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What is, and isn't, worrying about 100% debt to GDPThe United States has crossed a symbolic milestone: The national debt is now larger than its gross domestic product. But it's not the level of that ratio that is alarming — it's the trajectory.The big picture: There's nothing inherently unsustainable about a 100% debt-to-GDP level. What matters is why it got that high, the prospects for future borrowing, and the forecast for growth and borrowing costs.Across those dimensions, the U.S. fiscal outlook is exceptionally gloomy, in ways not reflected in much of the day-to-day political discourse.Catch up quick: The Commerce Department last week reported $31.9 trillion annualized GDP in Q1. That surpasses the $31.4 trillion in debt held by the public on the last day of the quarter.The U.S. debt-to-GDP ratio briefly topped 100% during the early days of the COVID-19 pandemic when economic activity collapsed. But before that, it hadn't exceeded that ratio since the aftermath of World War II.The ratio is on track to continue rising, with the Congressional Budget Office projecting it will reach 120% in 2036.Zoom in: Consider a family with $100,000 in debt and an annual income of $100,000. Is their debt excessive? The answer, of course, is that it depends.If the family ran up that debt due to one-time expenses that won't recur and has a low interest rate, rising income and day-to-day spending in line with what they bring in, they're probably fine.If, on the other hand, they ran up that debt to support routine living expenses in excess of their earnings and have a high interest rate and stagnant income, it would raise serious alarm bells.Zoom out: The U.S. government is more like the latter family. The CBO projects federal revenue in the next few years will be 17% to 18% of GDP, while expenditures will be north of 23% of GDP.That gap, of around 6% of GDP, is higher than the CBO's GDP growth projection, which would imply an ever-rising debt-to-GDP ratio.In those projections, the federal government's interest expenses soar to new heights as a share of the economy — surpassing $1.5 trillion and 4% of GDP in 2031.That assumes interest rates remain broadly in their current zone, with a 10-year Treasury note yielding about 4.4% — and that bond investors prove willing to continue financing an ever-growing debt at those levels.Flashback: At the end of World War II, by contrast, the debt-to-GDP ratio was set to plunge as wartime spending wound down and the private-sector workforce exploded, thanks to returning soldiers and a population boom.Now, the share of Americans at retirement age is surging, labor force growth has slowed precipitously amid restrictive immigration policy, and the Trump administration seeks to increase military spending.Yes, but: One potential saving grace would be if artificial intelligence brings the kind of surge in productivity that its biggest enthusiasts predict.That would help the denominator of the debt-to-GDP equation by expanding economic activity.That said, it could create its own problems on the numerator, as federal government revenues are heavily dependent on taxing labor income.The bottom line: The national debt hitting 100% of GDP isn't a worry in and of itself, and it isn't some magical threshold. What is worrying are the details of how it got there, and what comes next.
Mientras tanto, ha empezado el show de nuevo en Ormuz. Parece que a los estadounidenses les han metido dos misilazos a uno de sus buques.Guerra de Irán contra EEUU e Israel: última hora de Donald Trump y noticias, hoy en directo https://share.google/zBMhb5ZWexUipwqo9
vivienda en españaAna Iris Simón, escritora, sobre el alquiler: "El problema también son los pequeños propietarios"El encarecimiento de la vivienda vuelve al ser debate en redes tras las declaraciones de la autoraEl debate sobre el encarecimiento del alquiler en España suma una nueva voz que apunta a un actor pocas veces señalado. La escritora Ana Iris Simón ha reabierto la conversación con un mensaje en redes sociales en el que cuestiona el papel de los pequeños propietarios en la escalada de precios. Simón sostiene que existe “un gran tabú” en torno al mercado del alquiler: la idea de que la responsabilidad recae únicamente en grandes fondos o grandes tenedores. A su juicio, también hay que mirar hacia quienes poseen una o dos viviendas y fijan precios elevados aprovechando la tensión del mercado. La autora pone como ejemplo a quienes adquirieron una vivienda hace décadas a precios muy inferiores y ahora la alquilan por más de mil euros mensuales “porque pueden”.Sus palabras han generado un intenso debate en un contexto marcado por la dificultad creciente para acceder a una vivienda, especialmente en las grandes ciudades. El aumento de la demanda, la escasez de oferta y la presión turística han contribuido a disparar los precios, pero el foco suele situarse en grandes inversores o plataformas inmobiliarias, dejando en segundo plano a los propietarios particulares. El planteamiento de la escritora introduce un matiz relevante: el mercado del alquiler en España está muy atomizado. Según distintos estudios, una gran parte de las viviendas en alquiler pertenece a pequeños propietarios, lo que implica que sus decisiones individuales, sumadas, tienen un impacto significativo en el precio final. Este factor complica el diseño de políticas públicas, ya que no se trata de un mercado dominado por unos pocos actores.Desde el sector inmobiliario, algunos expertos advierten de que responsabilizar a los pequeños propietarios puede simplificar en exceso un problema estructural. Señalan que muchos de ellos también han visto aumentar sus costes —desde impuestos hasta mantenimiento— y que fijan precios en función de lo que marca el mercado. Otros, sin embargo, reconocen que la falta de regulación efectiva y el desequilibrio entre oferta y demanda permiten situaciones de rentabilidad muy elevada.El mensaje de Simón conecta con un malestar creciente entre inquilinos que perciben el acceso a la vivienda como cada vez más inalcanzable. También refleja un cambio en el discurso público, donde empiezan a cuestionarse dinámicas asumidas durante años en el mercado inmobiliario español.
Cita de: tomasjos en Mayo 03, 2026, 11:33:18 amPor otro lado lo que nos dijo Asustadísimos sobre el "susto" que nos iban a dar en Ceuta y Melilla Un comité de la Cámara de EEUU cuestiona la españolidad de Ceuta y Melilla e insta a Marco Rubio a mediar | Smry https://share.google/CkufE1g5cIoK7xMU1Jajajajaja• Melilla: 1497• Ceuta: 1580• Virginia: 1607• California: 1847• Puerto Rico: 1898
Por otro lado lo que nos dijo Asustadísimos sobre el "susto" que nos iban a dar en Ceuta y Melilla Un comité de la Cámara de EEUU cuestiona la españolidad de Ceuta y Melilla e insta a Marco Rubio a mediar | Smry https://share.google/CkufE1g5cIoK7xMU1
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2026-05-04/ana-iris-simon-alquiler-propietarios-vivienda-1qrt_4347947/Citarvivienda en españaAna Iris Simón, escritora, sobre el alquiler: "El problema también son los pequeños propietarios"El encarecimiento de la vivienda vuelve al ser debate en redes tras las declaraciones de la autoraEl debate sobre el encarecimiento del alquiler en España suma una nueva voz que apunta a un actor pocas veces señalado. La escritora Ana Iris Simón ha reabierto la conversación con un mensaje en redes sociales en el que cuestiona el papel de los pequeños propietarios en la escalada de precios. Simón sostiene que existe “un gran tabú” en torno al mercado del alquiler: la idea de que la responsabilidad recae únicamente en grandes fondos o grandes tenedores. A su juicio, también hay que mirar hacia quienes poseen una o dos viviendas y fijan precios elevados aprovechando la tensión del mercado. La autora pone como ejemplo a quienes adquirieron una vivienda hace décadas a precios muy inferiores y ahora la alquilan por más de mil euros mensuales “porque pueden”.Sus palabras han generado un intenso debate en un contexto marcado por la dificultad creciente para acceder a una vivienda, especialmente en las grandes ciudades. El aumento de la demanda, la escasez de oferta y la presión turística han contribuido a disparar los precios, pero el foco suele situarse en grandes inversores o plataformas inmobiliarias, dejando en segundo plano a los propietarios particulares. El planteamiento de la escritora introduce un matiz relevante: el mercado del alquiler en España está muy atomizado. Según distintos estudios, una gran parte de las viviendas en alquiler pertenece a pequeños propietarios, lo que implica que sus decisiones individuales, sumadas, tienen un impacto significativo en el precio final. Este factor complica el diseño de políticas públicas, ya que no se trata de un mercado dominado por unos pocos actores.Desde el sector inmobiliario, algunos expertos advierten de que responsabilizar a los pequeños propietarios puede simplificar en exceso un problema estructural. Señalan que muchos de ellos también han visto aumentar sus costes —desde impuestos hasta mantenimiento— y que fijan precios en función de lo que marca el mercado. Otros, sin embargo, reconocen que la falta de regulación efectiva y el desequilibrio entre oferta y demanda permiten situaciones de rentabilidad muy elevada.El mensaje de Simón conecta con un malestar creciente entre inquilinos que perciben el acceso a la vivienda como cada vez más inalcanzable. También refleja un cambio en el discurso público, donde empiezan a cuestionarse dinámicas asumidas durante años en el mercado inmobiliario español.