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Cantabria y Asturias arden con unos 60 incendios, la mayoría provocados, en días de altísimo calor y suradas: “Es lo de siempre”
Fuentes del operativo contra incendios de Cantabria recuerdan que es muy habitual que en los primeros meses del año los agricultores y ganaderos aprovechen los días de calor y vientos del sur, conocidos como suradas, para generar fuegos intencionados a fin de ganar espacios de pasto u optimización de zonas de matorral o bosque. “Es lo de siempre”, aseguran, pues los autores saben que por las condiciones de humedad del invierno y el terreno no tan seco como en verano esos incendios suelen controlarse con cierta comodidad y sin provocar inmensas extensiones de hectáreas afectadas, pero sí las suficientes para que el sector primario se aproveche de ellas. Los bomberos añaden que llevan ya varios días trabajando en zonas de escasa visibilidad, pésima calidad del aire y mucho humo en los valles donde se centran los fuegos.Uno de estos bomberos reniega de que “es una tradición que no se pierde nunca, es todo intencionado, es por quienes tienen ganadería extensiva y quieren que se produzca pasto para la primavera quitando matorral. Es una costumbre ancestral, pero el fuego va donde le da la gana porque hay mucho combustible en el monte y han desaparecido los grandes rebaños de ovejas, perfectos cortafuegos contra el monte”. Esta fuente, con muchos años de trabajo en el sector, destaca que “antes los incendios se cortaban enseguida, pero al desaparecer la oveja y añadirse ganadería que no pastorea crece la biomasa y los incendios cogen proporciones desconocidas y perímetros kilométricas”.
Los ciudadanos pagarán entre 250 euros y 2.150 euros más en IRPF por no ajustar el impuesto a la inflaciónQuienes ganen entre 25.000 y 30.000 euros tributarán entre 250 y 350 euros másY los salarios más altos abonarán un exceso de entre 1.000 y 2.150 euros7/04/2026 - 12:35Los contribuyentes españoles pagarán entre 250 euros y 2.150 euros más de IRPF al año en 2026, por la negativa del Gobierno estatal a ajustar el impuesto a la subida de los salarios que se ha producido por la inflación.Cabe recordar que el IRPF está cedido en un 50% a las CCAA y la otra mitad la gestiona el Estado central. Varias CCAA como País Vasco, Navarra, Madrid o La Rioja sí han actualizado su tramo regional del tributo para evitar que los ciudadanos vean que la subida de sueldo se esfuma en su declaración de la Renta. Sin embargo, el Ejecutivo central ha rechazado hacerlo, incrementando la recaudación gracias a la inflación.Esta negativa se traduce en un mayor pago de impuestos que varía en función de su renta. Según los cálculos elaborados por el Consejo General de Economistas y el Registro de Economistas Asesores Fiscales (CGE-REAF), los ciudadanos que tienen una renta de 25.000 euros anuales pagan una media de 256 euros más al año en IRPF por no ajustar el impuesto al incremento de precios. Aquellos que ganan 30.000 euros al año, tributan 342 euros más al año, y los que tienen un salario de 45.000 euros anuales, pagan un exceso de 525 euros. A mayores sueldos, mayor tributación. Los contribuyentes con una retribución anual de 70.000 euros abonan 761 euros de más al año, mientras que aquellos que alcanzan los 400.000 euros, pagan hasta 2.147 euros más.El CGE-REAF ha realizado el cálculo basándose en la subida salarial media de 2026, que ha sido del 2,87%, según recogen las Estadísticas de Convenios Colectivos de Trabajo elaborada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.Además, para que la cifra fuera más exacta, ha incluido los efectos que tienen en el impuesto la no actualización del mínimo personal y familiar, es decir, la cuantía del salario mínimo por la que no se tributa en la Renta porque se entiende que es para sufragar necesidades básicas ligadas al coste de la vida, que está en 5.550 euros, ni tampoco se han actualizado los 2.000 euros exentos en concepto de otros gastos.Recaudación récord del impuestoLa negativa del Estado a deflactar el IRPF en los últimos años se ha traducido en un récord de recaudación. Hacienda ingresó en 2025 un total de 142.466 millones de euros por el impuesto de la renta, un 10,1% más que en 2024.Las CCAA viven la misma situación ya que, aunque algunas han ajustado el impuesto a la inflación, ni han sido todas ni ha sido todos los años. El conjunto de las CCAA ingresó 60.447 millones de euros por IRPF en 2023, último año del que el CGE-REAF reporta datos, lo que supone un incremento de hasta el 21,13% frente al ejercicio anterior.Asimismo, la inflación también tiene efecto directo en el IVA, por la subida de precio de los productos y los servicios. El Estado recaudó por este impuesto el año pasado casi 100.000 millones de euros, 100.000 millones, un 10% más que en 2024; mientras que las CCAA ingresaron 42.673 millones en 2023, un 33% más.
Estado insaciable https://www.eleconomista.es/legal/noticias/13858407/04/26/los-ciudadanos-pagaran-entre-250-euros-y-2150-euros-mas-en-irpf-por-no-ajustar-el-impuesto-a-la-inflacion.htmlCitarLos ciudadanos pagarán entre 250 euros y 2.150 euros más en IRPF por no ajustar el impuesto a la inflaciónQuienes ganen entre 25.000 y 30.000 euros tributarán entre 250 y 350 euros másY los salarios más altos abonarán un exceso de entre 1.000 y 2.150 euros7/04/2026 - 12:35Los contribuyentes españoles pagarán entre 250 euros y 2.150 euros más de IRPF al año en 2026, por la negativa del Gobierno estatal a ajustar el impuesto a la subida de los salarios que se ha producido por la inflación.Cabe recordar que el IRPF está cedido en un 50% a las CCAA y la otra mitad la gestiona el Estado central. Varias CCAA como País Vasco, Navarra, Madrid o La Rioja sí han actualizado su tramo regional del tributo para evitar que los ciudadanos vean que la subida de sueldo se esfuma en su declaración de la Renta. Sin embargo, el Ejecutivo central ha rechazado hacerlo, incrementando la recaudación gracias a la inflación.Esta negativa se traduce en un mayor pago de impuestos que varía en función de su renta. Según los cálculos elaborados por el Consejo General de Economistas y el Registro de Economistas Asesores Fiscales (CGE-REAF), los ciudadanos que tienen una renta de 25.000 euros anuales pagan una media de 256 euros más al año en IRPF por no ajustar el impuesto al incremento de precios. Aquellos que ganan 30.000 euros al año, tributan 342 euros más al año, y los que tienen un salario de 45.000 euros anuales, pagan un exceso de 525 euros. A mayores sueldos, mayor tributación. Los contribuyentes con una retribución anual de 70.000 euros abonan 761 euros de más al año, mientras que aquellos que alcanzan los 400.000 euros, pagan hasta 2.147 euros más.El CGE-REAF ha realizado el cálculo basándose en la subida salarial media de 2026, que ha sido del 2,87%, según recogen las Estadísticas de Convenios Colectivos de Trabajo elaborada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.Además, para que la cifra fuera más exacta, ha incluido los efectos que tienen en el impuesto la no actualización del mínimo personal y familiar, es decir, la cuantía del salario mínimo por la que no se tributa en la Renta porque se entiende que es para sufragar necesidades básicas ligadas al coste de la vida, que está en 5.550 euros, ni tampoco se han actualizado los 2.000 euros exentos en concepto de otros gastos.Recaudación récord del impuestoLa negativa del Estado a deflactar el IRPF en los últimos años se ha traducido en un récord de recaudación. Hacienda ingresó en 2025 un total de 142.466 millones de euros por el impuesto de la renta, un 10,1% más que en 2024.Las CCAA viven la misma situación ya que, aunque algunas han ajustado el impuesto a la inflación, ni han sido todas ni ha sido todos los años. El conjunto de las CCAA ingresó 60.447 millones de euros por IRPF en 2023, último año del que el CGE-REAF reporta datos, lo que supone un incremento de hasta el 21,13% frente al ejercicio anterior.Asimismo, la inflación también tiene efecto directo en el IVA, por la subida de precio de los productos y los servicios. El Estado recaudó por este impuesto el año pasado casi 100.000 millones de euros, 100.000 millones, un 10% más que en 2024; mientras que las CCAA ingresaron 42.673 millones en 2023, un 33% más.
LOS BIENES CUALQUIERA.—A la mínima, te cancelan. Y, encima, no les importa desagradar montando guerras para estirar su negocio usurario…
Cita de: Benzino Napaloni en Hoy a las 10:31:53Inquietud en Sanxenxo al no cumplirse las expectativas turísticas para Semana Santa pese al solCitar«No fue lo que esperábamos y no le podemos echar la culpa al tiempo», dice el presidente del consorcio turístico, que cree que hay que reflexionar sobre lo ocurridoOjo, que la vista engaña. Esa frase típica de profesor de la antigua EGB podría aplicarse a lo sucedido estos días en Sanxenxo. Con el tiempo prácticamente veraniego instalado a lo largo de toda la Semana Santa, la apariencia era de que el turismo rugía y en el paseo de Silgar había ambientazo, al menos el Jueves y el Viernes Santo. En cambio, los hoteleros no dan por buena la semana de festivos. Hay inquietud y también ganas de reflexionar sobre lo ocurrido. Porque no saben si se trata de una cuestión de expectativas demasiado altas o de si este es el inicio de un frenazo turístico por cuestiones ligadas a la inflación o a cualquier otra causa. «De momento no sabemos lo que ocurrió, hay que hablarlo, pero no fue la Semana Santa que esperábamos», confiesa Alfonso Martínez, presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS).Martínez, que indica que hasta este lunes no pueden dar datos de ocupación porque este domingo aún los estaban cuadrando, indica que la Semana Santa marca el inicio de temporada para gran parte de la hostelería. Y que, desde el año 2023, cuya Pasión fue de récord, no había manera de que tocasen días de sol en estas fechas. Así, tanto en el 2024 como en el 2025, lloviendo sin parar, los datos de ocupación durante la Semana Santa fueron nefastos. Esta vez, con sol a rabiar, se esperaba más. Y hubo más. Martínez reconoce que se registró una ocupación considerable, pero también insiste en que no fue la esperada por el sector.Al analizar las causas, prefiere tirar de prudencia y solamente dice: «Tendremos que ver qué es lo que pasa y si esto se puede contagiar a la temporada. Hay que reflexionar si son cuestiones ligadas a la economía o qué es lo que pasa. También hay que ver si nuestras expectativas eran demasiado altas. Lo que está claro es que ahora no le podemos echar la culpa al tiempo». Indica que hubo muchas reservas de última hora, pero que en su mayoría fueron de una o dos noches, cuando en una Semana Santa buena lo normal es que se amplíen a más días.«Fue una Semana Santa rara»Francisco González, que comanda un hotel en la playa sanxenxina de Nanín, opina de forma casi idéntica al portavoz del CETS. Califica de «rara» la Semana Santa, con reservas de muy corta estancia hechas contra reloj e indica que, con el buen tiempo que hizo, lo habitual sería llenar y que ellos solo pasaron del 60 %.Hubo visitantes a Ons y Cíes pero los días fueron «irregulares» y sobraron plazas Otro de los termómetros para ver cómo funcionó el turismo en la Semana Santa son los datos de los viajeros que fueron al Parque Nacional das Illas Atlánticas, sobre todo a Cíes y a Ons. Hay que decir que la afluencia fue mayor que el año pasado, cuando el mal tiempo chafó todas las expectativas. Pero, pese al buen tiempo, las cifras de visitantes tampoco fueron grandilocuentes. De hecho, salvo el Viernes Santo, cuando se llenó el cupo a Cíes, sobraron plazas para visitar el parque todos los días.Desde la naviera Piratas de Nabia, una de las empresas que hace viajes a las islas, Susi Otero Acuña indica: «Fue una Semana Santa con días irregulares. El Jueves y el Viernes Santo funcionaron bastante bien, pero el sábado no tanto y el domingo, como es tradición, fue el peor de todos». Recordó que en Cíes se agotó el cupo de visitantes el viernes y que, sin embargo, el sábado sobraron 300 plazas. Desde el parque nacional indican que en el cámping de Cíes hubo un total de 310 pernoctas durante la Semana Santa.Más tortilla que almejasSusi Otero es testigo de lo que ocurre con el turismo desde varios ámbitos distintos. Porque, además de dirigir una naviera, también regenta uno de los restaurantes de Ons, Casa Acuña. A ese respecto, dice: «Veo a la gente con el presupuesto ajustado, se pide mucha más tortilla que almejas».Parece que el personal ya está más tieso que la mojama, o que se ha pispado del robo por esos precios.Lo dije hace tiempo, y hasta me cayeron palos aquí por ello: no podemos cobrar a precio de Maldivas sin ser Maldivas ni ofrecer lo que ofrece Maldivas.Una búsqueda rápida en Google nos dice que todo el mundo está encantadísimo con la Semana Santa de este año, que se han mejorado las previsiones y los números del año pasado, por lo menos en la Costa del Sol y en general en los destinos de playa. Leo ocupaciones por encima del 80%, de nuevo, mejorando las del 2025.He hecho otra búsqueda para ver qué pasó en 2025 porque la percepción que tenía del año pasado era de "ocupación record", "lleno hasta la bandera", etc. etc. Igual esas fueron las noticias con las que nos bombardearon y luego recularon con los datos reales. Entiendo que en Semana Santa y con buen tiempo un 80% de ocupación ¿es un buen número? Esperaremos a ver el gasto medio por turista, a ver si han ido de restaurantes o de bocadillo de mortadela. En Madrid no he tenido problemas para comer sin reserva (menos el jueves que sí reservamos porque sabemos que el sitio es difícil y no queríamos arriesgarnos). De todos modos en España la cosa va a un ritmo diferente. La gente está sin un duro pero pide un préstamo para irse de vacaciones. Para que la gente deje de salir tiene que estar ya al límite de los números rojos.
Inquietud en Sanxenxo al no cumplirse las expectativas turísticas para Semana Santa pese al solCitar«No fue lo que esperábamos y no le podemos echar la culpa al tiempo», dice el presidente del consorcio turístico, que cree que hay que reflexionar sobre lo ocurridoOjo, que la vista engaña. Esa frase típica de profesor de la antigua EGB podría aplicarse a lo sucedido estos días en Sanxenxo. Con el tiempo prácticamente veraniego instalado a lo largo de toda la Semana Santa, la apariencia era de que el turismo rugía y en el paseo de Silgar había ambientazo, al menos el Jueves y el Viernes Santo. En cambio, los hoteleros no dan por buena la semana de festivos. Hay inquietud y también ganas de reflexionar sobre lo ocurrido. Porque no saben si se trata de una cuestión de expectativas demasiado altas o de si este es el inicio de un frenazo turístico por cuestiones ligadas a la inflación o a cualquier otra causa. «De momento no sabemos lo que ocurrió, hay que hablarlo, pero no fue la Semana Santa que esperábamos», confiesa Alfonso Martínez, presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS).Martínez, que indica que hasta este lunes no pueden dar datos de ocupación porque este domingo aún los estaban cuadrando, indica que la Semana Santa marca el inicio de temporada para gran parte de la hostelería. Y que, desde el año 2023, cuya Pasión fue de récord, no había manera de que tocasen días de sol en estas fechas. Así, tanto en el 2024 como en el 2025, lloviendo sin parar, los datos de ocupación durante la Semana Santa fueron nefastos. Esta vez, con sol a rabiar, se esperaba más. Y hubo más. Martínez reconoce que se registró una ocupación considerable, pero también insiste en que no fue la esperada por el sector.Al analizar las causas, prefiere tirar de prudencia y solamente dice: «Tendremos que ver qué es lo que pasa y si esto se puede contagiar a la temporada. Hay que reflexionar si son cuestiones ligadas a la economía o qué es lo que pasa. También hay que ver si nuestras expectativas eran demasiado altas. Lo que está claro es que ahora no le podemos echar la culpa al tiempo». Indica que hubo muchas reservas de última hora, pero que en su mayoría fueron de una o dos noches, cuando en una Semana Santa buena lo normal es que se amplíen a más días.«Fue una Semana Santa rara»Francisco González, que comanda un hotel en la playa sanxenxina de Nanín, opina de forma casi idéntica al portavoz del CETS. Califica de «rara» la Semana Santa, con reservas de muy corta estancia hechas contra reloj e indica que, con el buen tiempo que hizo, lo habitual sería llenar y que ellos solo pasaron del 60 %.Hubo visitantes a Ons y Cíes pero los días fueron «irregulares» y sobraron plazas Otro de los termómetros para ver cómo funcionó el turismo en la Semana Santa son los datos de los viajeros que fueron al Parque Nacional das Illas Atlánticas, sobre todo a Cíes y a Ons. Hay que decir que la afluencia fue mayor que el año pasado, cuando el mal tiempo chafó todas las expectativas. Pero, pese al buen tiempo, las cifras de visitantes tampoco fueron grandilocuentes. De hecho, salvo el Viernes Santo, cuando se llenó el cupo a Cíes, sobraron plazas para visitar el parque todos los días.Desde la naviera Piratas de Nabia, una de las empresas que hace viajes a las islas, Susi Otero Acuña indica: «Fue una Semana Santa con días irregulares. El Jueves y el Viernes Santo funcionaron bastante bien, pero el sábado no tanto y el domingo, como es tradición, fue el peor de todos». Recordó que en Cíes se agotó el cupo de visitantes el viernes y que, sin embargo, el sábado sobraron 300 plazas. Desde el parque nacional indican que en el cámping de Cíes hubo un total de 310 pernoctas durante la Semana Santa.Más tortilla que almejasSusi Otero es testigo de lo que ocurre con el turismo desde varios ámbitos distintos. Porque, además de dirigir una naviera, también regenta uno de los restaurantes de Ons, Casa Acuña. A ese respecto, dice: «Veo a la gente con el presupuesto ajustado, se pide mucha más tortilla que almejas».Parece que el personal ya está más tieso que la mojama, o que se ha pispado del robo por esos precios.Lo dije hace tiempo, y hasta me cayeron palos aquí por ello: no podemos cobrar a precio de Maldivas sin ser Maldivas ni ofrecer lo que ofrece Maldivas.
«No fue lo que esperábamos y no le podemos echar la culpa al tiempo», dice el presidente del consorcio turístico, que cree que hay que reflexionar sobre lo ocurridoOjo, que la vista engaña. Esa frase típica de profesor de la antigua EGB podría aplicarse a lo sucedido estos días en Sanxenxo. Con el tiempo prácticamente veraniego instalado a lo largo de toda la Semana Santa, la apariencia era de que el turismo rugía y en el paseo de Silgar había ambientazo, al menos el Jueves y el Viernes Santo. En cambio, los hoteleros no dan por buena la semana de festivos. Hay inquietud y también ganas de reflexionar sobre lo ocurrido. Porque no saben si se trata de una cuestión de expectativas demasiado altas o de si este es el inicio de un frenazo turístico por cuestiones ligadas a la inflación o a cualquier otra causa. «De momento no sabemos lo que ocurrió, hay que hablarlo, pero no fue la Semana Santa que esperábamos», confiesa Alfonso Martínez, presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS).Martínez, que indica que hasta este lunes no pueden dar datos de ocupación porque este domingo aún los estaban cuadrando, indica que la Semana Santa marca el inicio de temporada para gran parte de la hostelería. Y que, desde el año 2023, cuya Pasión fue de récord, no había manera de que tocasen días de sol en estas fechas. Así, tanto en el 2024 como en el 2025, lloviendo sin parar, los datos de ocupación durante la Semana Santa fueron nefastos. Esta vez, con sol a rabiar, se esperaba más. Y hubo más. Martínez reconoce que se registró una ocupación considerable, pero también insiste en que no fue la esperada por el sector.Al analizar las causas, prefiere tirar de prudencia y solamente dice: «Tendremos que ver qué es lo que pasa y si esto se puede contagiar a la temporada. Hay que reflexionar si son cuestiones ligadas a la economía o qué es lo que pasa. También hay que ver si nuestras expectativas eran demasiado altas. Lo que está claro es que ahora no le podemos echar la culpa al tiempo». Indica que hubo muchas reservas de última hora, pero que en su mayoría fueron de una o dos noches, cuando en una Semana Santa buena lo normal es que se amplíen a más días.«Fue una Semana Santa rara»Francisco González, que comanda un hotel en la playa sanxenxina de Nanín, opina de forma casi idéntica al portavoz del CETS. Califica de «rara» la Semana Santa, con reservas de muy corta estancia hechas contra reloj e indica que, con el buen tiempo que hizo, lo habitual sería llenar y que ellos solo pasaron del 60 %.Hubo visitantes a Ons y Cíes pero los días fueron «irregulares» y sobraron plazas Otro de los termómetros para ver cómo funcionó el turismo en la Semana Santa son los datos de los viajeros que fueron al Parque Nacional das Illas Atlánticas, sobre todo a Cíes y a Ons. Hay que decir que la afluencia fue mayor que el año pasado, cuando el mal tiempo chafó todas las expectativas. Pero, pese al buen tiempo, las cifras de visitantes tampoco fueron grandilocuentes. De hecho, salvo el Viernes Santo, cuando se llenó el cupo a Cíes, sobraron plazas para visitar el parque todos los días.Desde la naviera Piratas de Nabia, una de las empresas que hace viajes a las islas, Susi Otero Acuña indica: «Fue una Semana Santa con días irregulares. El Jueves y el Viernes Santo funcionaron bastante bien, pero el sábado no tanto y el domingo, como es tradición, fue el peor de todos». Recordó que en Cíes se agotó el cupo de visitantes el viernes y que, sin embargo, el sábado sobraron 300 plazas. Desde el parque nacional indican que en el cámping de Cíes hubo un total de 310 pernoctas durante la Semana Santa.Más tortilla que almejasSusi Otero es testigo de lo que ocurre con el turismo desde varios ámbitos distintos. Porque, además de dirigir una naviera, también regenta uno de los restaurantes de Ons, Casa Acuña. A ese respecto, dice: «Veo a la gente con el presupuesto ajustado, se pide mucha más tortilla que almejas».
Iran, US said to end all communicationIran closed all channels of communication with the United States, including the exchange of indirect messages, the Tehran Times reported on Tuesday. The report followed a series of threats by US President Donald Trump to destroy the Middle Eastern country.Moreover, the English-language publication stated that "any and all message exchanges," presumably via mediators, have also been suspended. Earlier during the day, Trump went to Truth Social to declare that a "whole civilization will die" tonight if Tehran does not submit to US demands. At the same time, reports in the US media alleged the two warring countries are still "in touch."Iran previously warned it would plunge the Middle East into darkness and attack vital infrastructure in Saudi Arabia and other neighboring countries if its own power plants are targeted.
En nuestro caso, decidimos quedarnos en Barcelona y hacer excursiones puntuales. El sábado fuimos a Calonge, en el Empordà. Salimos a las 11:00 y tardamos tres horas en recorrer apenas 104 km. Nada más incorporarnos a la AP-7, nos encontramos con un gran atasco que se alargó hasta Cardedeu. No había accidentes ni obras; simplemente, el tráfico estaba completamente colapsado por la cantidad de desplazamientos.Pensábamos que la mayoría de salidas hacia hoteles o segundas residencias se concentraban el jueves o el viernes, pero no fue así: el sábado también estaba saturado. En conclusión, nuestro plan de Semana Santa coincidía con el de muchos barceloneses. No hemos reservado alojamiento y preferimos ir desplazándonos sobre la marcha. Alguien se habrá quedado sin alquilar sus habitaciones o airbnbs estas fiestas.