Como aportación...
ACTIVO PSÍQUICO
Tras analizar la excelente ficha sobre la anatomía contable que nos presenta ‘asustadísimos’, es imposible no sentir un escalofrío sistémico al observar la masa que sostiene los supuestos balances del modelo: ese Capital Contable convertido en una amalgama de realidades y proyecciones.
El texto menciona acertadamente el Capital Ficticio como una patología de la subcapitalización pero, para entender la era contable que habitamos, también podríamos nombrar a esos activos inexistentes o sobrevalorados como «Activos Psíquicos» o, si nos ponemos trascendentales, «Activos Metafísicos».
Activo Psíquico es todo valor contable cuya realización depende más de la continuidad de una narrativa que de la generación efectiva de caja.
La contabilidad suele asociarse a algo de carácter físico, material o bajo alguna forma de representación corpórea: ladrillos, moneda, máquinas, letras del tesoro. Pero el Activo Psíquico tiene otra naturaleza. No reside en el almacén, el bolsillo o en la cuenta de tesorería. Solo existe en el sistema de creencias del contabilizador. Es un valor que solo sirve bajo la premisa de que el mañana será una copia expandida del ayer.
Una inmobiliaria que mantiene un suelo que jamás se urbanizará contabilizado a precio irreal de burbuja, no tiene un activo material de alto valor; tiene una esperanza contable de alta capitalización. Un valor latente cuya vida solo se mantiene bajo su campana de cristal contable, pero que puede desaparecer en el momento en que tome contacto con una valoración realista del mercado.
Un Activo Psíquico es donde el balance no refleja lo que se tiene, sino lo que se desea que sea cierto para no incurrir en la quiebra técnica.
El Capital Ficticio, tal como explica la ficha, infla el Activo para salvar el Neto. Al llamarlo Activo Psíquico o Metafísico se desnuda su verdadera esencia: aquello que está más allá de la realidad material del mercado. Proyecciones valorativas imaginarias que se alimentan de nuestra capacidad de autoengaño, y que solo se sostienen mientras esa narrativa no sea puesta a prueba por la realidad.
Saludos