EL CAOS ENERGÉTICO DEL DÓLAR.—
Buen análisis de 'Flipback' en...
https://www.transicionestructural.net/index.php?topic=2646.msg257820#msg257820En mi modesta opinión, falta la perspectiva dólar.
Es un tanto ingenuo pensar que EE. UU. sacrificaría su ventaja monetaria por un «
acceso estable de EEUU y sus aliados a los recursos energéticos de la zona».
Que esté empeorando la asequibilidad de la vivienda en EE. UU. significa que los estadounidenses esperan que el antagonista del ladrillo, el dólar, pierda valor interno (inflación_IPC). Ello acabará trayendo devaluación cambiaria (pérdida de valor externo) y consiguiente presión estructural al alza del nivel de tipos de interés (el dólar no es el peso argentino: no puede ponérsele un cepo); pero, de momento, no hay castigo cambiario relevante, aunque apunte a ello.
Mientras el castigo cambiario no termina de consumarse,
al dólar le interesa empeorar las perspectivas de sus monedas rivales, precisamente para hacer menos dura su futura corrección valorativa. Y nada mejor que una buena dosis de inestabilidad energética global.
La estructura de propiedad del dólar puede decir misa en arameo sobre el dolor que conllevaría la recesión coyuntural global por la inestabilidad en los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb; pero no le importa tanto a corto plazo. Sabe que el modelo o patrón de Producción-Renta-Gasto ya ha cambiado —por iniciativa suya— y que solo estamos ante los ajustes más dolorosos: inmuebles, Deuda, Bolsa y dólar.
Mientras se normaliza el nuevo modelo, a ella lo que de verdad le importa es la preservación de la apariencia de la hegemonía dólar el tiempo que dure la reestructuración y sacar el máximo provecho posible de unos intentos de resucitación que sabe perdidos. Es como cuando sube la cotización de un empresón cuando se anuncia que echará a la mitad de la plantilla.
En este sentido, para ella, un grado suficiente de inestabilidad controlada tiene objetivamente rentabilidad geopolítica —y monetaria—, rentabilidad mezquina, pero rentabilidad. Al fin y al cabo la cuesta es para abajo, pero aún se sigue en pie. No se trata de ninguna conspiración. Es simplemente una ley objetiva del proceso histórico del dólar.
¿O no hay quien está poniéndose las botas especulando en los mercados 'spot' y de derivados con los violentos vaivenes del año del adiós definitivo al popularcapitalismo y del primer año de la Era Cero (2025 y 2026)?
Sin embargo, nosotros pensamos que no se puede administrar el caos energético para que básicamente perjudique al euro. Es un error de análisis de sistemas complejos. Los dueños del dólar también lo son de activos en euros, de cadenas de suministro globales y de empresas deslocalizadas que dependen del petróleo y el gas barato. Por tanto, el caos conducirá a una situación irreversible. La crisis, que no tenía por qué haber sido sistémica, lo ha acabado siendo. Ni EE. UU. ni el capitalismo volverán a ser lo que fueron.
No toda la estructura del Capital & Dinero ganan con la inestabilidad energética. Las petroleras ganan con el petróleo caro, sí, pero pierden las aerolíneas, los fabricantes de automóviles, el comercio minorista e incluso los bancos (morosidad). La Fed y el Tesoro de EE.UU. prefieren estabilidad, no caos. Israel y Arabia Saudí tienen intereses distintos a los de los gestores de fondos de inversión. Etcétera.
La situación rebosa de ambigüedad.
Así las cosas, los personajes individuales del verdadero poder del dólar son en mayor o menor medida conscientes del atractivo inconfesable que tiene el actual caos a corto plazo (como lo tiene yacer con una menor en una isla infestada de cámaras y micrófonos de servicios secretos). Aunque saben que a medio o largo plazo habrá problemas irresolubles, cuentan con que ellos se habrán puesto personalmente a salvo. En este sentido, no les duelen prendas y abusan de los gestores fiscales (victimismo exculpatorio), políticos ridículos que se han convertido en histriones de usar y tirar, villanos de comic. Así, el mundo pospularcapitalista se ha llenado de cipollas malvados.
Lo que quiero decir es que la misa en arameo es cínica y ha devenido peligrosísima por el nivel de distorsión alcanzado. A este fenómeno pertenece esa patraña del falsoliberalismo —faloliberalismo que no quiere para nada que sufra su estafa del Ladrillo— consistente en abogar airadamente en los medios de comunicación por la no intervención del Estado —por ejemplo, controlando precios del alquiler— para «dejar que la 'ley de la oferta y la demanda' ejecute de forma natural el abaratamiento» de unos precios desquiciados, fuera del poder de compra de los salarios, incluso los más altos; unos precios incompatibles con el ortograma del Capital & Dinero. Son deposiciones cínicas que se usan mientras estás haciendo Caja y «que me quiten lo bailao».
En suma, la estabilidad no es siempre el objetivo. Hay veces en la que
una horrorosa inestabilidad relativamente administrada es «la» fuente de los mejores beneficios.
Pido perdón por usar frases como «misa en arameo», «victimismo exculpatorio», «estafa del Ladrillo», efectivas para movilizar emociones, no argumentos del todo técnicos (aunque ya veremos qué pasa con los relatos). En mi humilde defensa diré que un servidor es de carne y hueso.
Quédense con la idea de que
la inestabilidad en Oriente Medio es mala para el euro y, por ende, buena para un dólar desesperado y media docena de especuladores.