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El miedo a una subida de tipos y la falta de oferta disparan la compra de vivienda sin visita previaCada vez más compradores entregan arras sin visitar la vivienda para evitar perderla en un mercado tensionadoPublicado: 16/04/2026La incertidumbre sobre la evolución de los tipos de interés y la escasez de vivienda disponible tensionan el mercado inmobiliario hasta niveles poco habituales. En este contexto, emerge un fenómeno cada vez más frecuente: compradores que entregan arras por una vivienda sin haberla visitado previamente, ante el temor de perder la oportunidad. Fuentes del sector inmobiliario consultadas por THE OBJECTIVE alertan de que esta práctica, hasta hace poco residual, está ganando terreno especialmente en las grandes ciudades y zonas con alta demanda.Una práctica que era algo más habitual en el sector del lujo, sobre todo entre los compradores internacionales que querían adquirir propiedades en España. El fenómeno se ha extendido también al comprador nacional de vivienda habitual en los últimos meses, algo que se ha acentuado coincidiendo con la guerra en Irán. El motivo es doble. Por un lado, el miedo a una posible subida de tipos que encarezca las hipotecas en los próximos meses; por otro, la falta de oferta, que reduce drásticamente el margen de decisión de los compradores.«Lamentablemente, es una tendencia que estamos viendo y cada día va a más por desesperación. La gente va a visitar pisos, se lo piensa cuando le gusta uno y ve que se queda sin él en un día; por eso deciden tomar esta medida», subraya a este diario Ricard Garriga, CEO y cofundador del comparador de hipotecas Trioteca. «Es una práctica que no para de crecer porque son compradores que ya se han quedado sin el piso que querían varias veces y, hartos, deciden dar arras sin verlo». El experto señala que no es una práctica que ellos recomienden porque «no tiene sentido, pero dada la prisa que tienen los compradores, está aumentando de forma exponencial».La guerra de Irán agita el mercado hipotecario y dispara la desigualdad en las ofertas bancariasLa guerra de Irán agita el mercado hipotecario y dispara la desigualdad en las ofertas bancariasRocío RegidorDesesperación y falta de oferta«Hay clientes que ya han perdido varias viviendas porque no han llegado a tiempo. Eso genera una sensación de urgencia que les empuja a tomar decisiones más rápidas, incluso sin visitar el inmueble», explican desde el sector. En muchos casos, se trata de compradores que ven cómo el alquiler se vuelve cada vez menos accesible o directamente inviable, lo que incrementa la presión por cerrar una compra cuanto antes.Además, el repunte reciente del euríbor ha reforzado esa percepción. Aunque su evolución sigue siendo incierta, al igual que la duración de la guerra, el mercado anticipa posibles tensiones en el precio del dinero. Esta circunstancia lleva a muchos compradores a intentar asegurar las condiciones actuales antes de que empeoren. Esta lógica está alterando los tiempos tradicionales del proceso de compra.La empresa pública de vivienda Casa 47 'ficha' a un asesor de Montero como jefe de prensaLa empresa pública de vivienda Casa 47 ‘ficha’ a un asesor de Montero como jefe de prensaRocío RegidorCompras arriesgadasLa consecuencia es un mercado más acelerado, en el que las decisiones se toman con menos margen de análisis. Las arras —tradicionalmente el paso posterior a la visita y negociación— se están convirtiendo en una herramienta para «reservar» vivienda en cuestión de horas, muchas veces sin verla. Desde el sector advierten de los riesgos. Comprar sin visitar implica asumir incertidumbres relevantes sobre el estado real del inmueble, su entorno o posibles costes ocultos. «El miedo a quedarse fuera puede llevar a errores importantes. Estamos hablando de la mayor inversión de una familia».Pese a ello, la tendencia continúa al alza. La combinación de tipos inciertos, precios elevados y escasez de oferta está configurando un mercado en el que la rapidez prima sobre la prudencia, y donde algunos compradores están dispuestos a asegurar una vivienda incluso antes de cruzar la puerta.¿Se puede ganar dinero con vivienda social? Este modelo dice que sí¿Se puede ganar dinero con vivienda social? Este modelo dice que síGonzalo BansMiedo a quedarse fueraPero el mercado inmobiliario no está condicionado únicamente por factores económicos como la evolución de los tipos de interés o la escasez de oferta, sino también por un componente psicológico cada vez más relevante, tal y como aseguran fuentes del sector. El conocido como FOMO («miedo a perderse algo», por sus siglas en inglés) está influyendo de forma creciente en las decisiones de compra, especialmente en un contexto de alquiler muy tensionado y con pocas alternativas disponibles. La percepción de que las oportunidades se agotan rápidamente o de que lo que viene en los próximos meses será peor lleva a muchos compradores a acelerar sus decisiones para no quedarse sin acceso a una vivienda en propiedad.Esta dinámica se ve reforzada por la escasa construcción de vivienda nueva, que limita la oferta y alimenta la sensación de desequilibrio estructural. El resultado es un mercado cada vez más emocional, en el que el tiempo de decisión se reduce y el miedo a perder la oportunidad gana peso en la compra de vivienda.