Reflexiones sobre lo que se nos ha perdido en esto de Irán y las bases.
Mi yo más conservador me dice que tenemos acuerdos internacionales con Estados Unidos, somos ambos miembros de organizaciones internacionales y tenemos bases militares estadounidenses en nuestro territorio, de las que dependemos en ciertos aspectos de nuestra defensa. También se puede decir eso mismo de otros países de la Unión Europea. Por otro lado, en nuestro gobierno hay partidos que tienen supuestos vínculos con Irán y Venezuela, mientras no puede mantener iniciativas legislativas porque depende de diversos partidos, en un proceso de pérdida gradual de apoyo electoral. Que tenemos mucho que perder por no sabemos bien qué, por mucho que se diga que es defender el Derecho Internacional (cuyos cursos siempre empiezan con la pregunta de si puede considerarse un autentico corpus jurídico, ya que carece de instituciones que la impongan). Que, si tenemos en cuenta el materialismo en las relaciones internacionales, hay que rendirse a la evidencia de que el poder militar estadounidense les permite hacer lo que quieran en el mundo. Impresoras de dinero y portaviones.
Por otro lado, mi yo pragmático, del brazo del anterior, me señala que Estados Unidos se está portando no como el sheriff del mundo, sino como su dueño, exigiendo obediencia (aunque a iniciativa es de Israel) y, por mucho que los países de la zona están de acuerdo con la intervención e Irán es una teocracia represora, no tiene derecho a intervenir así, de repente, sin consulta ni advertir a sus supuestos aliados. Pero que, para prescindir del matón con las armas, hay que conseguir armas uno mismo y estar dispuesto a usarlas contra los Liberty Valance que hay en el mundo. Y no veo a mi gobierno tomando esas decisiones. Las bromas sobre trincheras en Doñana donde se encuentren socialistas, falangistas y abertzales defendiendo el territorio nacional contra el USMC no me los creo mucho.
Los suministros de gas natural (44% en enero he leído). Los contratos de suministros de componentes tecnológicos a nuestros astilleros militares, que han de cumplirse con otros países. El acceso a tecnologías de IA. Las inversiones de Amazon que se anunciaron ayer. El superávit comercial que tiene Estados Unidos y que no sé quién ocupara.
El yo que viene aquí, piensa que son los últimos esténtores de un Imperio que cae y que alguien tiene que poner píe en pared y no dejarse arrastrar en su caída y que el precio que nos pide pagar, los precedentes que quiere marcar, no son los que queremos seguir. Mi yo que leyó a Terry Pratchett recuerda que el segundo ratón consigue el queso, el primero, consigue la trampa.