LA IDEA ES QUE, AUNQUE 'FALTE OFERTA', LOS PRECIOS PUEDEN BAJAR.—
Según Funcas, los precios de la vivienda se determinan por la suma de:
— la oferta y la demanda instantáneas
— la oferta y la demanda esperadas
«Si te cargas las expectativas, deshinchas precios, como vemos en muchas ciudades importantes de Occidente y la UE», dicen.
Nosotros vamos más allá. El Ladrillo es una estafa y, si te cargas las expectativas, te cargas todo el artefacto, ni oferta ni demanda ni leches.
Se espera una caída abrupta de la inflación en Alemania para 2026. Hay terror a que en España la inflación se vaya al 4% por las fantasías animadas de ayer y hoy del Ladrillo. No hay que olvidar que Alemania y España somos la misma Nación monetaria y aduanera.
La ofensiva de 'medidas contundentes' no es por el Ladrillo, sino porque el euro no vale tan poco como la mierda que el sector necesita que crean los membrillos/estafadorcillos.
«El euro es basura». ¡Vete a la mierda, felón, traidor!
El Estado español está haciendo lo único que le dejan hacer las CC. AA. y los ayuntamientos, titulares de la práctica totalidad de competencias en Vivienda: usar el micrófono. Y lo está haciendo francamente bien:
• encomio a caseros continentes,
• aviso a adquirentes para exprimeinquilinato,
• anuncio de represión de anuncios.
Yo, si fuera 'himbersor', estaría en pánico.
Ciertamente, no sé a qué está jugando el sector en España. Tiendo a pensar que es presa de la gafada anti-Sááánchez, porque el sector pertenece básicamente a lo que llaman ultraderecha, aunque solo por el autoritarismo anti-bicho porque sabido es que el Ladrillo es un artefacto socialdemócrata.