LA DECLARACIÓN DE ESTAFA NO VIENE DE ABAJO A ARRIBA SINO DE ARRIBA A ABAJO.—
El Ladrillo no es una estafa capitalista sino anticapitalista.
Con el popularcapitalismo, el proletariado, que ha llegado a creerse sublimado en propietariado, ha estado siempre objetivamente contra el sistema capitalista. Antes del Ladrillo lo estaba de forma recta, invocando la injusticia de 'ley de hierro de los salarios'. Con el Ladrillo, lo ha estado suavonamente, invocando con cinismo la 'ley de la oferta y la demanda'. No obstante, ahora (2026) ya no invoca nada. Ya sabe que aquí hay algo que 'como que no'.
El pueblo no se moviliza de verdad contra el 'statu quo' inmobiliario. El que lo hace es el Capital & Dinero.
La
movida 'indignada-woke', tras el Pinchazo 2006-2010, fue una reacción infantil-estudiantil asamblearia. Hemos tenido que pasarla. El sistema sabía que era estéril y la consintió. Entonces, el incendio a apagar estaba en los Balances de la banca de depósitos, no en los patrimonios de los infelices.
El desenmascaramiento de esta primera reacción fue rápido, en cuanto los cabecillas se apañaron el chalé para desarrollar su proyectito de felicidad 'pequeñoburguesa', je, je.
Desde luego, parece mentira que haya quien siga creyéndose esta patraña del Ladrillo consentida por el Capital & Dinero, y vote a estos vendeobreros (personas que traicionan los intereses de la clase trabajadora a cambio de beneficios personales).
El desenmascaramiento de las izquierdas heterodoxas en relación con el Ladrillo sigue hoy sin terminar, pero no es el problema principal. Hoy, es que las 'masas', que ya no son asamblearias sino 'de redes sociales', han pasado de la 'movida indignada-woke' a la 'movida libertaria'.
Hoy ya se sabe que el camino 'indignado-woke' era yermo. A nosotros nunca nos hizo falta pasar por él: sabíamos desde el principio que
el Ladrillo es un producto podrido de la socialdemocracia (Primera Internacional) y, por tanto, de
los dos socialismos, el de izquierdas (González, Miterrand, Craxi, Schmidt, PSOE) y el de derecha (Reagan, Tatcher, Kohl, Franco, PP). A partir de mediados de los 1990, además supimos que donde se sabe qué es el Capital de verdad es en la República Popular China y que el Ladrillo iba a ser utilizado como arma en la Gran Guerra Global De/Por el Dólar, aunque nos ha sorprendido lo estúpido que se está siendo en materia de alquiler (peor para ellos, je, je).
Superada la ficción de que la movida 'indignada/woke' salvaría de la segunda opresión —la inmobiliaria— a la famélica legión, y llegada la hora del delirio libertario para los parias de la Tierra, el monte al que se habían echado resentidísimos los perdedores del Ladrillo se llenó de setas venenosas. Y cambiamos el alcohol de ínfima calidad por el aceite de ricino.
Pues bien, ahora viene
la debacle de Trump, Milei y Ayuso, por poner los tres ejemplos que nos afectan a nosotros.
Lo importante es que no es el pueblo el que ha acabado con el popularcapitalismo ochentero y la ESTAFA del Ladrillo, sino el Capital & Dinero.
Llaman 'deep state' a lo que solo es
el quintacolumnismo de siempre, esos funcionarios de élite, pero pobretones que solo tienen su pisito, que culpan a 'los políticos', como si estos fueran los que escriben la historia.
Ya se escucha que Trump, Milei y Ayuso no son nadie sino meros instrumentos del 'deep state'.
Lo grave, insistimos, es que la frustración del propietariado está siendo puesta al servicio de la ruptura de la unidad de
las izquierdas ortodoxas y desviada hacia
la derecha socialista heterodoxa, que usa como ariete a
la derecha liberal heterodoxa y su mezquina verborrea individualista-libertaria («
yo no tengo por qué...»).
'Pro memoria':

Uno de los elementos de la derecha socialista heterodoxa es hacer como que se abomina del fascismo. Ahí es donde se cuela el
sionismo. No es una cuestión secundaria. Es la clave del éxito del 'brexit', el 'usexit' y la tríada oscura Trump-Milei-Ayuso: «
No soy nazi: mirad cómo ondeo la bandera de Israel y, por contra, cuán antisemitas son los rojos-de-mierda».
Otro de los elementos de la flauta de Hamelin es que se es
prorruso. Este se enfatiza cuando la audiencia no disimula su judeofobia.
Son los tiempos que nos tocan vivir.
El caso es que parece que la batuta la tienen los fachas raros, pero la verdad es que nunca ha dejado de tenerla la derecha económica, el Capital & Dinero.
'Pro memoria':

Si somos capaces de ver esto tan claro es que
el día de la ESTAFA («
El emperador va desnudo») está mucho más cercano de lo que parece.