DEL LAZARILLO DE TORMES A CAÑITAS & FRUTA.—
España tiene una Policía buenísima. Yo me quedo con la Guardia Civil. Pero la Policía Nacional funciona. Y Vigilancia Aduanera es una joya.
España ofrece seguridad al inmigrante hispanoamericano. No, dinero. Aquí no vienen a prosperar, sino a descansar del estrés de sus sociedades angloidentificadas humilladas por la vanidad de la 'America Great'. También, España les ofrece cierto grado de angloidentificación, especialmente en este Madrid de cañitas mal tiradas y fruta podrida. España es el país más anglo de la UE, en particular, en su derecha política y el mundillo de los trabajadores-directivos.
El inmigrante marroquí no viene a España sino a la UE. Al marroquí le encanta tener Ceuta y Melilla: es Europa en casa.
Comenzará la reconstrucción de Ucrania y, de golpe, desaparecerán de España sus nacionales.
Hoy, Día de la Cruz de 2026, la cruz de EE. UU. erigida por los genuinos arios (iranios), ya sabemos que hay un día no lejano el que el anglo se relaja. Acepta su derrota económica, carcomido por los activos ficticios y el sobrendeudamiento. El dólar, por fin, se pone en su verdadero valor (menos de la mitad que el euro). Y su gasto militar decae. Ya no solo se ahorrará 50.000 tropas en Alemania, sino todas. Y no las retirará simulando despecho, sino silenciosa y vergonzantemente.
Además, habrá un flujo importante de fondos europeos para los países del Este de la UE. Se reformarán los sempiternos FEOGA (de los 1960 —desde 2007, FEAGA Y FEADER—) y FEDER (desde los 1970), y el Fondo Social (madurado en los 1990 —hoy, FSE+—) y el Fondo de Cohesión (de los 1990). Y en esta reforma España perderá protagonismo.
España se considerará un país miembro de la UE no urgentemente necesitado. Y se mirará en el espejo y se enfrentará a su destino pobretón, forjado por sí misma, pobretón por haber solo sabido jugar a esa odiosa fábrica de pobreza que es el timo del Ladrillo.
Todo volverá a su ser español. Se desempolvará la desamortización de las manos muertas. Pero ya no será el liberalismo auténtico, incipiente en Godoy, madurado con Mendizábal, Madoz y Canalejas. El liberalismo ha degenerado. Ahora son una secta individualista dogmática, degradadora del dinero y sostenida por telepredicadores con tirantes elásticos, pajarita de gomas y gafitas de colores.
Y los liberales clásicos españoles dejarán el sitio a planificadores centralizados 'alla cinese', lo que requerirá someter a vascos, catalanes y gallegos a la plataforma común española, como diría Stalin.
Viajar en avión volverá a ser un lujo y España se arrepentirá de lo qué ha hecho con su patrimonio durante siglo y medio (desde los 1930) y especialmente en el periodo 1986-2026, cuando los estafadorcillos capitalistitas de activos ficticios y facturas falsas hicieron buena la picaresca del Siglo de Oro.