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WH requests $1.5T for defense in 2027 budget proposalUnited States President Donald Trump's administration revealed its proposal for the full-year 2027 budget, requesting a total of $1.5 trillion for defense, a document posted by the White House showed on Friday.In the 2026 budget, the digit was at $1 trillion, making this an increase of 50%. "Of this amount, the Budget includes $1.1 trillion in base discretionary budget authority specifically for DOW [Department of War] in 2027. The Budget also includes a request for $350 billion in additional mandatory resources through reconciliation for critical Administration priorities such as increasing access to critical munitions and further expansion of the defense industrial base," it was detailed in the document.Meanwhile, nondefense spending is expected to be reduced by 10% or $73 billion. According to the proposal, savings will be achieved by minimizing or eliminating "woke, weaponized, and wasteful programs," alongside returning state and local responsibilities to their respective governments.
Vivienda - InmobiliarioLa guerra acelera la crisis de la vivienda: se encarece el crédito y aumentan los costes de la construcciónLa banca ya encarece las hipotecas fijas y el euríbor se dispara ante la previsible subida de tiposLos expertos aconsejan a los compradores acelerar el proceso para conseguir un interés más competitivoEl conflicto amenaza con disparar los costes de construcción hasta un 10%, reduciendo aún más la oferta3/04/2026Más difícil todavía. El comprador de vivienda que tenga que pedir financiación se enfrenta en los próximos meses a un panorama financiero complejo azuzado por la inestabilidad geopolítica, la previsible subida de tipos y el endurecimiento de las condiciones para endeudarse por parte de la banca. Las primeras señales de esta tendencia ya se han dejado notar en el euríbor, el indicador al que están referenciadas las hipotecas variables, que se ha disparado con fuerza en las últimas semanas hasta situarse a finales de marzo en una tasa media provisional de 2,56%, lo que supone una subida de 31,1 puntos básicos respecto a febrero. A estas circunstancias hay que sumar la falta de oferta en el sector inmobiliario y los precios disparados de los inmuebles, que siguen escalando a pesar del frenazo de las compraventas que empiezan a reflejar las estadísticas. También se espera un aumento de los costes de la construcción derivados del encarecimiento de la energía y las materias primas por el conflicto en Oriente Medio.Los expertos coinciden en señalar que las entidades financieras mantienen el grifo de crédito abierto, pero en condiciones menos favorables que hace apenas unos meses. Esto repercute tanto en aquellos que quieran firmar ahora un préstamo como para los que tengan que actualizarlo. El consejero delegado de CaixaBank, González-Gortázar, avisaba a mediados de marzo de que el conflicto en Oriente Medio podía encarecer las hipotecas en la medida en que el Banco Central Europeo se vería forzado a incrementar el precio del dinero. "La situación bélica nos está generando más tensionamiento de la curva de tipos en el largo plazo. Todo hace pensar que los tipos de interés llevarán a hipotecas mayores", aseguraba.Entidades bancarias como Banco Santander, BBVA o ING han encarecido ligeramente los precios de sus hipotecas a tipo fijo desde que comenzaron los primeros bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán el pasado 28 de febrero. "Lo que estamos empezando a detectar es mayor selectividad de los clientes. Ahora bien, si el contexto geopolítico, como una prolongación del conflicto en Oriente Medio, acaba trasladándose a la inflación, podríamos ver ajustes al alza en los tipos hipotecarios no previstos inicialmente. En ese caso, más que un cierre del crédito, lo que veríamos sería un encarecimiento de este", afirma Jorge González-Iglesias, CEO del comparador hipotecario Gibobs.Próximas subidas de tiposAunque el Banco Central Europeo todavía no ha incrementado el precio del dinero, que se mantiene por ahora en el 2%, si la guerra de Irán se alarga y la inflación vuelve a dispararse, las autoridades monetarias se verían forzadas a endurecer la política monetaria, lo que inevitablemente encarecerá el coste de la financiación para la compra de vivienda. El mercado descuenta hasta tres subidas de tipos de 25 puntos básicos en el año, incluso se ha llegado a especular con cuatro, con la duda de si el primer movimiento tendrá lugar en la próxima reunión del organismo, prevista para abril, o si la pospondrá para junio."A pesar del contexto, el mercado hipotecario sigue siendo competitivo. Algunos bancos han ajustado ligeramente al alza sus tipos fijos, pero la oferta continúa siendo atractiva, especialmente para perfiles solventes. Más que intentar anticipar el mercado, la clave es centrarse en el propio perfil financiero y en conseguir una buena oferta", explica González-Iglesias, de Gibobs. "Quien tenga una buena oferta, estabilidad laboral y necesidad real de compra de una vivienda, que aproveche para cerrar cuanto antes su préstamo. Quien tenga margen y flexibilidad puede esperar", aconseja González-Iglesias.Los diferentes especialistas consultados aseguran que todo dependerá de la evolución del conflicto en Oriente Medio. "Si se resuelve a corto plazo, la situación se normalizará y cesará esta escalada del euríbor y de los intereses hipotecarios. Pero si se prolonga, el euríbor seguirá disparado y los bancos continuarán subiendo los tipos de sus hipotecas, como ocurrió en los primeros meses de la guerra en Ucrania", vaticinan desde el comparador financiero HelpMyCash."A partir de ahí, los que se plantean contratar una hipoteca deben tener presente que cuanto más esperen, menos probabilidades habrá de conseguir un interés competitivo. Incluso si el conflicto se resuelve, la tendencia del mercado ya era de encarecimiento de las hipotecas (sobre todo de las fijas), así que es poco probable que veamos bajadas de precios en las ofertas a corto plazo", alertan desde el comparador.Por otra parte, Juan Villén, el director general de idealista/hipotecas, ha apremiado a quienes quieran hipotecarse a que aceleren el proceso para evitar un incremento de costes. "Dado que es muy posible que la situación empeore, recomendamos a quienes estén en proceso activo de compra de vivienda que aceleren la obtención de ofertas de bancos, porque una diferencia de días o semanas puede suponerles un ahorro de costes importante", aconseja Villén.También ha destacado que quienes tienen hipotecas variables o mixtas a punto de vencer "deberían hacer números y ver si tiene sentido cubrir el posible aumento de tipos que encareciera su hipoteca". "Si la idea es comprar una casa este año, esperar no parece un buen negocio. Por un lado, las previsiones apuntan a que el precio de la vivienda no bajará a corto plazo. Y por el otro, las hipotecas se están encareciendo. En consecuencia, cuanto antes se cierre la operación, más probabilidades habrá de cerrarla con un coste menor", alertan desde HelpMyCash.El endurecimiento de la financiación bancaria llega en un momento en el que las ventas en el mercado inmobiliario empiezan a resentirse por los precios del sector. Según los datos del Consejo General del Notariado, las compraventas de vivienda registraron en enero un retroceso interanual del 11%, anticipando una pérdida de impulso de la demanda tras dos años de fuerte crecimiento. Sin embargo, los costes continúan al alza y el precio de la vivienda se ha disparado un 16,4% interanual en el primer trimestre hasta los 2.012 euros por metro cuadrado, según los últimos datos de la tasadora Gesvalt.Incremento de costesEl incremento de costes para el sector inmobiliario derivado del conflicto en Oriente Medio también será un factor de inestabilidad que añadirá más tensión a los precios de la vivienda en los próximos meses. Un informe de la firma de valoración Gloval estima que los costes de la construcción pueden repuntar hasta un 10% en España, así como reducir las compraventas de vivienda y la financiación y añadir aún más presión al mercado del alquiler.El coste de la obra nueva subió más del 32% entre 2020 y 2025, por lo que un nuevo repunte en materias primas, energía y transporte podría trasladarse a los costes de promoción, ralentizar la obra nueva y repercutir en los valores finales, advierte la firma. "En un conflicto que fuera intenso y prolongado, los costes energéticos y logísticos podrían llegar a tensionar la viabilidad de nuevos proyectos y reducir aún más la oferta de vivienda", aseguran desde la Asociación de Promotores y Constructores.Gloval estima que, en un escenario de tensión contenida, los costes de construcción podrían repuntar entre un 3% y un 6%, mientras que en un escenario de tensión persistente ese incremento podría situarse entre el 6% y el 10%. El informe también calcula que cada subida de un punto porcentual del euríbor puede suponer aproximadamente cien euros más al mes para una hipoteca media. Como consecuencia, el mercado residencial español entraría en una fase de mayor prudencia. La consultora contempla un ajuste en forma de menos compraventas, menos crédito y más presión sobre el alquiler.Todas estas circunstancias también se traducen en una mayor dificultad para construir vivienda en un momento en el que el mercado se enfrenta a una acuciante falta de oferta de vivienda y una demanda al alza por el incremento de población. "Si el conflicto persiste, podría darse a medio plazo un escenario de mayor dificultad para sacar adelante los proyectos, especialmente si el encarecimiento energético acaba retrasando la bajada de tipos o endureciendo las condiciones de financiación. En el mercado residencial, podría afectar especialmente a proyectos de vivienda asequible, de colaboración público-privada o vivienda protegida, con márgenes más ajustados y una capacidad de absorción de costes más limitada", advierten los promotores.El mercado residencial español sigue muy expuesto a factores externos como la energía, la inflación o el coste de financiación y una prolongación de la tensión geopolítica será una nueva vuelta de tuerca para un sector muy presionado ya por los altos precios y que ya muestra problemas de accesibilidad para una parte de los consumidores y una actividad más contenida, según se desprende de las últimas estadísticas de compraventas."Un encarecimiento de la energía sostenido en el tiempo por la guerra no entrañaría un colapso del mercado residencial, pero sí una etapa más selectiva, más prudente y más exigente en términos de accesibilidad", concluye la firma Gloval.