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Vivienda - InmobiliarioLa burbuja de la vivienda solo vive en la mente del compradorLos indicadores descartan la burbuja inmobiliaria en España pero la percepción de los compradores la ha materializadoLas finanzas familiares están mucho más saneadas que en los 2000La construcción de vivienda es una proporción muy inferior del PIBPese a los datos, las familias tienen la percepción de que sí hay burbuja26/02/2026 - 15:09El rápido aumento del precio de la vivienda en los años 2024 y 2025 ha devuelto el fantasma de que el sector inmobiliario esté entrando en un nuevo proceso de formación de una burbuja inmobiliaria similar a la del periodo anterior de 2008, pero los datos macroeconómicos muestran que el escenario, al menos de momento, se queda en una "fuerte tensión" en la vivienda en la mayoría de los mercados locales. No así en la percepción de las familias, que han 'materializado' la burbuja con una percepción de subida de precios que supera la real.Así se muestra en un estudio de Funcas firmado por José García Montalvo que analiza si en España existe una nueva burbuja inmobiliaria. La evidencia macroeconómica descarta una situación comparable a la que causó la crisis financiera e inmobiliaria de 2008, aunque sí se observa un episodio de "fuerte tensión de precios" en muchos mercados locales.Esta conclusión se apoya en datos como indicadores macroeconómicos, financieros y de oferta de vivienda en España. Más en detalle, el incremento de los precios queda explicado en su mayor parte en el crecimiento del PIB y del empleo, el notable aumento de la población y los menores tipos de interés, mientras que la tasa de construcción se sitúa muy por debajo de la formación de hogares y el crédito al sector inmobiliario y a los hogares se mantiene en niveles moderados, con indicadores alejados de los observados en la fase previa al comienzo de la crisis inmobiliaria de 2008.Según el autor, la parte del aumento de los precios que no puede atribuirse a los fundamentales es acotada, en contraste con el episodio anterior, "cuando una proporción muy elevada del encarecimiento resultaba inexplicable por los factores fundamentales".En cambio, las finanzas familiares están mucho más saneadas que en el episodio del pasado y el crédito a actividades inmobiliarias y la construcción es una proporción muy inferior del PIB, siendo los indicadores de la calidad el crédito mucho mejores que en el proceso que derivó en la crisis inmobiliaria de 2008.La percepción de las familias y su influencia en la compraSin embargo, hay otra cara de la moneda. El estudio se fija también en el papel de las expectativas de los hogares sobre el precio de la vivienda en la dinámica del mercado mediante el análisis de resultados de la encuesta de 2025 sobre expectativas del precio de la vivienda en España (EPVE) sobre las expectativas de la población respecto a la evolución futura del precio de la vivienda y los compara con los obtenidos por esa misma encuesta en 2005 para evaluar hasta qué punto la situación es percibida de una forma parecida por los ciudadanos.Pese a que no existe evidencia macroeconómica de una burbuja inmobiliaria generalizada, desde una perspectiva micro las familias tienen unas expectativas muy intensas de aumento del precio de la vivienda en el futuro lo que afecta a su comportamiento respecto a la compra. "Las expectativas sobre la evolución futura de los precios son decisivas tanto para la dinámica macroeconómica como para el funcionamiento del mercado inmobiliario, porque condicionan las decisiones de los hogares sobre consumo, ahorro, endeudamiento y elección residencial, y pueden amplificar los ciclos de auge y caída", recuerda García Montalvo.La comparación con 20 años atrás muestra que algunos patrones psicólogicos y de comportamiento vuelven a adquirir relevancia. Se refiere a las percepciones de inflación inmobiliaria, que se sitúan sistemáticamente muy por encima de los incrementos efectivos de precios, reproduciendo e incluso acentuando lo observado en 2005. También a los individuos que perciben mayores subidas recientes son también quienes anticipan revalorizaciones más intensas a corto y largo plazo.En concreto, el 89% de los entrevistados consideran que existe una sobrevaloración en el precio de la vivienda, algo inferior al 94,5% del año 2005. Aproximadamente el 30% de la muestra considera que la sobrevaloración supera el 50% cuando en 2005 esta proporción era del 40%. Por otra parte, los consultados en 2025 tienen una percepción del incremento del precio de la vivienda en su ciudad que dobla el valor del incremento oficial, cuando en 2005 el múltiple era 1,5; el incremento percibido del precio en el conjunto de España es del 26,1% mientras el incremento oficial era del 12,8%.La vivienda como inversión rentable pierde adeptosCon todo, también se detectan diferencias relevantes respecto al episodio previo. En comparación con 2005, la consideración de la vivienda como inversión claramente rentable pierde peso como motivo principal de compra, aumenta la proporción de hogares que no otorgan importancia al componente de inversión y se observa una mayor percepción de riesgo asociada a la adquisición, especialmente en determinados segmentos de la población.El autor subraya la importancia de integrar las expectativas de precios de la vivienda en el seguimiento habitual del mercado residencial y en el diseño de la política monetaria, macroprudencial y de vivienda.