Le estoy cogiendo el gusto a analizar los nuevos mantras sobre la vivienda. La burbuja de los dos miles tuvo los suyos, pero la de los dos mil veintes viene con otros nuevos. Voy con uno de los más repetidos.
Se oye mucho decir que la escasez actual de vivienda para alquilar se debe a que los propietarios tienen miedo de que los inquilinos les dejen de pagar y se conviertan en okupas, así que prefieren tener la vivienda cerrada y vacía en vez de sacarla al mercado. La falta de oferta resultante sería la causa de que los alquileres estén por las nubes, porque los aspirantes a inquilinos tienen que competir entre ellos por menos viviendas. Por último, los culpables de tal situación serían los partidos que sostienen al gobierno, que han aprobado las leyes que impiden los deshaucios de personas vulnerables.
Vale. Demos por bueno que eso es lo que está ocurriendo. Ahora analicemos si esa forma de actuar tiene sentido económico.
Si los propietarios tienen una vivienda para alquilar, asumiremos que ello es el resultado de una decisión de inversión consciente: mantienen esa vivienda en propiedad porque su intención principal es alquilarla. Entonces, ¿por qué la dejan cerrada? Una posibilidad es que estén esperando a que las leyes que impiden los deshaucios sean derogadas en un futuro próximo ("En cuanto echemos a Sánchez..."). Eso les permitirá alquilarlas con seguridad tan pronto como eso ocurra. Pero... ¿qué ganan con eso? Si alquilasen la vivienda ahora y se la ocupasen, ¿no podrían echar a esos okupas igualmente cuando se derogue la ley? "Es que no quiero meterme en juicios ni abogados." ¿Qué pasa, que cuando ganen "los nuestros" y deroguen la ley los okupas van a poder pagar el alquiler mágicamente o se van a ir ellos solitos si no pudieran hacerlo? No, habrá que denunciar e ir a juicio igualmente. Vamos, que dejando el piso vacío se estaría asumiendo una pérdida segura para evitar otra hipotética de como mucho el mismo valor. Sentido económico, mucho... no tiene.
Otra posibilidad podría ser que quieran evitar daños a la vivienda, ya que, como es "sabido", los okupas no es que traten muy bien las casas donde viven. De nuevo, esto es absurdo, porque permitir los deshaucios no garantizará que los inquilinos salientes no destrocen el inmueble. Tendrán tiempo de sobra.
Lo más gracioso del argumento es que se supone que el alquiler está caro porque esos (muchos) propietarios han sacado las viviendas del mercado. Por lo tanto, cuando vuelvan a ponerlas, ¿los alquileres bajarán? Es decir, que estarían retirando las viviendas cuando es más rentable y las devolverán cuando lo sea menos. Claro...
Excluimos, pues, que los propietarios vayan a ganar nada haciendo esto. ¿Por qué lo hacen entonces? Se me ocurren estas opciones:
1) Son idiotas (opción no descartable).
2) El motivo no es económico, sino emocional ("El pisito es mi tesoro y nadie me lo quita.") o incluso político ("¡Que se jodan esos rojos/pobres!").
3) En realidad el objetivo final nunca ha sido alquilar esas viviendas. Se ponían en alquiler mientras no había una opción mejor, pero el fin último siempre ha sido dar el pase. Y, para ello, tener okupas es un incordio. El bicho legal sabes que se va a ir al acabar el contrato, pero el okupa es un bicho potencialmente perpetuo.
La paradoja es que, cuanto más suban las viviendas (y más rentabilidad supuestamente se le podría sacar al alquiler), menos interés se tendrá en alquilarlas, para poder venderlas más fácilmente y materializar las plusvalías. La falta de viviendas para alquilar es solo un daño colateral.