalcanzable: 1.360 euros por metro cuadrado. Esta es la cifra que, según el último informe sectorial de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA), marca el coste medio de construcción en el cuarto trimestre de 2025, un 3,3% más que un año antes y un 2,8% superior al trimestre anterior.Este módulo de 1.360 euros por metro cuadrado, calculado por la tasadora Sociedad de Tasación, representa únicamente el coste de ejecución material: ladrillos, hormigón, instalaciones eléctricas, fontanería, carpintería y mano de obra.Es decir, lo que cuesta físicamente levantar el edificio. Pero la ecuación económica de un promotor no termina ahí. A esta cifra hay que sumarle el precio del suelo, cada vez más escaso y caro en las grandes ciudades; los honorarios técnicos, las tasas municipales, los impuestos, los gastos financieros durante la construcción y, finalmente, el margen de beneficio industrial.Haciendo números sobre un piso de 80 metros cuadrados, solo el coste de construcción asciende a 108.800 euros. Si a eso se añade un suelo que en Madrid puede costar entre 500 y 800 euros por metro cuadrado edificable, más impuestos y gastos que pueden rondar otro 20-30% adicional, el precio final de venta debe situarse necesariamente por encima de los 250.000-280.000 euros para que el promotor no entre en pérdidas.Calle Wenwai zh:深圳文衛路, distrito de Bao'an, Shenzhen en julio de 2017La consecuencia más dramática de esta escalada de costes es el desplome de la vivienda protegida. Según el informe de ASPRIMA, en la Comunidad de Madrid las transacciones de vivienda protegida, tanto nueva como usada, representan apenas el 5,5% del total del mercado, con 4.512 operaciones registradas, lo que supone un descenso interanual del 4,4%.A nivel nacional, la cifra es ligeramente superior (6,8%), pero igualmente testimonial.La explicación reside en una contradicción estructural: los precios máximos de venta que establecen las administraciones para la vivienda protegida no han seguido el ritmo de los costes de construcción.Con un coste base de 1.360 euros por metro cuadrado solo en ejecución, más el suelo y demás gastos, resulta prácticamente imposible para un promotor cumplir con los topes de precio de la vivienda de protección oficial y obtener un mínimo retorno que justifique el riesgo empresarial.El resultado es paradójico: justo cuando más se necesita, menos se construye. Los datos de calificaciones provisionales en Madrid son reveladores: en los nueve primeros meses de 2025 se calificaron apenas 2.341 viviendas protegidas, una cifra irrisoria comparada con las más de 80.000 transacciones totales registradas en la Comunidad.Aunque el dato anualizado asciende a 10.408 unidades, esto se debe a la inclusión estadística de más de 6.000 viviendas del Plan Vive de la Comunidad de Madrid contabilizadas en el último trimestre de 2024.El informe de ASPRIMA recoge que los depósitos bancarios de las familias españolas están cerca de alcanzar los 1,1 billones de euros, un máximo histórico. La tasa de ahorro de los hogares se mantiene por encima del 12% de la renta bruta disponible, niveles desconocidos en la última década.Edificios en construcciónEs decir, hay dinero, hay intención de compra —según el CIS, el porcentaje de familias que desean adquirir una vivienda en el próximo año se sitúa en niveles cercanos a máximos—, y hay un mercado laboral sólido con una tasa de paro en mínimos (9,93% a nivel nacional, 7% en Madrid).Pero la industria de la construcción residencial ya no puede fabricar el producto que ese ahorrador medio necesita: una vivienda digna a un precio razonable.Asprima señala un desequilibrio entre oferta y demandaLa consecuencia es un desequilibrio creciente entre oferta y demanda. Según los cálculos de ASPRIMA basados en datos del INE y del Ministerio de Vivienda, solo en los nueve primeros meses de 2025 el déficit de vivienda superó las 100.000 unidades. Con una creación neta de hogares que ronda las 250.000 familias anuales y apenas 90.000 viviendas terminadas, la brecha se ensancha cada trimestre.Los promotores madrileños advierten que la situación no tiene visos de mejorar a corto plazo. Aunque se ha observado una cierta recuperación en el número de viviendas iniciadas —con cifras anualizadas superiores a las 19.000 unidades en la Comunidad de Madrid—, esto sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda real.Además, no existe el suelo finalista necesario ni suelo en desarrollo en plazos compatibles con la urgencia del problema.Obras en bloques de casasMientras tanto, los precios siguen su escalada. El Índice de Precios de la Vivienda del INE refleja incrementos interanuales del 12,8% en el tercer trimestre de 2025, con subidas trimestrales del 2,9%. En la Comunidad de Madrid, la vivienda usada se ha encarecido un 14,88% interanual, evidenciando una presión que no encuentra alivio en la nueva construcción.Con un esfuerzo teórico del 42,8% del coste salarial necesario para comprar en Madrid —frente al 33,6% de media nacional—, la ecuación es sencilla: construir es caro, comprar es carísimo, y la vivienda asequible ha dejado de existir como opción de mercado.No sé de qué se extrañan, todo el mundo sabe que la vivienda no es para vivir sino para himbertir...Saludos.