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Cita de: pianista en Ayer a las 15:37:18Cita de: tomasjos en Ayer a las 15:27:19Sudden, se lo voy a plantear desde el punto de vista religioso, y luego desde el punto de vista seglar, racional, con el objetivo de que se vea como ambos planteamientos nos llevan al misma final.El pueblo ha demostrado su inmoralidad, su rapacidad, su egoísmo y cortedad de miras, su empeño en desclasarse del estamento obrero a costa de la esclavitud financiera de otros de su misma clase y de sus propios hijos, a base de especular, no de trabajar y obtener riqueza con el sudor de su frente, que es lo moralmente correcto . Es decir, se ha portado mal, cometiendo un delito de lesa humanidad, si hacemos una interpretación extensa de ese concepto - provocar una debacle demográfica por todos los niños no nacidos por culpa de la precariedad habitacional permitíria aplicar esa figura - Cómo se ha dicho aquí el liberalismo auténtico parte de que el ser humano es libre para actuar correctamente o incorrectamente y este último caso debe sufrir las consecuencias. En este caso el desplome de la burbuja inmobiliaria con ellos dentro del artefacto.Desde el punto de vista puramente racional, lo que no se puede esperar es que dentro del sistema economico capitalista de mercado haya activos - fíjese que estoy partiendo de considerar la vivienda como un activo financiero, como una forma de dinero, lo cual no seria correcto dado que es ilíquido, pero venga, va, aceptamos barco- y dar por hecho que, como cualquier otro activo, no está sujeto a depreciación, solo a crecimiento o mantenimiento - hasta los depósitos a plazo fijo sufren una depreciación que puede ser brutal, en caso de quiebra de la entidad financiera -. Ello más aún cuando el activo es objeto de una burbuja especulativa, en este caso de expectativas-. No admitir eso es no admitir la naturaleza del capitalismo financierizado, que es lo que ha permitido que la vivienda sea considerada objeto de inversión. No sé puede estar al plato y a las tajadas, y pensar lo contrario es ir contra la naturaleza misma del modelo capitalista financiero que se instauro en los 80 y que se basa en la inestabilidad y las fluctuaciones continuas de activos - la economía de burbujas de Larry Summers-. Si el proletariado pensó que iba a haber un activo seguro se engaño a si mismo, y eso no le exime de la perdida patrimonial.Ya no entro en que la absorcion o esterilización de capital inmovilizado en ladrillo acaba con el capital circulante que es la base del proceso de reproducción y crecimiento de capital - la generacion del plusvalor vía proceso productivo-.Lo que usted plantea es que actuar mal, tanto desde el punto de vista moral/religioso como desde el racional o desde la logica del modelo actual de capitalismo financiero o desde el punto de vista del funcionamiento del sistema capitalista tradicional, no tenga consecuencias. Y eso no es ni posible ni deseable.El pueblo ha sido empujado, animado, adoctrinado, obligado a esta inmoralidad ladrillil o caseril. Prueba de ello es que antes no lo era y nunca un pisito, alquiler o habitación fueron la estafa que es hoy díaAsí es, pero también es cierto que ahora lo defiende hasta el punto de mantenernos en una guerra civil incruenta. En este asunto nadie es inocente.Bastaría con un acto de contrición y su voluntad para cambiar el panorama, pero no quieren, aún siendo conscientes de que es una estafa.
Cita de: tomasjos en Ayer a las 15:27:19Sudden, se lo voy a plantear desde el punto de vista religioso, y luego desde el punto de vista seglar, racional, con el objetivo de que se vea como ambos planteamientos nos llevan al misma final.El pueblo ha demostrado su inmoralidad, su rapacidad, su egoísmo y cortedad de miras, su empeño en desclasarse del estamento obrero a costa de la esclavitud financiera de otros de su misma clase y de sus propios hijos, a base de especular, no de trabajar y obtener riqueza con el sudor de su frente, que es lo moralmente correcto . Es decir, se ha portado mal, cometiendo un delito de lesa humanidad, si hacemos una interpretación extensa de ese concepto - provocar una debacle demográfica por todos los niños no nacidos por culpa de la precariedad habitacional permitíria aplicar esa figura - Cómo se ha dicho aquí el liberalismo auténtico parte de que el ser humano es libre para actuar correctamente o incorrectamente y este último caso debe sufrir las consecuencias. En este caso el desplome de la burbuja inmobiliaria con ellos dentro del artefacto.Desde el punto de vista puramente racional, lo que no se puede esperar es que dentro del sistema economico capitalista de mercado haya activos - fíjese que estoy partiendo de considerar la vivienda como un activo financiero, como una forma de dinero, lo cual no seria correcto dado que es ilíquido, pero venga, va, aceptamos barco- y dar por hecho que, como cualquier otro activo, no está sujeto a depreciación, solo a crecimiento o mantenimiento - hasta los depósitos a plazo fijo sufren una depreciación que puede ser brutal, en caso de quiebra de la entidad financiera -. Ello más aún cuando el activo es objeto de una burbuja especulativa, en este caso de expectativas-. No admitir eso es no admitir la naturaleza del capitalismo financierizado, que es lo que ha permitido que la vivienda sea considerada objeto de inversión. No sé puede estar al plato y a las tajadas, y pensar lo contrario es ir contra la naturaleza misma del modelo capitalista financiero que se instauro en los 80 y que se basa en la inestabilidad y las fluctuaciones continuas de activos - la economía de burbujas de Larry Summers-. Si el proletariado pensó que iba a haber un activo seguro se engaño a si mismo, y eso no le exime de la perdida patrimonial.Ya no entro en que la absorcion o esterilización de capital inmovilizado en ladrillo acaba con el capital circulante que es la base del proceso de reproducción y crecimiento de capital - la generacion del plusvalor vía proceso productivo-.Lo que usted plantea es que actuar mal, tanto desde el punto de vista moral/religioso como desde el racional o desde la logica del modelo actual de capitalismo financiero o desde el punto de vista del funcionamiento del sistema capitalista tradicional, no tenga consecuencias. Y eso no es ni posible ni deseable.El pueblo ha sido empujado, animado, adoctrinado, obligado a esta inmoralidad ladrillil o caseril. Prueba de ello es que antes no lo era y nunca un pisito, alquiler o habitación fueron la estafa que es hoy día
Sudden, se lo voy a plantear desde el punto de vista religioso, y luego desde el punto de vista seglar, racional, con el objetivo de que se vea como ambos planteamientos nos llevan al misma final.El pueblo ha demostrado su inmoralidad, su rapacidad, su egoísmo y cortedad de miras, su empeño en desclasarse del estamento obrero a costa de la esclavitud financiera de otros de su misma clase y de sus propios hijos, a base de especular, no de trabajar y obtener riqueza con el sudor de su frente, que es lo moralmente correcto . Es decir, se ha portado mal, cometiendo un delito de lesa humanidad, si hacemos una interpretación extensa de ese concepto - provocar una debacle demográfica por todos los niños no nacidos por culpa de la precariedad habitacional permitíria aplicar esa figura - Cómo se ha dicho aquí el liberalismo auténtico parte de que el ser humano es libre para actuar correctamente o incorrectamente y este último caso debe sufrir las consecuencias. En este caso el desplome de la burbuja inmobiliaria con ellos dentro del artefacto.Desde el punto de vista puramente racional, lo que no se puede esperar es que dentro del sistema economico capitalista de mercado haya activos - fíjese que estoy partiendo de considerar la vivienda como un activo financiero, como una forma de dinero, lo cual no seria correcto dado que es ilíquido, pero venga, va, aceptamos barco- y dar por hecho que, como cualquier otro activo, no está sujeto a depreciación, solo a crecimiento o mantenimiento - hasta los depósitos a plazo fijo sufren una depreciación que puede ser brutal, en caso de quiebra de la entidad financiera -. Ello más aún cuando el activo es objeto de una burbuja especulativa, en este caso de expectativas-. No admitir eso es no admitir la naturaleza del capitalismo financierizado, que es lo que ha permitido que la vivienda sea considerada objeto de inversión. No sé puede estar al plato y a las tajadas, y pensar lo contrario es ir contra la naturaleza misma del modelo capitalista financiero que se instauro en los 80 y que se basa en la inestabilidad y las fluctuaciones continuas de activos - la economía de burbujas de Larry Summers-. Si el proletariado pensó que iba a haber un activo seguro se engaño a si mismo, y eso no le exime de la perdida patrimonial.Ya no entro en que la absorcion o esterilización de capital inmovilizado en ladrillo acaba con el capital circulante que es la base del proceso de reproducción y crecimiento de capital - la generacion del plusvalor vía proceso productivo-.Lo que usted plantea es que actuar mal, tanto desde el punto de vista moral/religioso como desde el racional o desde la logica del modelo actual de capitalismo financiero o desde el punto de vista del funcionamiento del sistema capitalista tradicional, no tenga consecuencias. Y eso no es ni posible ni deseable.
Merz warns Iran war could be as severe as pandemicGerman Chancellor Friedrich Merz warned on Monday about the potential impact of the Iran war if it spreads across the region, stating that its effect on Germany and Europe could be as serious as the coronavirus pandemic.Merz added that he will propose an international contact group to discuss the ongoing energy crisis and ways to ensure the safety of shipping vessels through the Strait of Hormuz.
German inflation up from 1.9% to 2.7% in March
[No sé si se han dado cuenta de que nuestro comentario...https://www.transicionestructural.net/index.php?topic=2646.msg257426#msg257426... es más importante de lo que parece.
Los bancos acumulan hipotecas de alto riesgo por 32.000 millonesM. MARTÍNEZActualizado 30 MAR. 2026 - 01:39Hogares con préstamos por 10.000 millones deben más que el valor de su casa. La mora de la cartera está en el 7,4% y alcanza el 13,5% en algunos segmentos.Los seis bancos cotizados del Ibex acumulan una cartera de 31.800 millones de euros en hipotecas de alto riesgo, aquellas en las que la relación entre el importe del préstamo y el valor del inmueble que lo garantiza (loan to value o LTV) supera el 80%.Esta cartera representa el 9,2% de las hipotecas a hogares concedidas en España por las grandes entidades, que alcanzan casi 345.400 millones de euros, con datos a cierre de 2025.Por entidades, CaixaBank, el banco con más cuota en España, tiene hipotecas con LTV superior al 80% por casi 15.000 millones. Después se sitúan BBVA (6.600 millones), Banco Sabadell (5.200 millones) y Santander (3.500 millones). Bankinter (900 millones) y Unicaja (700 millones) tienen los menores saldos.Los datos individualizados de LTV se refieren al conjunto de préstamos en balance. No hay cifras públicas por entidades sobre porcentajes de financiación de la nueva producción. En el sector, las nuevas hipotecas con LTV por encima del 80% se situaron en el 11,2% en 2025, frente al 7,7% del ejercicio previo y el 6,5% de 2023, según datos del Banco de España.TasacionesLos bancos calculan la ratio "con las últimas tasaciones disponibles", sujetas a mayor vigilancia en España desde la crisis inmobiliaria y financiera de 2008.Del total de casi 32.000 millones en préstamos de alto riesgo, unos 22.000 millones son hipotecas con LTV entre el 80% y el 100%. Los restantes 10.000 millones son créditos concedidos a hogares que deben más de lo que vale su casa.La tasa de morosidad de las hipotecas de alto riesgo alcanza el 7,4%, frente a los niveles del 2% del crédito general para vivienda. En el segmento de préstamos con LTV por encima del 100%, los impagos se sitúan en el 13,5%.En este nicho, Sabadell tiene una ratio de dudosos del 5,9% y Bankinter, del 9%. El resto de bancos supera el doble dígito: CaixaBank (13%), Santander (15,5%), BBVA (18%) y Unicaja (20%).Este perfil de hipotecas está entre los focos de atención de las autoridades. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que ante la aceleración continuada de los precios de la vivienda venía reclamando a España desde hace tiempo que vigilara el crédito hipotecario con vistas a imponer topes ante síntomas de excesos, acaba de instar al supervisor a fijar ya estos límites. España es uno de los tres países de la zona euro que todavía no ha acordado su entrada en vigor.El Fondo ha detectado los primeros indicios de relajación en los criterios de concesión de crédito, con un incremento de las nuevas hipotecas con una elevada ratio entre el préstamo y el valor del inmueble.Por el momento, el Banco de España, al que el FMI ha apelado a actuar en los próximos doce meses, sigue analizando la medida.Pros y contrasDel lado positivo, el supervisor, a partir de la experiencia de otras economías, ha constatado que el establecimiento de estas restricciones reduce significativamente la probabilidad de impago, modera el crecimiento del crédito en fases expansivas y fortalece la resiliencia del sistema financiero.Como contrapartida, sin embargo, los límites hipotecarios provocan "efectos redistributivos relacionados con la reasignación del crédito hacia prestatarios menos restringidos" o el aumento de los precios de los alquileres."Aunque la literatura previa proporciona una guía muy útil, no se ha podido identificar en ella un marco integrado para evaluar de forma exhaustiva los beneficios y costes de estas medidas, en particular sobre el equilibrio general de la economía", apunta el Banco de España en su último Informe de Estabilidad Financiera."Además, su eventual aplicación en España requiere de estudios adicionales, como los que están en curso, que incorporen las características estructurales y la coyuntura de la economía española", concluye el supervisor.
Los bancos acumulan hipotecas de alto riesgo por 32.000 millonesActualizado 30 MAR. 2026 - 01:39Hogares con préstamos por 10.000 millones deben más que el valor de su casa. La mora de la cartera está en el 7,4% y alcanza el 13,5% en algunos segmentos.Los seis bancos cotizados del Ibex acumulan una cartera de 31.800 millones de euros en hipotecas de alto riesgo, aquellas en las que la relación entre el importe del préstamo y el valor del inmueble que lo garantiza (loan to value o LTV) supera el 80%.Esta cartera representa el 9,2% de las hipotecas a hogares concedidas en España por las grandes entidades, que alcanzan casi 345.400 millones de euros, con datos a cierre de 2025.Por entidades, CaixaBank, el banco con más cuota en España, tiene hipotecas con LTV superior al 80% por casi 15.000 millones. Después se sitúan BBVA (6.600 millones), Banco Sabadell (5.200 millones) y Santander (3.500 millones). Bankinter (900 millones) y Unicaja (700 millones) tienen los menores saldos.Los datos individualizados de LTV se refieren al conjunto de préstamos en balance. No hay cifras públicas por entidades sobre porcentajes de financiación de la nueva producción. En el sector, las nuevas hipotecas con LTV por encima del 80% se situaron en el 11,2% en 2025, frente al 7,7% del ejercicio previo y el 6,5% de 2023, según datos del Banco de España.TasacionesLos bancos calculan la ratio "con las últimas tasaciones disponibles", sujetas a mayor vigilancia en España desde la crisis inmobiliaria y financiera de 2008.Del total de casi 32.000 millones en préstamos de alto riesgo, unos 22.000 millones son hipotecas con LTV entre el 80% y el 100%. Los restantes 10.000 millones son créditos concedidos a hogares que deben más de lo que vale su casa.La tasa de morosidad de las hipotecas de alto riesgo alcanza el 7,4%, frente a los niveles del 2% del crédito general para vivienda. En el segmento de préstamos con LTV por encima del 100%, los impagos se sitúan en el 13,5%.En este nicho, Sabadell tiene una ratio de dudosos del 5,9% y Bankinter, del 9%. El resto de bancos supera el doble dígito: CaixaBank (13%), Santander (15,5%), BBVA (18%) y Unicaja (20%).Este perfil de hipotecas está entre los focos de atención de las autoridades. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que ante la aceleración continuada de los precios de la vivienda venía reclamando a España desde hace tiempo que vigilara el crédito hipotecario con vistas a imponer topes ante síntomas de excesos, acaba de instar al supervisor a fijar ya estos límites. España es uno de los tres países de la zona euro que todavía no ha acordado su entrada en vigor.El Fondo ha detectado los primeros indicios de relajación en los criterios de concesión de crédito, con un incremento de las nuevas hipotecas con una elevada ratio entre el préstamo y el valor del inmueble.Por el momento, el Banco de España, al que el FMI ha apelado a actuar en los próximos doce meses, sigue analizando la medida.Pros y contrasDel lado positivo, el supervisor, a partir de la experiencia de otras economías, ha constatado que el establecimiento de estas restricciones reduce significativamente la probabilidad de impago, modera el crecimiento del crédito en fases expansivas y fortalece la resiliencia del sistema financiero.Como contrapartida, sin embargo, los límites hipotecarios provocan "efectos redistributivos relacionados con la reasignación del crédito hacia prestatarios menos restringidos" o el aumento de los precios de los alquileres."Aunque la literatura previa proporciona una guía muy útil, no se ha podido identificar en ella un marco integrado para evaluar de forma exhaustiva los beneficios y costes de estas medidas, en particular sobre el equilibrio general de la economía", apunta el Banco de España en su último Informe de Estabilidad Financiera"Además, su eventual aplicación en España requiere de estudios adicionales, como los que están en curso, que incorporen las características estructurales y la coyuntura de la economía española", concluye el supervisor.
https://www.expansion.com/empresas/banca/2026/03/30/69c96e41468aeb611f8b4578.htmlLos bancos acumulan hipotecas de alto riesgo por 32.000 millones
Powell warns oil shock could test inflation fightFederal Reserve Chair Jerome Powell said on Monday at Harvard University that the US central bank remains committed to returning inflation to its 2% target, while warning that higher gas prices linked to turmoil in the Middle East are adding to price pressures.Asked about inflation, Powell said tariff-driven inflation still looks like a one-time increase, but added that policymakers must watch whether expectations begin to drift.He also told the audience that the Fed's current policy stance leaves it well placed to assess incoming data before making its next move. He also argued that supply shocks, such as jumps in oil and gasoline prices, are harder for monetary policy to offset directly, making inflation expectations a key focus for officials.
https://www.expansion.com/empresas/banca/2026/03/30/69c96e41468aeb611f8b4578.htmlhttp://archive.today/Zk8SCCitarLos bancos acumulan hipotecas de alto riesgo por 32.000 millonesM. MARTÍNEZActualizado 30 MAR. 2026 - 01:39Hogares con préstamos por 10.000 millones deben más que el valor de su casa. La mora de la cartera está en el 7,4% y alcanza el 13,5% en algunos segmentos.Los seis bancos cotizados del Ibex acumulan una cartera de 31.800 millones de euros en hipotecas de alto riesgo, aquellas en las que la relación entre el importe del préstamo y el valor del inmueble que lo garantiza (loan to value o LTV) supera el 80%.Esta cartera representa el 9,2% de las hipotecas a hogares concedidas en España por las grandes entidades, que alcanzan casi 345.400 millones de euros, con datos a cierre de 2025.Por entidades, CaixaBank, el banco con más cuota en España, tiene hipotecas con LTV superior al 80% por casi 15.000 millones. Después se sitúan BBVA (6.600 millones), Banco Sabadell (5.200 millones) y Santander (3.500 millones). Bankinter (900 millones) y Unicaja (700 millones) tienen los menores saldos.Los datos individualizados de LTV se refieren al conjunto de préstamos en balance. No hay cifras públicas por entidades sobre porcentajes de financiación de la nueva producción. En el sector, las nuevas hipotecas con LTV por encima del 80% se situaron en el 11,2% en 2025, frente al 7,7% del ejercicio previo y el 6,5% de 2023, según datos del Banco de España.TasacionesLos bancos calculan la ratio "con las últimas tasaciones disponibles", sujetas a mayor vigilancia en España desde la crisis inmobiliaria y financiera de 2008.Del total de casi 32.000 millones en préstamos de alto riesgo, unos 22.000 millones son hipotecas con LTV entre el 80% y el 100%. Los restantes 10.000 millones son créditos concedidos a hogares que deben más de lo que vale su casa.La tasa de morosidad de las hipotecas de alto riesgo alcanza el 7,4%, frente a los niveles del 2% del crédito general para vivienda. En el segmento de préstamos con LTV por encima del 100%, los impagos se sitúan en el 13,5%.En este nicho, Sabadell tiene una ratio de dudosos del 5,9% y Bankinter, del 9%. El resto de bancos supera el doble dígito: CaixaBank (13%), Santander (15,5%), BBVA (18%) y Unicaja (20%).Este perfil de hipotecas está entre los focos de atención de las autoridades. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que ante la aceleración continuada de los precios de la vivienda venía reclamando a España desde hace tiempo que vigilara el crédito hipotecario con vistas a imponer topes ante síntomas de excesos, acaba de instar al supervisor a fijar ya estos límites. España es uno de los tres países de la zona euro que todavía no ha acordado su entrada en vigor.El Fondo ha detectado los primeros indicios de relajación en los criterios de concesión de crédito, con un incremento de las nuevas hipotecas con una elevada ratio entre el préstamo y el valor del inmueble.Por el momento, el Banco de España, al que el FMI ha apelado a actuar en los próximos doce meses, sigue analizando la medida.Pros y contrasDel lado positivo, el supervisor, a partir de la experiencia de otras economías, ha constatado que el establecimiento de estas restricciones reduce significativamente la probabilidad de impago, modera el crecimiento del crédito en fases expansivas y fortalece la resiliencia del sistema financiero.Como contrapartida, sin embargo, los límites hipotecarios provocan "efectos redistributivos relacionados con la reasignación del crédito hacia prestatarios menos restringidos" o el aumento de los precios de los alquileres."Aunque la literatura previa proporciona una guía muy útil, no se ha podido identificar en ella un marco integrado para evaluar de forma exhaustiva los beneficios y costes de estas medidas, en particular sobre el equilibrio general de la economía", apunta el Banco de España en su último Informe de Estabilidad Financiera."Además, su eventual aplicación en España requiere de estudios adicionales, como los que están en curso, que incorporen las características estructurales y la coyuntura de la economía española", concluye el supervisor.
Powell: AI to benefit economy in long termFederal Reserve Chair Jerome Powell on Monday expressed optimism that artificial intelligence (AI) will benefit the American economy in the long term, while recognizing the negative short-term effects on the labor market."My observation is that these large language models make people more productive ... if you use them well," he said while speaking at Harvard University. "There's no denying that it's a challenging time to enter the labour market ... but in the longer term, this economy is going to give you great opportunities," he noted.Powell noticed that, although AI "can take out a lot of jobs," it will "create new jobs too over time" and raise overall productivity and living standards.
https://cincodias.elpais.com/mercados-financieros/2026-03-28/comprar-una-casa-por-300000-euros-y-acabar-pagando-500000-el-precio-real-de-adquirir-una-vivienda.htmlCitarComprar una casa por 300.000 euros y acabar pagando 500.000: el precio real de adquirir una viviendaLa sobrevaloración de la vivienda como activo seguro y el cálculo incorrecto de todos los costes puede llevar a rentabilidades escasas e incluso nulasMadrid - 28 MAR 2026 - 05:25 CETEspaña vive una crisis de vivienda que impide el acceso, especialmente a muchos jóvenes, a adquirir un inmueble en propiedad. La falta de nuevas promociones, unida al apetito voraz de fondos de inversión y de particulares por adquirir casas y pisos para hacer negocio, ha llevado a que cada vez haya menos casas disponibles y a que las que quedan sean más caras. Pero el problema no es solo el encarecimiento del precio de los inmuebles: el coste real de comprar una vivienda es muy superior al que aparece en los anuncios.Lo habitual para quien quiere comprar una vivienda es recurrir a una hipoteca. La financiación, necesaria en la inmensa mayoría de los casos para afrontar el pago de 200.000 euros, 300.000 o incluso importes superiores, permite acceder a la propiedad, pero también implica asumir una pesada carga financiera durante décadas que se debe devolver al banco.Por ilustrarlo con números, comprar una vivienda de 300.000 euros en una gran ciudad, financiada con una hipoteca de 240.000 euros a 30 años con un tipo fijo del 2,9% —el precio medio según los últimos datos del INE— supone pagar en torno a 120.000 euros solo en intereses. Es decir, el comprador paga prácticamente la mitad adicional. Pero ese no es el único sobrecoste que hay que tener en cuenta.A la compra hay que añadir los impuestos y gastos asociados, que se pagan inmediatamente. En una vivienda de ese importe, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (o el IVA en obra nueva), junto con notaría, registro y tasación, elevan la factura en torno a un 10% o 12% adicional. Esto supone entre 30.000 y 36.000 euros más. Solo con estos conceptos —precio, impuestos e intereses— el coste total de comprar esa vivienda ya ronda los 450.000 euros.A partir de ahí, entran en juego otros gastos. El IBI puede suponer entre 400 y 600 euros anuales en una ciudad como Madrid, lo que equivale a unos 15.000 euros en 30 años. Los seguros vinculados a la hipoteca, como el de hogar y vida, pueden añadir otros 15.000 euros en ese mismo periodo. Unos gastos de comunidad de unos 80 euros al mes sumarían otros 28.800 euros en 30 años. Si se suman todos estos elementos, el coste total aproximado de una vivienda de 300.000 euros puede situarse fácilmente en más de 500.000 euros a lo largo de tres décadas. Todo ello sin tener en cuenta posibles reformas y compra de muebles y electrodomésticos si la vivienda no los incluye o en el caso de que se le quiera dar un lavado de cara. Tampoco se incluyen gastos de mantenimiento.Según explica Jordi Sánchez, director de ventas online de GoHipoteca, uno de los errores más frecuentes de los compradores primerizos es centrarse en el tipo de interés cuando el principal obstáculo es otro. “El problema no es optimizar la hipoteca, es acceder a ella”, señala. En la práctica, la mayoría de los compradores están condicionados por dos factores: el ahorro previo y los criterios de riesgo de los bancos.Para adquirir la vivienda mencionada en el ejemplo, un comprador necesita disponer de al menos entre 90.000 y 100.000 ahorrados previamente, lo que supone el 20% que no financia el banco, más los gastos de compraventa. Una barrera que deja fuera a buena parte de la población. Cuando ya se dispone de ese dinero para acceder a la hipoteca, otro de los errores habituales es calcular únicamente la cuota mensual. Porque la carga financiera real es mucho más amplia. “El análisis correcto no es cuánto puedes pagar al mes, sino cuánto puedes asumir sin comprometer tu estabilidad financiera”, explica Sánchez.Como se ha mencionado anteriormente, a la cuota hipotecaria se suman el IBI, los gastos de comunidad, el mantenimiento, los suministros y los seguros. En conjunto, estos costes pueden alterar significativamente la capacidad de pago del hogar. Por eso, aunque los bancos suelen fijar como referencia que la cuota no supere entre el 30% y 35% de los ingresos, los expertos recomiendan ir más allá y asegurarse de contar con un ahorro de entre el 20% y 25% de los ingresos que permita absorber imprevistos sin comprometer la estabilidad financiera.“El primer paso antes de buscar vivienda es conocer la capacidad real de endeudamiento. No solo se trata de poder pagar la hipoteca hoy, sino de hacerlo con comodidad a lo largo del tiempo y sin poner en riesgo la estabilidad financiera. Muchos compradores no negocian ni comparan las condiciones de la hipoteca, y productos vinculados como seguros o tarjetas pueden encarecer la operación. El coste total de una vivienda puede aumentar de forma considerable cuando se tienen en cuenta todos los gastos asociados a lo largo del tiempo, lo que muestra la importancia de tener una visión completa del gasto antes de tomar la decisión de compra”, añade Laura Martínez, portavoz de iAhorro.Una inversión no siempre seguraEl problema en muchos casos se agrava cuando la idea detrás de la adquisición de vivienda es invertir para arrendarla. También explica, en parte, la presión al alza sobre los precios del alquiler en muchas ciudades. Para lograr una rentabilidad anual en torno al 5%, un propietario que compre el piso del ejemplo de 300.000 euros necesitaría situar el alquiler en unos 1.300 euros mensuales. Y eso sin tener en cuenta el resto de los gastos ni los impuestos, que merman la rentabilidad final.Con esos 1.300 euros mensuales, el propietario tardaría unos 27 años en recuperar el coste del inmueble y de los intereses de la hipoteca, considerando que se mantiene alquilada durante todo el periodo. Si se tienen en cuenta todos los gastos de seguros, impuestos, mantenimiento y posibles reformas, tardaría entre 30 y 35 años en recuperar el coste total.Entre los errores habituales está sobreestimar la revalorización, subestimar los plazos o ignorar los costes reales. La consecuencia, una rentabilidad baja o incluso negativa. “En comparación con otros activos, como un índice global de renta variable, la vivienda tiene alta concentración, baja liquidez y costes elevados. El retorno real puede ser moderado, y muchas operaciones mal planteadas generan beneficios nulos o negativos. A largo plazo, la inflación puede hacer que parezca que se ha ganado más de lo que realmente se ha ganado, por lo que es importante analizar siempre los resultados en términos reales y no nominales”, explica Laureano Gris, socio de la firma de asesoramiento financiero Norz Patrimonia.El impacto de los costes totales también afecta a quienes adquieren vivienda pensando en revender a corto o medio plazo. Una persona que compre una vivienda por 300.000 euros y la venda unos años después por 350.000 puede pensar que ha ganado 50.000 euros por el camino, pero seguramente no solo no gane nada, sino que perderá dinero.Un comprador que adquiere una vivienda por esos 300.000 euros aporta unos 90.000 euros iniciales (entre entrada y gastos). Si vende la casa cinco años después, habrá pagado ya cerca de 60.000 euros en cuotas hipotecarias. De esa cantidad, aproximadamente 33.000 euros corresponden a intereses y unos 27.000 euros a amortización de capital. A ello se suman unos 13.000-15.000 euros en gastos recurrentes (IBI, seguros, comunidad y mantenimiento). En total, el coste real asumido en ese periodo supera los 135.000 euros.En el momento de la venta, además, todavía quedaría por devolver al banco en torno a 210.000 y 215.000 euros de hipoteca, a lo que se añaden los posibles costes de salida: comisiones de agencia, la plusvalía municipal y, en su caso, el IRPF por la ganancia obtenida. El banco también puede aplicar una comisión por amortización anticipada de la hipoteca —que puede llegar hasta el 2% durante los primeros años en hipotecas a tipo fijo—.Con todo ello, el propietario necesitaría vender la vivienda por alrededor de 380.000 euros simplemente para no perder dinero. Es decir, una revalorización cercana al 25% en solo cinco años. Si el objetivo es obtener una ganancia neta de unos 30.000 euros, el precio de venta debería situarse por encima de los 410.000 euros, lo que implica subidas de más del 35%. En términos anuales, esto exige crecimientos sostenidos del entorno del 5% al 7%, un escenario que, como advierten los expertos, no siempre se cumple.Aunque históricamente la tendencia en los precios de la vivienda en España ha seguido una senda alcista e inflacionaria, también ha habido periodos de bajadas de precio de los activos inmobiliarios. “La gran tradición de compra de vivienda de la cultura española suele hacer que esté claramente sobrevalorada frente a otras alternativas. Adicionalmente, la expectativa o creencia incorrecta de que la vivienda siempre sube, lo hace parecer la inversión más segura”, incide el asesor de Norz Patrimonia.En este contexto, la comparación con otras alternativas de inversión ayuda a dimensionar el coste de oportunidad. Un comprador que destina 90.000 euros a la entrada y gastos de una vivienda y logra vender cinco años después con una ganancia neta de unos 30.000 euros, obtiene una rentabilidad aproximada del 33%, equivalente a cerca de un 6,6% anual. Ese mismo capital invertido en un fondo indexado a un índice como el S&P 500, que agrupa a las 500 mayores compañías de Estados Unidos —con rentabilidades históricas medias de entre el 7% y el 10% anual— habría generado entre 36.000 y 50.000 euros de beneficio en ese mismo periodo. Es decir, una rentabilidad acumulada de entre el 40% y el 60%. Eso sí, la inversión en el mercado también está sujeta a riesgos, las cifras se tratan de datos históricos y no están garantizadas.Los expertos apuntan que eso no quiere decir que la vivienda sea una mala inversión, pero sí cuestionan una de las ideas más arraigadas en el imaginario español: que comprar vivienda siempre es la opción más rentable. En un entorno de precios elevados, costes crecientes y condiciones de acceso a la vivienda y financiación cada vez más exigentes, entender el coste real (y también el coste de oportunidad) es clave. Porque, más allá del componente emocional o vital, adquirir una vivienda es una de las decisiones financieras más importantes de una vida, y no siempre la más rentable.
Comprar una casa por 300.000 euros y acabar pagando 500.000: el precio real de adquirir una viviendaLa sobrevaloración de la vivienda como activo seguro y el cálculo incorrecto de todos los costes puede llevar a rentabilidades escasas e incluso nulasMadrid - 28 MAR 2026 - 05:25 CETEspaña vive una crisis de vivienda que impide el acceso, especialmente a muchos jóvenes, a adquirir un inmueble en propiedad. La falta de nuevas promociones, unida al apetito voraz de fondos de inversión y de particulares por adquirir casas y pisos para hacer negocio, ha llevado a que cada vez haya menos casas disponibles y a que las que quedan sean más caras. Pero el problema no es solo el encarecimiento del precio de los inmuebles: el coste real de comprar una vivienda es muy superior al que aparece en los anuncios.Lo habitual para quien quiere comprar una vivienda es recurrir a una hipoteca. La financiación, necesaria en la inmensa mayoría de los casos para afrontar el pago de 200.000 euros, 300.000 o incluso importes superiores, permite acceder a la propiedad, pero también implica asumir una pesada carga financiera durante décadas que se debe devolver al banco.Por ilustrarlo con números, comprar una vivienda de 300.000 euros en una gran ciudad, financiada con una hipoteca de 240.000 euros a 30 años con un tipo fijo del 2,9% —el precio medio según los últimos datos del INE— supone pagar en torno a 120.000 euros solo en intereses. Es decir, el comprador paga prácticamente la mitad adicional. Pero ese no es el único sobrecoste que hay que tener en cuenta.A la compra hay que añadir los impuestos y gastos asociados, que se pagan inmediatamente. En una vivienda de ese importe, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (o el IVA en obra nueva), junto con notaría, registro y tasación, elevan la factura en torno a un 10% o 12% adicional. Esto supone entre 30.000 y 36.000 euros más. Solo con estos conceptos —precio, impuestos e intereses— el coste total de comprar esa vivienda ya ronda los 450.000 euros.A partir de ahí, entran en juego otros gastos. El IBI puede suponer entre 400 y 600 euros anuales en una ciudad como Madrid, lo que equivale a unos 15.000 euros en 30 años. Los seguros vinculados a la hipoteca, como el de hogar y vida, pueden añadir otros 15.000 euros en ese mismo periodo. Unos gastos de comunidad de unos 80 euros al mes sumarían otros 28.800 euros en 30 años. Si se suman todos estos elementos, el coste total aproximado de una vivienda de 300.000 euros puede situarse fácilmente en más de 500.000 euros a lo largo de tres décadas. Todo ello sin tener en cuenta posibles reformas y compra de muebles y electrodomésticos si la vivienda no los incluye o en el caso de que se le quiera dar un lavado de cara. Tampoco se incluyen gastos de mantenimiento.Según explica Jordi Sánchez, director de ventas online de GoHipoteca, uno de los errores más frecuentes de los compradores primerizos es centrarse en el tipo de interés cuando el principal obstáculo es otro. “El problema no es optimizar la hipoteca, es acceder a ella”, señala. En la práctica, la mayoría de los compradores están condicionados por dos factores: el ahorro previo y los criterios de riesgo de los bancos.Para adquirir la vivienda mencionada en el ejemplo, un comprador necesita disponer de al menos entre 90.000 y 100.000 ahorrados previamente, lo que supone el 20% que no financia el banco, más los gastos de compraventa. Una barrera que deja fuera a buena parte de la población. Cuando ya se dispone de ese dinero para acceder a la hipoteca, otro de los errores habituales es calcular únicamente la cuota mensual. Porque la carga financiera real es mucho más amplia. “El análisis correcto no es cuánto puedes pagar al mes, sino cuánto puedes asumir sin comprometer tu estabilidad financiera”, explica Sánchez.Como se ha mencionado anteriormente, a la cuota hipotecaria se suman el IBI, los gastos de comunidad, el mantenimiento, los suministros y los seguros. En conjunto, estos costes pueden alterar significativamente la capacidad de pago del hogar. Por eso, aunque los bancos suelen fijar como referencia que la cuota no supere entre el 30% y 35% de los ingresos, los expertos recomiendan ir más allá y asegurarse de contar con un ahorro de entre el 20% y 25% de los ingresos que permita absorber imprevistos sin comprometer la estabilidad financiera.“El primer paso antes de buscar vivienda es conocer la capacidad real de endeudamiento. No solo se trata de poder pagar la hipoteca hoy, sino de hacerlo con comodidad a lo largo del tiempo y sin poner en riesgo la estabilidad financiera. Muchos compradores no negocian ni comparan las condiciones de la hipoteca, y productos vinculados como seguros o tarjetas pueden encarecer la operación. El coste total de una vivienda puede aumentar de forma considerable cuando se tienen en cuenta todos los gastos asociados a lo largo del tiempo, lo que muestra la importancia de tener una visión completa del gasto antes de tomar la decisión de compra”, añade Laura Martínez, portavoz de iAhorro.Una inversión no siempre seguraEl problema en muchos casos se agrava cuando la idea detrás de la adquisición de vivienda es invertir para arrendarla. También explica, en parte, la presión al alza sobre los precios del alquiler en muchas ciudades. Para lograr una rentabilidad anual en torno al 5%, un propietario que compre el piso del ejemplo de 300.000 euros necesitaría situar el alquiler en unos 1.300 euros mensuales. Y eso sin tener en cuenta el resto de los gastos ni los impuestos, que merman la rentabilidad final.Con esos 1.300 euros mensuales, el propietario tardaría unos 27 años en recuperar el coste del inmueble y de los intereses de la hipoteca, considerando que se mantiene alquilada durante todo el periodo. Si se tienen en cuenta todos los gastos de seguros, impuestos, mantenimiento y posibles reformas, tardaría entre 30 y 35 años en recuperar el coste total.Entre los errores habituales está sobreestimar la revalorización, subestimar los plazos o ignorar los costes reales. La consecuencia, una rentabilidad baja o incluso negativa. “En comparación con otros activos, como un índice global de renta variable, la vivienda tiene alta concentración, baja liquidez y costes elevados. El retorno real puede ser moderado, y muchas operaciones mal planteadas generan beneficios nulos o negativos. A largo plazo, la inflación puede hacer que parezca que se ha ganado más de lo que realmente se ha ganado, por lo que es importante analizar siempre los resultados en términos reales y no nominales”, explica Laureano Gris, socio de la firma de asesoramiento financiero Norz Patrimonia.El impacto de los costes totales también afecta a quienes adquieren vivienda pensando en revender a corto o medio plazo. Una persona que compre una vivienda por 300.000 euros y la venda unos años después por 350.000 puede pensar que ha ganado 50.000 euros por el camino, pero seguramente no solo no gane nada, sino que perderá dinero.Un comprador que adquiere una vivienda por esos 300.000 euros aporta unos 90.000 euros iniciales (entre entrada y gastos). Si vende la casa cinco años después, habrá pagado ya cerca de 60.000 euros en cuotas hipotecarias. De esa cantidad, aproximadamente 33.000 euros corresponden a intereses y unos 27.000 euros a amortización de capital. A ello se suman unos 13.000-15.000 euros en gastos recurrentes (IBI, seguros, comunidad y mantenimiento). En total, el coste real asumido en ese periodo supera los 135.000 euros.En el momento de la venta, además, todavía quedaría por devolver al banco en torno a 210.000 y 215.000 euros de hipoteca, a lo que se añaden los posibles costes de salida: comisiones de agencia, la plusvalía municipal y, en su caso, el IRPF por la ganancia obtenida. El banco también puede aplicar una comisión por amortización anticipada de la hipoteca —que puede llegar hasta el 2% durante los primeros años en hipotecas a tipo fijo—.Con todo ello, el propietario necesitaría vender la vivienda por alrededor de 380.000 euros simplemente para no perder dinero. Es decir, una revalorización cercana al 25% en solo cinco años. Si el objetivo es obtener una ganancia neta de unos 30.000 euros, el precio de venta debería situarse por encima de los 410.000 euros, lo que implica subidas de más del 35%. En términos anuales, esto exige crecimientos sostenidos del entorno del 5% al 7%, un escenario que, como advierten los expertos, no siempre se cumple.Aunque históricamente la tendencia en los precios de la vivienda en España ha seguido una senda alcista e inflacionaria, también ha habido periodos de bajadas de precio de los activos inmobiliarios. “La gran tradición de compra de vivienda de la cultura española suele hacer que esté claramente sobrevalorada frente a otras alternativas. Adicionalmente, la expectativa o creencia incorrecta de que la vivienda siempre sube, lo hace parecer la inversión más segura”, incide el asesor de Norz Patrimonia.En este contexto, la comparación con otras alternativas de inversión ayuda a dimensionar el coste de oportunidad. Un comprador que destina 90.000 euros a la entrada y gastos de una vivienda y logra vender cinco años después con una ganancia neta de unos 30.000 euros, obtiene una rentabilidad aproximada del 33%, equivalente a cerca de un 6,6% anual. Ese mismo capital invertido en un fondo indexado a un índice como el S&P 500, que agrupa a las 500 mayores compañías de Estados Unidos —con rentabilidades históricas medias de entre el 7% y el 10% anual— habría generado entre 36.000 y 50.000 euros de beneficio en ese mismo periodo. Es decir, una rentabilidad acumulada de entre el 40% y el 60%. Eso sí, la inversión en el mercado también está sujeta a riesgos, las cifras se tratan de datos históricos y no están garantizadas.Los expertos apuntan que eso no quiere decir que la vivienda sea una mala inversión, pero sí cuestionan una de las ideas más arraigadas en el imaginario español: que comprar vivienda siempre es la opción más rentable. En un entorno de precios elevados, costes crecientes y condiciones de acceso a la vivienda y financiación cada vez más exigentes, entender el coste real (y también el coste de oportunidad) es clave. Porque, más allá del componente emocional o vital, adquirir una vivienda es una de las decisiones financieras más importantes de una vida, y no siempre la más rentable.